martes, 24 de mayo de 2022

En la novela histórica se trata de contar una historia apasionante - José Vilaseca Haro, escritor

 


José Vilaseca Haro es el autor más prolífico de la editorial Sargantana y sus pildoritas han conquistado a los lectores: Historia de Murcia y Cartagena en pildoritas, Historia de Alicante en pildoritas y así hasta llegar a Historia de Valencia en pildoritas que alcanza estos días su 6º edición. Vilaseca es también autor de novela histórica, conduce un programa de radio y ha recibido numerosos galardones, entre otros, ha sido premiado en el VIII Certamen de Novela Histórica Ciudad de Valeria (Cuenca, 2012) y obtuvo el Primer premio en el I Certamen de Relato “Salvador Regüés” del Levante U.D (2015) y el Cuenca Histórica, 2019. El próximo 28 de mayo estará firmando en la Feria del Libro de Madrid, en la Caseta de la Editorial Sargantana, su reconocida novela Gladius hispaniensis... y todas mis pildoritas, puntualiza entre risas. 


Cómo surgió el “en pildoritas”.

La idea procede de una sección en la radio, que mantengo después de casi diez años. Se trataba de contar historias breves de la ciudad de Valencia que tuvieran que ver con leyendas, curiosidades, personajes célebres, hitos y anécdotas, en no más de cinco o seis minutos. Poco a poco, los oyentes se animaron a pedir que les diera forma de libro y, finalmente, publicamos el primer "Historia de Valencia en pildoritas" en 2015, con mucho éxito.


Cómo se escoge lo que vas a contar en un “pildoritas”, cuál de todas las que has escrito es la más vendida.

Pues a la hora de seleccionar, trato de que haya un poco de todo, tanto a nivel de poblaciones, si es una región, cubriendo al máximo las distintas comarcas; como de fondo, mezclando leyendas clásicas, milagros, hechos inexplicables, hazañas y récords..., manteniendo el espíritu del anecdotario clásico pero con una sensación fresca y moderna, dirigida a todo tipo de lectores.

Probablemente la más vendida sea Historia de Valencia en pildoritas, cuya 5ª edición está a punto de agotarse y pronto abordaremos la 6ª.


Además, eres autor de novela histórica con títulos publicados como Gladius Hispaniensis que fue finalista en el Certamen de Novela Histórica Ciudad de Valeria (Cuenca). ¿Cómo se llega mejor al público “en pildoritas” o con la novela histórica?

Hablaba hace poco con un lector que hay un libro para cada persona... e, incluso, para cada momento. Las "pildoritas" tienen la ventaja de que son de fácil lectura, ideales para quienes tienen poco tiempo o prefieren un entretenimiento ligero, pero sigue habiendo mucho lector de novela clásica que busca una historia compleja y extensa. Siempre me he sentido más cómodo en este terreno, pero he de admitir que las "pildoritas" tienen un público fiel y que siempre apetece dedicar un tiempo de tu vida a conocer un lugar, sacar las anécdotas más llamativas y presentarlas al público.


Hay algún período histórico quizá menos difundido en novela histórica y que merecería más atención y por el contrario, cuál crees que es el que más fascina a la gente.

Últimamente el género histórico en novela ha atraído a muchos lectores y, por tanto, a muchos escritores que han conseguido abarcar prácticamente todos los periodos de la historia, introduciendo subtramas muy interesantes: intriga, romance e incluso terror. Es difícil no encontrar una época que tenga su buen puñado de novelas interesantes, aunque seguramente la época íbera previa a la conquista romana sea la gran desconocida tanto a nivel de investigación como de novelización, por así decirlo. En cuanto a la más publicada, la obra de Santiago Posteguillo ha animado a la gente a volver a buscar en la Roma clásica, mientras que muchas autoras han rescatado profesiones eminentemente femeninas (costureras, sobre todo), con tramas muy completas, que atraen el foco al periodo de entre siglos.


Cómo logras no ahogar la trama con los datos a la hora de escribir una ficción histórica.

Para que una novela histórica no acabe confundiéndose con un ensayo, lo mejor es trabajar el diálogo y procurar que los personajes (sean reales o ficticios), resulten lo más humanos posible, encajen bien dentro de la trama y sean capaces de ayudar al narrador a explicar lo que ocurre sin que, como bien dices, se ahoguen en datos y en detalles que no siempre son trascendentes para la narración, pero que muchas veces nos empeñamos en contar para que todo resulte más "purista", por así decirlo, y que el lector quede epatado de "lo mucho que sabe del tema" el escritor, cuando en realidad no estás tratando de hacer divulgación sino de contar una historia apasionante.


Qué estás escribiendo ahora

Actualmente estoy terminando una novela muy extensa y compleja con la que llevo la friolera de 25 años, titulada Ángela y que acompaña a tres personajes al filo de la navaja y dentro de una trama de intriga sobrenatural, ambientada principalmente en la ciudad de Valencia. Dada su extensión, la estoy escribiendo como un puzle, es decir, redactando capítulos sueltos que tengo frescos en la mente para, después, proceder a unirlos y darles coherencia; no siempre es sencillo escribir así pero te permite poder plasmar sobre el papel los capítulos que mejor encajan con tu estado de ánimo.



Gladius Hispaniensis
José Vilaseca Haro
Firma de ejemplares, Feria del Libro de Madrid, 28 de mayo



martes, 17 de mayo de 2022

19 mayo - Charla-coloquio sobre Rosario de Acuña - Maribel Orgaz, Real Sociedad Económica Matritense Amigos del País

 



Jueves, 19 de mayo a las 19h. y en acceso libre, hablé sobre Rosario de Acuña, una de las mujeres extraordinarias de mi libro Mujeres en la historia de Madrid  publicado por la editorial Sargantana, [2ª edición].

Periodista, dramaturga, montañera, emprendedora, Rosario de Acuña nació en una familia privilegiada y tras una educación atípica pues no asistió al colegio, sus viajes a Francia e Italia cambiaron su manera de pensar.

Hizo del coraje y la honestidad principios irrenunciables y consecuente con sus ideas nunca se atuvo a las convenciones sociales. 

De todo ello hablé en el hermoso salón de la Real Sociedad Económica Matritense Amigos del País que durante todo este año ha venido celebrando un ciclo de conferencias que ha titulado como el libro que publiqué en la editorial Sargantana, Mujeres en la Historia de Madrid. 


