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lunes, 10 de junio de 2019

Horacio Castellanos Moya en Madrid - Semana de autor, Casa de América

Maribel Orgaz - @leerenmadrid.com
"Rara es la ruta por la que un escritor descubre su destino", comenzó el gran escritor Horacio Castellanos Moya (Honduras, 1957) en la Semana de Autor que la Casa de América ha retomado tras varios años de interrupción.

"Cómo pude, de la familia y del país del que procedía - exclamaba con asombro y emoción - , cómo pude, yo que no fui ni lector ni escritor precoz... con una familia que esperaba que me convirtiera en un profesional serio y respetable; para quienes escribir era un pretexto de vicio, vagancia y pobreza".

Y su familia, continuó uno de los mejores escritores en lengua española en la actualidad, intentó que no siguiese esa ruta, "pero era tarde". Este primer círculo que el escritor logró romper, "creo que fue por la tentación del fracaso como ruptura, como un gesto de inconformismo".

Aunque aún le faltaba un segundo círculo, después de haber roto el primero: el de haber nacido en un país en el que no había tradición literaria a la que acudir, ni tan siquiera editoriales en las que publicar (sólo existían dos, del Estado y de la Universidad).

"Tenía que conocer a alguien que le interesara la literatura pero no conocí a nadie y aún me quedaba un año para entrar en la Universidad".

Lo único que podía hacer era leer: "leía poesía compulsivamente, las Cartas a un joven poeta de Rilke, escuchaba a Bob Dylan, leía a Roque Dalton".

"La tradición literaria de mi país no tenía contemporaneidad, no se ocupaba del mundo que le tocaba vivir. Tenía que romper ese segundo círculo, con la tradición de la literatura nacional. Salir de las fronteras geográficas, políticas y mentales. Creo que un escritor tiene que buscar su herencia, con la que se ha de identificar y no tiene que estar sujeto a una tradición que se le imponga. La mejor herencia es la que llega sin imponer condiciones".


Buscó en otros mundos, "en otras literaturas que abordaran el ser humano desde ópticas radicalmente distintas" y lo encontró en la literatura del desmoronamiento del Imperio austrohúngaro: "pero en su literatura menor, en las cartas, las memorias, en Madame du Deffand de quien tengo en mi estudio una frase en la pared: Todo lo que me rodea me parece enemigo".

"Eso te aporta otras flexiones, otros gestos, otras musicalidades".

Admirador de Juan Carlos Onetti, "de su delicadeza y su silencio, aunque paradójicamente no tengo nada que ver con él".

Castellanos Moya abandonó Honduras para instalarse en Canadá hace décadas, no sin antes rechazar el ofrecimiento de la familia de su abuela que era venir a Salamanca y hacerse cargo de un despacho de abogados que tenían abierto allí.

"Si no hay quien nos guíe, añadió, debemos buscar el camino por nosotros mismos porque tener fe es la mejor audacia y la audacia es bellísima", afirmó parafraseando al poeta Roque Dalton.

La orfandad del escritor, que así tituló su conferencia, incluyó una reflexión sobre las clasificaciones de los escritores en audiovisuales o auditivos;y cómo escribe lo que los críticos han llamado novelas furiosas o del sprint: "aquí no es importante las tramas si no encontrar la voz. Son novelas cortas porque no pueden ser largas".

miércoles, 14 de febrero de 2018

La poesía también es catarsis - María Rosario García Aldea, poeta.

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
María Rosario García Aldea presentará su primer poemario en Madrid, el próximo 28 de febrero en la Biblioteca Miguel Delibes, El último intento de amar y esto constituye un nuevo tiempo vital centrado en la escritura. Su incursión en el relato ha sido muy positiva porque ha sido premiada meses atrás. Continúa trabajando en una novela porque como ella afirma, en esto de la escritura está aprendiendo. 

Escribe poesía pero ha abordado otros géneros. 

Escribo poesía, pues es la forma de expresión escrita, de sentimientos y pensamientos, primigenia en mí. Sin menospreciar las cartas epistolares que escribía de niña, a mis padres y hermano, desde los nueve años.

Estoy mejorando en narrativa breve, gané el segundo premio del I Concurso de Relato Breve cuarto y mitad, convocado por la Biblioteca Vargas Llosa. Sigo aprendiendo. De hecho, mi próxima publicación va a ser de narrativa breve, si alguna editorial lo tiene a bien. Mando relatos a concursos, con menor frecuencia de la que me gustaría.

Y en cuanto a la novela, tengo un proyecto que me va a llevar mínimo dos años y medio de trabajo. Está en mantillas aún.


Si la poesía es intensidad, ritmo y voz, en su opinión qué es la voz.

Tener voz propia, única; es lo que consiguen los grandes poetas.
Luis Antonio de Villena, 1951, en su faceta de crítico literario, se refería a los poetas emergentes, entre los que me incluyo, como poetas buscando su voz, y hacía referencia al cascarón, según él, que no acabamos de romper y por lo tanto no tenemos voz propia. Yo se lo dejo a los críticos literarios saber si soy una poeta con voz.

La voz, es esa característica que te hace reconocible, por lo peculiar que hay en ti; es el hecho diferencial que da entidad a tu trabajo.

Yo como poeta busco la armonía estética, la perfección, juntar el sentido que interioriza con la belleza universal. Pero mi poesía nace de una necesidad de catarsis de pensamientos y sentimientos que me pesan.