Feria del Libro de Madrid
El próximo 5 de junio, a las 11h. estaré firmando ejemplares de Mujeres en la historia de Madrid  en la Caseta de la Editorial Sargantana.




domingo, 15 de mayo de 2022

La poesía captura la fragilidad, la tenacidad y la universalidad de la experiencia humana - 17 de mayo, Carlos Doñamayor en Parque Conde de Orgaz (Madrid)




El próximo martes 17 de mayo a las 19h, Carlos Doñamayor médico y poeta hablará de su obra en la calle Madroños, número 38, en la sede de la Asociación de Propietarios y Vecinos de Parque Conde de Orgaz (Madrid). 

 Este acto inaugura, por así decir, los Martes de autor que forman parte del proyecto cultural que desde 2022 ha comenzado con el club de lectura que coordino,  las visitas Descubrir Madrid, las clases de pintura e Historia de la música y otras actividades que animan a sus vecinos a convertirse en un referente cultural para otras asociaciones de propietarios e instituciones privadas de toda España. 

El acceso al acto es libre pero al ser un aforo limitado, se ruega confirmación en el correo electrónico, secretaria@parquecondeorgaz.com o en el teléfono 913 884 360

Para saber un poco más de Carlos Doñamayor puede leerse este post aquí.


 "No pide mucho el hombre:

lo que liga el corazón a la memoria,

recibir gozo, vengar lo injusto".

 Carlos Doñamayor 




viernes, 6 de mayo de 2022

9 de mayo, Esclavos en Madrid - José Miguel López García, historiador - UP Miguel Delibes, Alcobendas

 



El próximo lunes 9 de mayo a las 17.30h. el historiador José Miguel López García impartirá una conferencia, en el marco del curso que imparto sobre Premios Nobel de Literatura

López García ha publicado un libro singular acerca de la esclavitud en Madrid en Alianza Editorial: La esclavitud a finales del Antiguo Régimen. Madrid, 1701-1837

En nuestro curso, el tema de la esclavitud en la obra de algunos de los autores galardonados con el Nobel de literatura como la afroamericana Toni Morrison ocupa un lugar central.

¿Hubo cimarrones madrileños?, ¿tenía Madrid un mercado de esclavos? ¿eran tan sólo un símbolo de riqueza?

"En las postrimerías de la época moderna, miles de personas esclavizadas vivían en las residencias de las clases privilegiadas y en los complejos palaciegos de Madrid. La esclavitud a finales del Antiguo Régimen desvela el rostro de una capital multiétnica cuyos gobernantes promocionaron la trata negrera y exhibieron públicamente sus esclavos para mostrar su poder al resto de la sociedad. Y esto ocurrió hasta bien entrado el siglo XIX".


La esclavitud en Madrid - José Miguel López García
9 de mayo, lunes 17.30h.
Sala el Cubo
UP Miguel Delibes, Alcobendas
Acceso libre

 

Puedes leer sobre algunas de las clases impartidas con anterioridad en el anterior ciclo, Una novela Una ciudad :

                  Calles que quedan fuera de la historia - La Barcelona de Javier Pérez Andújar

                  El Aranjuez de José Luis Sampedro

 

jueves, 5 de mayo de 2022

Club Lectura Parque Conde de Orgaz - Temporada Mayo y Junio

 


El Club de Lectura Parque Conde de Orgaz abre temporada en mayo y junio con un grupo de mañana. 

El horario de la mañana es de 10h. a 12h. El grupo está completo 

 El grupo de tarde retomará temporada en septiembre   -Infómarte aquí.


Puedes leer aquí un resumen de todas las reuniones del grupo de mañana

 Puede leer aquí un resumen de todas las reuniones del grupo de tarde



5 de mayoLa dama del perrito de Anton Chejov y Tres rosas amarillas de Raymond Carver. Felicidad de R. Carver.

El club de lectura Parque Conde de Orgaz comienza su temporada de mayo y junio con una serie de lecturas sobre el origen del cuento moderno que los expertos asignan al autor ruso Anton Chejov y de entre toda su obra cuentística elegimos La dama del perrito.

En nuestra reunión, este cuento ha ocupado casi todo nuestro encuentro. Charlamos acerca de si el protagonista es un galán o un hombre que busca fuera de su matrimonio lo que no le satisface en él. Coincidimos en que, al contrario de lo ocurrido con sus anteriores conquistas, en esta ocasión y de manera inesperada para él mismo, se enamora de una mujer que si bien al principio le parece singular, la ama aún más cuando se da cuenta de que en realidad no tiene nada especial: es una dama de provincias de bonitos ojos grises. 

Leemos algunos párrafos en los que Chejov en ese estilo parsimonioso y sin grandes efectos ni sorpresas, narra la evolución de una relación que comienza para él como una más de sus conquistas y para ella como algo pecaminoso y con el transcurrir del tiempo se transforma en lo más importante de sus vidas.

Nos preguntamos por algunas expresiones como la referida a la ciudad de Granada, y también si en realidad entre los protagonistas no hay más que pasión. El escritor ¿ejerce un juicio moral sobre los protagonistas? Creemos que no y tampoco sobre el adulterio. Compresión e incluso compasión, sí.

Chejov también contradice la idea de que un cuento al ser una narración comprimida o breve tiene que tener todos sus detalles significativos. Aunque se titula la Dama del perrito quizá podría haber sido la dama del paraguas porque el perro que ella tiene en el balneario, en el que ambos se conocen, sólo da pie a la primera conversación entre ellos. Y para conversar serviría cualquier otra excusa.

Con respecto al final, que el autor deja por así decir, en abierto, podría parecer esperanzador para ambos, ya que se plantean al cabo del tiempo que tienen que lograr vivir juntos, y repasamos algunas frases que dan idea de la tragedia en la que ambos viven. 

Finalizamos nuestra reunión con un breve comentario, porque apenas hay tiempo para más, sobre Tres rosas amarillas de Raymond Carver, el llamado chejov americano, que describe las últimas horas del autor ruso muerto de tuberculosis con poco más de 50 años.


Para cerrar el encuentro, leemos un poema de Raymond Carver.


                                                           Felicidad  - Raymond Carver



                                                            Felicidad  - Raymond Carver


Tan temprano que casi está oscuro todavía.
Me acerco a la ventana con una taza de café
y el atasco de siempre a estas horas de la mañana
en la cabeza.
Veo entonces al chico y a su amigo
calle arriba
repartiendo el periódico.
Llevan gorras y sudaderas,
uno de ellos con una bolsa al hombro.
Son tan felices
que no se dicen nada, estos chicos.
Creo que si pudieran, se cogerían
del brazo.
Es temprano por la mañana
y están haciendo esto juntos.
Se acercan, despacio.
El cielo empieza a cubrirse de luz,
aunque todavía cuelga pálida la luna sobre el agua.
Tanta belleza que, durante un instante,
la muerte o la ambición, incluso el amor,
no tienen cabida aquí.
Felicidad. Llega
de forma inesperada. Y sigue su camino, realmente.
Cualquier madrugada te lo dice.


martes, 3 de mayo de 2022

Lectura poética de la ciudad futura - Periferias caminadas, Jorge Pascual

 


"La periferia actual es o será ciudad", 
Jorge Pascual


"En la cima", escribe el poeta Jorge Pascual Blanco en una de las páginas más hermosas de su libro Periferias caminadas, "se escuchan ballenas o cetáceos que ya no nadan ni están presentes aquí ahora, pero siempre se les espera porque son reyes del agua que nos gobierna". 

Jorge Pascual, del que puedes leer un post anterior aquí sobre el proyecto que llevó a cabo en la Fundación Cerezales Antonino y Cinia de León, publica ahora Periferias caminadas,el resultado de su deambular por el extrarradio de la ciudad de Donostia, por lugares que quedan fuera de la historia,  

"Este es un proyecto sobre la ciudad y la naturaleza, vividas y pensadas desde zonas intermedias a ambas: las periferias, zonas que no están definidas, en las que se pierden los atributos de una y otra o aparecen diseminados, cruzados. Caminar por el espacio que espera, entre el solar y el no lugar, entre la naturaleza, el campo y el vertedero, en perspectiva de la urbe que se eleva y del horizonte solitario".

Periferias caminadas, que tiene el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa, está prologado por Bruno Marcos y ha sido diseñado y maquetado por José Luis González Macías cuyo trabajo Breve atlas de los faros del fin del mundo recibió el premio al libro mejor editado en 2021 

"Es importante destacar que en este proyecto prevalece el tiempo lento, que se encuentra en el hecho de caminar, y en su manera en que se perciben las cosas", explicaba Pascual en la página web que también forma parte de este proyecto, en la que se pueden consultar mapas de los recorridos, grabaciones de sonido ambiente, lecturas dramatizadas, vídeos, performances y fotografías. 

"20 noviembre, 17h. Estoy en una calle que entrecose la ciudad (...) cada poco se escucha un coche, como un pulso del corazón de la calle, un pulso rítmico". Puede leerse en el paseo por Lasarte por el Bidegorri. En total ocho grandes recorridos de "lugares donde no está muy definido si se trata de zona rural o zona urbana y aún se encuentran en fase de convertirse en una u otra".



Jorge Pascual - Web de Periferias caminadas

Realizó el proyecto El viento ya está escrito (2018),  publicado en Ediciones Menguantes con el apoyo de la Fundación Cerezales. Ha editado tres poemarios y formado parte de numerosas antologías poéticas, recibió un accésit en el premio nacional de poesía “Eugenio de Nora”.  Ha colaborado en diversas revistas culturales,  actualmente, se encuentra en el proyecto “Hiru-hiri”, organizado por el instituto de arquitectura de Euskadi.





sábado, 2 de abril de 2022

Un lector de confianza es fundamental para un escritor - El secreto de Ambroz, Gonzalo Palacios Goikolea, novelista.

 


"Lo importante es disfrutar escribiendo y no tener miedo a empezar un proyecto", decía él escritor Gonzalo Palacios Goikolea en una entrevista anterior con motivo de la publicación de su novela Karroña. Gonzalo Palacios ha pasado de la autoedición a la preventa y las expectativas de la editorial, como él mismo explica, han sido superadas con creces. El secreto de Ambrose presentará al público el próximo 5 de abril en la Biblioteca Marcos Ana de San Sebastián de los Reyes (Madrid). En este thriller rural, una riada se lo lleva todo pero como ocurre a veces con las grandes catástrofes, lo que debía permanecer oculto queda entonces, a la vista. Un gueto, un asesinato y un teniente de policía cuyo pasado de miseria y exclusión creyó haber sepultado para siempre.  


Cómo está siendo la experiencia de publicar en preventa.

Ha sido una experiencia muy positiva. Debo reconocer que al principio me generó algunas dudas, pero cuando entiendes que es una editorial pequeña y que debe asegurarse la rentabilidad de la publicación, estas se disipan. La respuesta fue abrumadora, consiguiendo doblar el objetivo de ventas que la editorial había fijado para poder publicarla, por lo que estoy muy agradecido a todos los que la compraron.


Por qué elegiste esta riada, ¿algún detalle te hizo pensar que podía haber una novela en esta catástrofe?

La riada es el elemento que desencadena todo. Yo siempre parto de una idea básica y sobre la marcha voy construyendo la novela. En este caso quería reflejar una catástrofe natural que esconde algo más, unos crímenes que el asesino trata de ocultar aprovechando las trágicas circunstancias que la riada origina en el camping. 

También en este aspecto hay un mensaje de denuncia, y es que en muchas ocasiones nos empeñamos en tratar de dominar a la Naturaleza, cuando vemos cada día que es imposible. Creo que debemos ser más humildes y aprender a convivir con ella en armonía en lugar de someterla.


¿Has manejado mucha documentación?

Sí en lo que se refiere a la organización interna de la Guardia Civil, sus métodos, equipamientos, etcétera. Ahí he contado con la inestimable ayuda del Servicio de Prensa, que ha respondido a todas las dudas que les he planteado. También tengo amigas sanitarias que me han aportado información muy valiosa acerca de distintos aspectos médicos. Y en lo referente al poblado chabolista de Pies Negros he tirado de hemeroteca y algún testimonio de primera mano. 

En cuanto a la zona donde se desarrolla la acción principal de la novela, tengo la suerte de conocerla bien. Pasé toda mi infancia en Cáceres y luego he vuelto muchas veces por esa maravillosa provincia, incluso he estado con mi familia de camping en Hervás.


Al escribirla, ¿has tenido “un lector” de confianza?

Uno no, varios. A quienes estoy muy agradecido, por cierto. Creo que es fundamental que haya siempre alguien que revise lo que escribes, que corrija fallos, aporte ideas, y que en un momento dado te pueda decir cuatro verdades que igual tú no quieres escuchar. En estos momentos ya los tengo “trabajando” en mi última novela, que terminé hace unos días, y estoy deseando que me lleguen sus aportaciones.

Sobre la novela negra se afirma que es ya el refugio de la “narrativa” y que la literatura por así decir, está centrándose más en la no ficción que en contar buenas historias.