En estos tiempos nada poéticos, la poesía tiene un gran auge. Se llenan salas, si es en la calle las convocatorias son multitudinarias. ¿A qué cree que debe?

Siempre pensé que la poesía era minoritaria, se vende poco y es muy difícil llegar al gran público, la masa; pero si su aseveración es correcta, me aventuro a decir que es por influencias de las nuevas tecnologías y el uso de las redes sociales. Donde la utilidad de la inutilidad, que encierran muchos versos, hace, de la era de la comunicación inmediata y virtual, artículo de consumo, al poema. Pero realmente no lo sé, éstos son especulaciones mías.

Pero para un escritor de poesía, llegar a convocatorias multitudinarias, donde aspirar a perseguir la excelencia; poeta como contador, cantador de dar la identidad y cohesión al pensamiento, llegando a mucha gente, debe ser fantástico.




Ha publicado con Ediciones Oblicuas una editorial independiente, cómo es la experiencia. Tiene ya respuesta de sus lectores.

El libro salió de imprenta el 30 de enero. La presentación del libro es el 28 de febrero de 2018 en la biblioteca Miguel Delibes, a las 19h. (Metro Vinateros). Allí estará el director de Ediciones Oblicuas, Alberto Trinidad, por cierto gran escritor, una actriz de voz, Julia Villalba, que leerá a los asistentes partes de mi obra, y yo, por supuesto.

La edición del booktriler del libro en You Tube, confió sea otra vía de comercializar mi libro, la gente que lo ha visto, dicen que es muy elegante y bonito. A mí me parece muy chulo, y que da una idea del contenido clara.

También las entrevistas, como la tuya, hacen que llegue el libro y su autora a más público y luego hay reseñas como la de Julia Sáez-Angulo, que también apoyan la difusión de mi poemario.

Pero he de serte sincera, es demasiado pronto para valorar la penetración, presente: pues quien lo ha leído es que me quiere, y por lo tanto no son objetivos, y futura: porque no soy adivina. Pero si por desearlo fuera, esperaría que fuera reeditado.

En cuanto a la Editorial, su filosofía es tratar bien al autor; y esta autora tiene que darlos las gracias. Son auténticos  profesionales.

Forma parte de algún grupo literario o de escritores, ¿cree que es una buena manera de incentivarse a escribir e intercambiar ideas o que en realidad, la escritura finalmente es solitaria?

Soy socia de ACE  (Asociación Colegial de Escritores de España) y de CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos). Participo de todas las reuniones de escritores amateur, que propone el club Ciervo Blanco, tanto sesiones de relatos vía internet, puesta en común concursando, como escritura creativa in situ, Jam-ón Session.

Todos los martes, participo del Taller de escritura creativa que dirige Natividad Lorenzo en la biblioteca Miguel Delibes, donde hacemos ejercicios de mejora y aprendizaje.

La labor del escritor es un acto solitario, pero yo procuro tener feedback de otros escritores; para mí es fundamental enriquecerme con las ideas, devaneos y sapiencia de otros creadores.

Otras inquietudes intelectuales, me llevan a formar parte de la Asociación Guindostan, donde una vez al mes tenemos tertulia literaria. Participo también en algunas, pues son muy prolijos, tertulias literarias de Ciervo Blanco. 

Recomiende por favor, poetas si es posible contemporáneos que le gustan y que cree interesante que otros aficionados a la poesía podrían también leer.

Hay una serie de publicaciones, donde los lectores pueden encontrar la obra de poetas contemporáneos como: Anmemona Nadadora, Litoral, Catálogos del Valverde, la Bella Varsovia.
Recomendar poetas: como Isabel Pérez Montalbán (Córdoba, 1964), Raquel Laseros (Cádiz, 1973), Luis Muñoz (Granada, 1966), Ana Gorría (Barcelona 1979), Javier Rodríguez Marcos (1970), cacereño...


“Desabastece los campos, yo los recubriré con mi arrojo, con el que me da la cordura misma que sostiene mis miedos, tu paciencia y me corta el deseo, desearte más que a la inconsciencia temerosa de un encuentro próximo en el tiempo". Raldea García

martes, 27 de septiembre de 2016

Autoconfianza, el secreto del éxito del escritor - V. S. Naipul y Werner Herzog



http://www.hacerselacritica.com/

Maribel Orgaz @leerenmadrid
El Premio Nobel de Literatura, V.S. Naipul afirmaba que desde pequeño quería ser escritor y estaba convencido de que iba a serlo.

Cuando Naipul echa la vista hacia atrás aún se sorprende de la autoconfianza que desde niño tenía en esta vocación porque, explica, apenas leía, desde luego no escribía y era un escolar como otro cualquiera.

Según Naipul, esta seguridad le venía inculcada de "escuchar" [sic] a su padre que consideraba ser escritor el mejor oficio del mundo y él quiso serlo.

Directores de cine, pintores, escultores y otros artistas también hablan de esta determinación como el combustible interno que alimenta su trabajo. 

Werner Herzog lo explicaba así en sus notas de rodaje de esa pesadilla que fue Fitzcarraldo (La conquista de lo inútil. Editorial Blackie Books):

"Tengo 38 años, ya he pasado por todas. El trabajo me lo ha dado todo y también me lo ha quitado todo. No dejo que nada ni nadie me confunda".