Creo que no está reñida una cosa con la otra. Yo, por ejemplo, leo muchos libros de divulgación científica que, a priori, pueden parecer complejos, pero que en muchos casos encierran historias apasionantes. 

De la misma manera se tiende también a minusvalorar el género negro, y es cierto que el hecho de que en la actualidad esté de moda da cabida a mucho producto “comercial”. Pero también tenemos grandes autores cuyas obras, además de contener relatos vibrantes, de los que enganchan desde la primera página, tienen una calidad mayúscula. Sin salir de nuestras fronteras, me vienen a la cabeza nombres como Susana Martín Gijón, Ibón Martín, Alexis Ravelo o Mikel Santiago, y seguro que me dejo a otros muchos.


De la escritura de tu anterior novela, Karroña a la actual, El secreto de Ambroz que has pulido o por así decir, mejorado.

Creo que El secreto del Ambroz es una novela más completa en todos los sentidos. El hecho de que Karroña fuera autopublicada tiene la ventaja de que la mayoría de los que la han leído son amigos y amigas con los que tengo la suficiente confianza como para que me digan qué les ha gustado y, sobre todo, qué no. 

A la hora de escribir esta novela he tenido muy en cuenta sus opiniones, qué aspectos les resultaban más aburridos, para tratar de evitarlos. Y como entiendo la escritura como un proceso continuo de aprendizaje, he procurado mejorar en distintos aspectos como los diálogos o la psicología de los personajes.


Gonzalo P. Goiko
Editorial, Distrito 93



lunes, 28 de marzo de 2022

La poesía es un lugar de encuentro - De herméticos lugares, Ester Bueno Palacios, poeta

 


"Alrededor del fuego los lamentos,
las breves voces de sueltas alegrías". 
Ester Bueno Palacios

Holanda fue para Ester Bueno Palacios mucho más que un lugar de vida, fue el detonante de su escritura poética. Allí surgió Más que esperas que dio paso a un ensayo, Los pequeños hitos que nos diferencian. Desde entonces, sus versos han brotado ininterrumpidamente: al poemario Nada es lo que decías le siguió La Velada Impaciencia y ahora, De herméticos lugares. Ha participado en las antologías Enésima Hoja, Atlas poético, Viajeras del siglo XXI, Antología de Poesía navideña, Amor, Laberinto breve de la imaginación y en otros libros corales. Presentadora del programa literario «De almas y palabras», en Radio Universidad de Salamanca, "Los libros", afirma, "nos salvan del desamparo" y cree que recitar un poema es llevar luz a un lugar. 

Nada es lo que decías, tu primer poemario, ¿ una declaración de la llegada al desengaño?

Nada es lo que decías fue como abrir con desgarro y por fin lo que la vida te pone por delante. Es realmente el reflejo de darte cuenta de que  nada es como te lo habían contado, que cada uno escribe y reescribe, a veces sobre aciertos y errores, su propia historia. Habla de lo difícil que es lidiar con lo incontrolable y también con esa interactuación con los demás. Porque quizás seamos capaces de gestionar la parte de nosotros íntima, privada, pero nunca el territorio compartido, ahí chocamos con los intereses de los van en nuestro camino, con sus egos, sus pequeñas batallas distintas a las nuestras. Es en ese espacio donde se dirimen los sufrimientos,  temores, miedos, alegrías, pasión, amor. Creo que es un libro sincero, sin ambages, preclaro.

Mi segundo poemario, La velada impaciencia es un trabajo mucho más difícil de abordar, más riguroso, más duro y menos accesible. Cuando releo sus versos  me asombro de lo alambicado del lenguaje, pero me lo perdono, porque necesitaba expresar esa impaciencia vital que tenemos todos, ese esperar que llegue algo para, tras conseguirlo, volver a ponernos otra meta en el calendario, y así se pasa la vida de una manera poco saludable. Todos acudimos al “carpe diem” pero somos incapaces de ponerlo en práctica, porque esa impaciencia tras un suave velo es signo de nuestro ser. En la última parte de La velada impaciencia interpreté poéticamente varias pinturas de artistas que habían realizado su obra desde el signo de la locura, todos ellos tenían trastornos psiquiátricos, pero en los lienzos, aún dentro de ese estado extraño de la mente, sigue estando la impaciencia vital que nos caracteriza a todos los seres humanos.


Una larga trayectoria de creación poética y ahora un tercer poemario, De herméticos lugares, qué evolución encontrará el lector.

En De herméticos lugares he dejado acceso, poéticamente, a lugares muy íntimos de mi vida. Ha sido un “soltar lastre” saludable. Efectivamente he quitado los cerrojos a interiores recónditos que me han hecho conocerme mejor y que seguramente tendrán un lugar de identificación con los lectores. En este poemario doy voz a la niña que fui y a la mujer que soy, doy voz (humildemente) a lo que significa la naturaleza, el entorno que nos arropa, los pequeños detalles que nos brinda el mundo y en algunos poemas vierto la incertidumbre mía  y de todos. Es un poemario que tiene reminiscencias del encierro  al que estuvimos sometidos y en él aparecen también, en ocasiones de manera muy explícita y en otras más suave,  las personas que han formado o forman parte de mí. Es mi poemario más personal. Aunque ha salido de imprenta hace ya dos meses aún no ha comenzado su andadura porque me apetecía darle la oportunidad de hacerlo un poco más libremente, sin tantas ataduras ligadas a la pandemia. Quiero que sea tan libre como lo fui yo al escribirlo.


Escribir poesía, recitar tu propia poesía. ¿Una forma de llegar a más público? ¿Una forma de crear dos veces el verso?

Me encanta recitar. Me gusta recitar mi poesía y me emociona recitar la poesía de otros autores. Soy una “lectora en alto” de poesía. Modular la voz, buscar la entonación precisa. En mi opinión un poeta lo es más cuando recita, cuando forma parte de esa tradición oral milenaria. Sí, creo que cuando recitamos nuestras poesías las reescribimos de alguna manera, y también se recita de forma diferente dependiendo del tipo de auditorio y del ambiente que se crea alrededor del hecho poético llevado a voz. 

Cuando hago un recital de poesía me gusta explorar el lugar, ver sus posibilidades, dotarlo de la luz justa, siempre atenuado por velas, traer elementos florales, elegir música y músicos. Es decir, marcar un territorio distinto al cotidiano. Ahí se recita y es un sitio diferente al del día. Un pequeño santuario con palabra, brillo y música. 

Muchas personas dicen no ser aficionadas a la poesía hasta que asisten a un recital de los mágicos, de los que el aire se queda prendido de las palabras del poeta y el público se deja seducir sin oponer resistencia. 


Si la poesía es intensidad, ritmo y Voz. En tu opinión ¿qué es la Voz?

La Voz en mayúsculas en el íntimo eslabón que une al poeta con el público. La Voz poética no es más que un cauce, a veces suave y de meandro y otras loco y desaforado por pendientes bravas y montañosas, en el que se mecen o  se agitan, o pacen o se enervan, los sueños, esperanzas y vivencias que nos aúnan. Los poetas solo hacemos un ejercicio sincero de transmisión del ser. La Voz poética no sólo está en un libro de versos, está también en la prosa, en aforismos, en canciones o en microrrelatos. Porque ese clamor de lo interior no para ni presume de formas sino que se envalentona con la libertad. Es verdad que no todo el mundo puede escribir un poema, pero todos nos podemos sentir identificados con lo que los poetas escriben. La transmisión sentimental existe y es cada vez más fuerte en nuestra sociedad. La Voz de los poetas se alzó en muchas ocasiones y se alza ahora en defensa de muchas cosas, desde lo íntimo hasta lo libertario.


Citabas en una entrevista a Dulce María Loynaz como poeta de referencia.

Loynaz me enseña, es de esas poetas que nunca se abandonan, a las que vuelves, impenitente, reivindicativa en su discreción: “Si me quieres, no me recortes: ¡Quiéreme toda… O no me quieras”.  Me inspira Dulce María Loynaz, pero lo hacen tantas, tantas mujeres poetas silenciadas, tantas mujeres escritoras que no se ven reconocidas ni en los libros de texto, ni en los premios literarios, ni en las grandes y poderosas editoriales. En el mundo de la poesía aún hay que abrir ventanas a las creadoras, recordar a las que fueron y apostar por las que son. Como en la mayoría de los ámbitos de nuestra sociedad aún queda mucho por hacer aquí también. Es verdad que muchas más mujeres publicamos ahora pero tenemos, en mi opinión, un techo de cristal también en la creación literaria y sobre todo en el reconocimiento, en la visibilidad.

Cuando escribes poesía también lees mucha poesía, y es obligación leerla, poesía de nuestras maestras de antes y de las nuevas generaciones de poetas que vienen arrasando con su vehemencia y su apertura de formas. Por supuesto que tengo poetas de referencia importantísimos a los que admiro, pero en las entrevistas me permito dar visibilidad a las poetas. Así dejo aquí un verso de lo que leo estos días de la maravillosa Idea Vilariño:

 “Todo es muy simple mucho
más simple y sin embargo
aún así hay momentos
en que es demasiado para mí
en que no entiendo
y no sé si reírme a carcajadas
o si llorar de miedo
o estarme aquí sin llanto
sin risas
en silencio
asumiendo mi vida
mi tránsito
mi tiempo.”


Cuál es en tu opinión, hoy en día, el principal inconveniente para la creación poética.

La creación poética no tiene límites y sopesa los inconvenientes de la sociedad. Reivindico la libertad del poeta aunque a veces sea “ políticamente incorrecto”; reivindico también el poder de las nuevas corrientes poéticas y que las generaciones diferentes no nos cerremos las puertas, sino que aprendamos unas de otras. Que las sinergias  se catalicen en la palabra y que sea la poesía ese lugar de encuentro que no existe en otros ámbitos de la sociedad. La poesía no ha de tener límites, la poesía es la filosofía rescatada en dos o tres versos y es encontrar la esencia en cada gran eventualidad o en cada mínimo acontecimiento cotidiano. Nunca hay inconvenientes para la poesía. Siempre es posible la creación poética.


Ester Bueno Palacios
Editorial Cuadernos del Laberinto




 


sábado, 19 de marzo de 2022

Hazme un poema en la frontera de la noche - De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas - Editorial Vaso Roto


 

Hazme un poema en la frontera de la noche, 
en el estuario del día, 
allí donde somos pobres en palabras
Jitka N. Srbová

En 2016, la editorial Vaso Roto comenzó un hermoso proyecto editorial: una serie de antologías poéticas, "a modo de colección", explicaban desde Radio Praga, de mujeres poetas contemporáneas. Hasta el momento, se han publicado antologías de varios países, entre otros: Colombia, Portugal, Rumanía, Polonia, República Checa o Serbia.

El próximo martes 22 de marzo, en la librería Mujeres y Compañía, a las 18.30h. tendrá lugar la presentación de un nuevo volumen, dedicado esta vez a la poesía checaDe sombra y terciopelo. El título hace referencia a la revolución checoslovaca de 1989.



En el poemario, se ha reunido obra de las poetas Sylva Fischerová, Wanda Heinrichová, Božena Správcová, Simona Racková, Kateřina Rudčenková, Jitka N. Srbová, Věra Rosí, Tereza Riedlbauchová, Olga Stehlíková, Irena Št’astná, Petra Strá, Marie Št’astná, Marie Iljašenko, Anna Beata, Háblová, Janele z Liků, Jana Orlová y Klára Goldstein.

En la presentación, las editoras de Vaso Roto, con el apoyo del Centro Checo de Madrid, CzechLit, estarán dos de las autoras, Wanda Heinrichová y Klára Goldstein, y la antóloga y traductora, Elena Buixaderas. 

"la fuerza de este poemario reside en su admirable dinamismo y marcada personalidad. Cada poeta se expresa de forma singular, con una visión existencial propia plena de imágenes sorprendentes. Su poesía trata temas universales que nos llegan a lo más íntimo y ayudan a entender mejor el complejo mundo que habitamos". 

 

¿Por qué de mujeres?...  ¿y por qué no?, Vaso Roto.  



Librería Mujeres y Compañía 
C/ de Ercilla, 32, Madrid. @librefeminista
Martes 22 de marzo de 2022, de 18:30 a 19:45
De sombra y terciopelo. Diecisiete poetas checas (1963-1988) - 
Editorial Vaso Roto.







martes, 15 de marzo de 2022

Siempre intento dar algo más al lector - La camarera de la Gran Vía, Bárbara Cruz Sánchez, novelista



"La vida es lo que pasa mientras haces planes"
, dice una célebre frase, y es lo que le ocurre a Eva, camarera en una cafetería de la Gran Vía que se ve metida en una trama criminal con la inoportuna muerte de uno de sus clientes. La camarera de la Gran Vía es el segundo thriller de la escritora Bárbara Cruz, "mi novela más lograda", afirma. Su estreno en el género, Segunda oportunidad (Ediciones Atlantis) se presentó al público con un aforismo: "ten cuidado con lo que deseas porque puede hacerse realidad". Cruz ha participado en la selección de relatos Madrid, golpe a la crisis y ha incursionado en el género romántico. "Tengo la costumbre, explicaba en una entrevista sobre su proceso de escritura, de contarle a mi pareja lo que voy a escribir. Si él dice, tiene sentido, sigo adelante". Admiradora de la gran Agatha Christie, ha escrito un monólogo teatral sobre su vida y sube a las tablas a representarlo. 


Taxistas, camareros y médicos. ¿Las profesiones perfectas para convertirse en un cruce de gente de diferentes ambientes y estratos sociales? Para meterse en un lío “sin comerlo ni beberlo”.

¡Totalmente! Esos trabajadores, como bien dices, tienen la particularidad de que pueden estar en contacto con personas de muy distintos ámbitos a la vez. Pero en realidad creo que puede ocurrir lo mismo con cualquier otra profesión: el trabajador de un banco que concede un préstamo a un asalariado que no llega a fin de mes y después atiende a un hombre que es probable que esté blanqueando dinero, por ejemplo, o el dependiente de una floristería que primero prepara un ramo para un hombre que celebra 40 años de matrimonio, y luego lo hace para una mujer que lo que está celebrando es el haberse desecho de su marido con la ayuda de su amante. 

Con estos ejemplos lo que quiero decir es que cada persona es un mundo y cada día pueden darse un millón de esos cruces de caminos en los que de pronto todo cambia y no precisamente para bien. O eso es lo que me gusta pensar a mí. La clave, como escritor, creo que está en saber buscar esas posibilidades y hacer que de esa cotidianidad surja la chispa de una historia única en la que puede pasar de todo. Y creo que eso también es importante para conseguir que el lector se sienta más involucrado en la trama de una novela de misterio. Hacerle partir de escenarios y profesiones que no le son tan ajenas para luego mostrarle que ahí también pueden ocurrir historias dramáticas y llenas de suspense.


Qué oportunidades da la autoedición que no ofrece la edición tradicional.

Difícil pregunta. Con la autoedición lo bueno es que tú formas parte de todo el proceso y eso permite que muestres toda tu pasión y amor por esa obra que has creado, además de poder hacerlo a tu ritmo. El problema es que generalmente, si lo haces así, no cuentas con tanto potencial como para dar a conocer tu obra, lo cual es fundamental, o con el respaldo de profesionales que se aseguren de que no hay fallos en el argumento, en el estilo narrativo o incluso en la ortografía y que siempre se pueden colar. Si editas por tu cuenta, eres tú quien debe vigilar todo muy bien para asegurarte de que todo está correcto.

En principio esos inconvenientes no los tienes si optas por una edición tradicional. Ahora bien, digo “en principio” porque desgraciadamente también hay casos de editoriales, o de empresas que dicen ser editoriales y realmente no lo son, que aseguran que quieren dar visibilidad a los nuevos escritores, pero luego no los ayudan tanto como decían. Ni en cuanto a corrección ni en cuanto a publicidad. 

Por supuesto, no son todos los casos. También puedes dar con una editorial seria que se comprometa con tu trabajo, que te ayude y que no busque solo lucrarse económicamente. Pero para eso, además de leer muy bien la letra pequeña, en cierto modo también hay que tener suerte dentro del vasto mundo literario. 


En tus charlas sobre novela negra y mujeres hablas sobre el “negro nórdico”, ¿hay un nuevo “negro mediterráneo”?

La verdad, no sé si esa etiqueta ya es oficial [ríe] pero diría que sí. Afortunadamente, dentro de la narrativa española, aunque creo que ocurre lo mismo con el resto de países, ya se ha superado esa especie de miedo que había por mostrar lo propio porque tendíamos siempre a compararnos con lo que venía de fuera. Más concretamente, con la literatura anglosajona. 

Lo que ocurre con esa literatura, y en realidad con todo lo que hacen en Gran Bretaña o Estados Unidos, es que tienen una capacidad para publicitarse brutal que hace que parezca que ellos son los únicos en hacer eso. Y admito que, en mi caso particular, durante mucho tiempo pensé así. Hasta el punto de que al principio se me hacía hasta raro escribir thrillers ambientados en Madrid o con un protagonista que se llamara Carlos en lugar de John o Michael. Porque casi todos mis referentes, ya fueran del cine o la literatura, eran anglosajones. 

Pero, como digo, creo que eso ya está superado. Dentro del thriller y la novela negra en general ya no se parte de esa comparación. Por el contrario, se busca mostrar esas mismas historias de misterio pero ambientadas en unos escenarios propios y cercanos a cada escritor. Y es así como surgen novelas ambientadas en España que no tienen nada que envidiar a las que transcurren en Londres o Chicago. ¡Y tenemos muchísimos ejemplos de ello que han conseguido traspasar fronteras! La ciudad de Vitoria con la Trilogía de la ciudad blanca de Eva García Sáenz de Urturi, Navarra con la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo, las Islas Canarias con La niebla y la doncella de Lorenzo Silva.



Has publicado también novela romántica con seudónimo pero ahora estás centrada en el thriller. ¿Hay alguna coincidencia entre ambos géneros?

Por supuesto, siempre es importante saber el público al que va dirigida tu historia, pues de lo contrario da igual lo bien que esté escrita nunca vas a conseguir engancharlo. Respecto a las normas del género, ahí ya no lo tengo tan claro. Creo que siempre se puede cambiar algo, innovar, y también creo que eso es algo que el lector agradece. Porque así puede encontrarse con algo distinto, aunque sea dentro de ese género concreto. 

En mi caso particular lo que siempre intento es dar algo más, incluso si de entrada no es muy propio de ese tipo de literatura que estoy tratando. Y precisamente porque he escrito tanto novela de thriller como romántica, me gusta mezclar ambos géneros; siempre dando prioridad al género principal del que parte la novela, claro. Por ejemplo, en el thriller me gusta dar protagonismo a las relaciones personales, aunque no sean de tipo romántico, y que estas afecten de un modo brutal al desarrollo de la trama. Y, por el contrario, en las novelas románticas siempre incluyo elementos que sirvan para crear tensión o incluso peligro entre los protagonistas porque creo que ayudan a reforzar esa historia de amor que sirve como hilo conductor de toda la novela. 



Eres una gran admiradora de Agatha Christie e incluso representas un monólogo de ella. 

Ahora sí soy su admiradora [carcajadas]. Pero hay una razón para que haya cambiado de opinión. Al principio de leerla cometí el error, como creo que les pasa a muchas personas que se adentran en su obra, de leer sus novelas demasiado rápido y sin prestar atención a los detalles. Y es que su estilo es muy ameno, con mucho diálogo, lo que hace que te leas la novela casi sin respirar. 

El problema es que sus novelas son extremadamente complejas, con giros argumentales constantes y con mil detalles a los que debes prestar atención para poder dar con el asesino, que es el principal objetivo de la novela detectivesca. Por ello, como al principio no hacía eso, cuando se desvelaba quién era el asesino nunca acertaba, por así decirlo, y me cabreaba mucho [risas]. Pero si te tomas la novela como un juego de atrapar al ladrón, o como uno de los scape room que ahora están tan de moda, leer sus obras es toda una experiencia. 

Y eso mismo sucede con cualquier novela que tenga un asesino al que hay que descubrir, claro. De hecho, ahora me ocurre justo lo contrario: como me fijo muchísimo más en todos los detalles, si al final el escritor o escritora consigue sorprenderme con un asesino que no entraba en mis quinielas, disfruto mucho más de la novela... siempre y cuando ese asesino esté bien metido en la trama, claro. Si ocurre lo contrario, la lectura puede llegar a ser muy frustrante. 


En La camarera de la Gran Vía, ¿Madrid es imprescindible o podría estar ambientada en cualquier otra gran ciudad?

Una máxima que suele repetirse entre los escritores es “escribe de lo que conozcas”. Por ello, en mi caso particular, que he vivido toda mi vida en Madrid y además es una ciudad que me sigue cautivando, no me veo ambientando esa novela en un escenario que no sea ese. Sobre todo porque lo que me gusta es mostrar la cotidianidad de los escenarios por los que se mueven los protagonistas. Para que el lector pueda verse perfectamente en ese lugar, como si estuviera recorriendo las mismas calles. Y para ello debo ser yo la primera en conocerlas. 

Hay escritores profesionales que tienen la suerte de poder viajar por el mundo para conocer nuevos escenarios para sus novelas, y tal vez algún día lo haga yo también. En mi caso particular, ya que no cuento con ese lujo, lo que hago es intentar atrapar la esencia de cada lugar que visito, ya sea un pueblecito o una gran ciudad, tanto de España como de fuera, porque puede que en un futuro se convierta en el escenario perfecto para una nueva novela. 

Así me ocurrió, por ejemplo, cuando conocí Vielha (Lérida) y Donosti, que me enamoraron, y decidí que en esos lugares transcurriera parte de una de mis novelas de género romántico. Y como recordaba perfectamente los lugares por los que pasean los protagonistas, pude plasmar esas mismas sensaciones y adaptarlas a la historia que estaba contando. 


La camarera de la Gran Vía
Bárbara Cruz 
Editorial 2deLetras




viernes, 11 de marzo de 2022

Soy un artesano del verso - Efímero infinito, nuevo poemario de Diego Alonso Cánovas

 


Diego Alonso Cánovas fue elegido Miembro de Honor de la Unión Nacional de Escritores de España el pasado año. De formación matemático, su trayectoria profesional ha estado ligada a la docencia en diferentes departamentos universitarios. Ama la música y la poesía y es autor de los poemarios Desde Ángulos Distintos (Arráez Editores, 2015), Poemas de andar por clase (IEA, 2018) con Diego Reche y Resistir en verso, Décimas para una pandemia (Ayuntamiento de Vera, 2020), en coautoría con Diego Ramírez y Diego Reche. También ha coordinado, con Paco Checa, la antología Con humor propio. Antología de poesía actual (Dokusou, 2019) Su obra ha merecido distinciones por parte del Gremio de Libreros de Almería, Premio Argaria 2018 y del Ayuntamiento de Vera que le otorgó la Pluma de Oro en 2019. Su nuevo poemario, Efímero infinito está publicado en la Editorial Cuadernos del Laberinto. "Soy yo -también- ese otro que no veis./ El que va junto a mi, compartiendo este cuerpo, paseando por las mismas veredas." 


Después de tu dedicación a la música, es el tiempo de la poesía.

Haciendo uso de un término matemático, yo diría que la música ha sido el denominador común de muchos momentos felices en mi vida, ha sido la actividad a la que más tiempo y energías mentales he dedicado desde que tengo uso de razón. Y no la he abandonado, ¡qué va! ni mucho menos. Sigo disfrutando de ella, sigo recurriendo a ella como un excelente instrumento de expresión de mis estados de ánimo. Mi acordeón y mi violoncello están siempre en perfecto estado de revista, preparados y dispuestos para cualquier acción inmediata a la que sean requeridos. Sin embargo, la llegada de la poesía supuso, para mí, una auténtica revolución mental. Rápidamente fui consciente de que no se puede escribir bien sin haber leído antes a los grandes sabios que en el mundo han sido. Me ocupa mucho tiempo, me obliga a leer mucho —una obligación voluntariamente aceptada—, lo que me ha llevado a hacer un recorrido histórico por todas las edades de la poesía, desde los clásicos griegos y romanos hasta la actualidad, con una prolongada visita a nuestro Siglo de Oro. Así, descubres que casi todo está dicho y escrito ya, y que lo único que puedes aportar es una nueva combinación de palabras para expresar esos universales que la humanidad ha tratado —y lo sigue haciendo—, e intentar añadir una pequeña gota más a este océano de belleza y emotividad que es la poesía. También he utilizado el lenguaje musical en algunos poemas. 




Licenciado en matemáticas y doctor en psicología, ¿qué hay de todo ello, de tu vertiente profesional, al sentarse a escribir poemas?

De las matemáticas he heredado el gusto por la métrica, por la exactitud, la manía por contar las sílabas en los versos. Recuerdo aquello que leí hace tiempo: “Hasta el poeta más alérgico a las matemáticas necesita saber contar hasta catorce para escribir un alejandrino”. Las matemáticas están en todos lados. Las matemáticas pueden explicar la belleza de la naturaleza, por ejemplo; la divina proporción, el número áureo —al que Rafael Alberti dedicó un excelente soneto— está detrás de esa sensación de equilibrio de formas que separa lo agradable de lo desagradable. 

En mi caso particular, he utilizado la terminología matemática en algunos poemas, poniendo de manifiesto que no es del todo cierto eso de que matemáticas y poesía sean los dos polos opuestos de un continuo en objetividad/subjetividad, y razón/emoción. 

Por otra parte, la psicología ha sido el complemento ideal a mi formación matemática. Ha sido el antídoto perfecto para evitar tener una mente cuadriculada, me ha enseñado a convivir con la ambigüedad, con la inexactitud —por ignorancia— propia de los complejos procesos que gobiernan la vida. Me ha enseñado a decir “no lo sé, no estoy seguro”, y a mirar dentro y fuera de mí con un enfoque mitad científico mitad humanístico.


Si la poesía es intensidad, ritmo y voz; qué es, en tu opinión, la Voz.

La poesía es, como muchos otros conceptos, muy difícil de definir. Las definiciones perfectas solo se dan en el ámbito de las ciencias exactas. Hay tantas definiciones de poesía como poetas. Para mí, la poesía es una conjunción de belleza y emotividad conseguida con la palabra. Obviamente, no todo aquello que me emociona es poesía. Cuando leo el texto de mi recibo de la luz siento un conjunto variado de emociones negativas, y, sin embargo, no es nada poético, creo yo, no sé, no estoy seguro. 

Por otra parte, un poema debe tener una cierta musicalidad, conseguida fundamentalmente a través del ritmo. Recuerdo que Becquer, en su Rima I, calificaba a la poesía como un himno (“Yo sé un himno gigante y extraño/ que anuncia en la noche del alma una aurora/ ...”). Por “Voz” se pueden entender varias cosas. Normalmente, por “voz poética” nos referimos a ese mediador entre el poeta y el lector, a esa persona que habla en el poema, a través de la cual el autor se sirve para transmitirnos una idea, un recuerdo, un sentimiento, una visión de la vida, en general o en particular. En mi caso, mi voz poética coincide, a veces con mi “yo”, pero no siempre. Otras veces se produce un desdoblamiento, y puede encarnarse en un personaje mitológico —Orfeo, por ejemplo—, una tercera persona anónima, etc. Recuerdo un poema en el que es el planeta Tierra quien toma la palabra, y otro en el que es una estatua la que nos habla.


¿Por qué la poesía despierta este interés? En Madrid vuelve a llenar convocatorias, en tiempos no precisamente poéticos.

Es cierto. Actualmente hay bastante interés por la poesía, en todos sitios, aunque sigue siendo una actividad “ampliamente minoritaria”. Es difícil saber el porqué de este apogeo, aunque podemos jugar a hacer conjeturas sobre ello. Quizás influya el hecho de que algunos grandes poetas se hayan decantado por la utilización de un lenguaje claro, coloquial, cercano y comprensible, alejado del hermetismo que ha caracterizado otras épocas (y algunos siguen cultivando todavía). Me gusta la poesía “de línea clara”, así la define el poeta Luis Alberto de Cuenca.

Otro factor que puede estar influyendo en este “brote poético” podría ser la influencia de las redes sociales, que permiten la amplia difusión de grandes —y menos grandes— poetas y sus obras a un mayor número de personas.


Cuál crees que es el principal inconveniente para la creación poética.

Las musas son muy caprichosas, y deciden visitarte cuando menos te lo esperas. En realidad, esto de las musas es una forma de hablar. Detrás de la creación poética hay un conjunto de procesos cognitivos —conscientes unos, inconscientes otros— que subyacen al propio acto de inspiración. Detrás de unos versos inspirados suele haber muchas horas de trabajo, de lecturas previas, de darle vueltas a la cabeza a una idea; y todo eso permanece oculto, latente, en algún recóndito lugar de nuestro cerebro, hasta que un determinado estímulo exterior o interior lo saca a la superficie de nuestra consciencia, apareciendo una nueva conexión que relaciona conceptos o palabras que hasta ese momento estaban mentalmente aislados, dando lugar a una frase brillante, a una lograda metáfora, a una extensión imprevista de la idea inicial. Así funciona la creación, no solo en poesía, sino en todas las demás disciplinas. Desde este punto de vista, creo que la creatividad no es una cuestión de “todo o nada”, de ser o no ser creativos, sino que más bien es un continuo en el que cada persona puede ser creativo en mayor o menor grado. Y uno de los mayores inconvenientes para la creatividad podría ser la pereza intelectual. Si quieres generar una idea nueva, pásate mucho tiempo trabajando —pensando— sobre ese tema, lee mucho, escucha a los que te pueden enseñar, y, sobre todo, aprende a mirar dentro de ti.




Eres admirador del poeta Gabriel Celaya, qué otros poetas consideras afines a tu manera de ver la poesía.

Hay cosas que me gustan de Gabriel Celaya. Muchos de mi generación tuvimos la suerte de conocerlo —a él y a otros poetas del siglo XX— a través de las canciones de Paco Ibáñez, con el que la poesía tiene una gran deuda. Me identifico con Gabriel Celaya cuando afirma que se considera un “obrero del verso”. Así me veo yo. Más que poeta, me veo como un albañil que va juntando ladrillos/palabras para construir un edificio/poema siguiendo unas determinadas reglas métricas y estéticas.

Y conforme vas ampliando tus lecturas, van aumentando y cambiando tus poetas preferidos. Unos de ellos son afines conmigo en estilo y otros no, pero siempre admirados, porque la poesía tiene varios caminos y desde distintas concepciones poéticas puedes sentir esos “pellizcos emocionales” que caracterizan a la poesía de calidad. La lista es muy amplia y, seguro que no están todos los que son, pero sí están y son: Miguel d’Ors, Luis Alberto de Cuenca, Ángel González, Antonio Carvajal, Eloy Sánchez Rosillo, Antonio y Manuel Machado, Jorge Luis Borges, Jaime Gil de Biedma, Amalia Bautista, …, hay muchísimos más. No incluyo —por no hacer interminable la lista— a los clásicos, ni a mis admirados poetas cercanos de quienes me nutro diariamente leyéndolos o escuchándolos. Ellos saben quiénes son.


Receta para cantar a dos voces
(sin desafinar)

Mezclé en un recipiente
cien gramos de Beethoven al violín
y extractos de perfume de jazmín,
al fuego, lentamente.
Hirviendo, le añadí todo el color
de un aria de soprano
más dos onzas de acordes de piano.
Probé de sal, de amor,
de sones de habaneras, 
Serví con una danza en Sol mayor
al ritmo que marcaban tus caderas.
Brindamos por la vida, y al acecho
de un éxtasis de voces lisonjeras,
teniendo el firmamento como techo
y habiendo derribado tus barreras,
llegamos a alcanzar el Do de pecho.


Diego Alonso Cánovas
Editorial Cuadernos del Laberinto