sábado, 28 de marzo de 2026

Con claridad y sin atropello. Leer en voz alta - Carmen Martín Gaite en la Biblioteca Nacional de España y Cuba, "Patrimonio Cultural"

 



Maribel Orgaz - @leerenmadrid
"Pertenezco a una época", está escrito en la pared que acompaña la voz y la fotografía de Carmen Martín Gaite en la exposición que estos días tiene lugar en la Biblioteca Nacional de España, "en la que se leía al alta voz mucho más que ahora, y se tenía a gala el hacerlo con claridad y sin atropello, cuidando el tono y las pausas. Un arte enseñado en las escuelas, como algo natural para la comprensión y el deleite de la letra escrita".

"Y en mi juventud", continúa, "cuando la cultura audiovisual aún no se había adueñado de los hogares, las calles y los locales públicos, aplastando con su fragor todo intento de diálogo pausado, la afición por leernos entre nosotros, en casa, en clase o en el café, textos recién saboreados a solas, constituía un placer que afianzaba la amistad" (A rachas, 2000). 

Hace unos días, Jorge Urrutia, Catedrático emérito de la Universidad Carlos III firmaba un artículo publicado en ABC en el que se preguntaba si la lectura en general está en crisis y repasaba cómo siglos atrás la lectura en voz alta constituía la forma de acercarse a algunos textos en sociedades mayoritariamente analfabetas: los segadores en su descanso que escuchaban al que sabía leer, los obreros en las fábricas, los emigrados a las tierras americanas en el siglo XVII durante la travesía en barco, el capataz de un cortijo gaditano a sus temporeros, el portero a las criadas de servicio.

Jorge Urrutia lo denomina lectura colectiva, y al igual que Carmen Martín Gaite, afirma que puede darse por perdida.

Cabe preguntarse si en nuestras sociedades el audiolibro ha venido a suplir la lectura en voz alta aunque el mercado ya sabe que el podcast ha acabado también con el futuro del audiolibro.

En Madrid, y englobado en un programa de bienestar, de salud mental, se utiliza la lectura en voz alta aunque "Leer juntos", aclaran, "no es una terapia, es un acompañamiento a través de la literatura". 

Pero quizá sea Cuba en donde la lectura en voz alta que comenzó en 1865 pervive de una forma extraordinaria y fue reconocida en 2012 como "Patrimonio Cultural". En las fábricas de tabaco, los lectores de tabaquería leen tres veces al día novelas, noticias de actualidad. 

"La lectura de tabaquería y el lector son figuras históricas cubanas que contribuyeron como pocas –en forma masiva– a elevar la cultura de muchas familias cubanas. La radio no consiguió apagar la voz del Lector de Tabaquería. Aún es un activo vehículo de la cultura popular.", Marta Rojas.  


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La lectura en Estados Unidos



 


viernes, 13 de marzo de 2026

Casi en el fuego - Homenaje a Blanca Varela - Tertulia Arco Poético - Biblioteca Elena Fortún

 


Maribel Orgaz - @leerenmadrid
Ayer, 12 de marzo, acudí a la reunión de la Tertulia Arco Poético, una de las más veteranas de Madrid. Se celebra periódicamente en el auditorio de la Biblioteca Elena Fortún, es de acceso libre y su coordinadora, que es decir su alma, es la poeta Pepa Nieto. 

La convocatoria de marzo rindió homenaje a Blanca Varela, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, entre otros muchos galardones.

Alfredo Piquer abrió la tarde con una semblanza de la poetisa peruana que siempre fue renuente a publicar obra y que sólo lo hizo, según afimó, a instancia de sus amigos.

Los años de estancia en París fueron un antes y un después para impregnar su poesía de existencialismo. Casada y con dos hijos, vivió en Estados Unidos, Venecia, México y también en Perú, su país de nacimiento.

"Fue la primera mujer en ganar el Premio García Lorca de poesía", Alfredo Piquer, "amiga de Octavio Paz, José Bergamín y Pablo Neruda", dedicó uno de sus libros al poeta José Ángel Valente a quien admiraba.

"Reflexiva, desencantada y mística en sus últimos poemas", añadió Alfredo Piquer, hay también un detalle que merece resaltarse, su primer poema publicado fue "Acepto la fiesta".

Tras Alfredo Piquer, algunos de los asistentes leímos un poema. Éste fue el que Pepa me asignó:




Antes del día
A Dore Ashton

¡Cómo brillan al sol los hijos no nacidos!
      Blanco es el mes de enero, negras las olas que visitan la isla.
      El nido está en lo alto, sobre una piedra segura.
      No habrá que enseñarles ni a nacer ni a morir. ¿Por qué habría de enseñarse tales cosas?
      La vida llegará con avidez y ruido. Conocerán el sol. El mundo será esa claridad que nos pierde; los abismos de sal, la fronda de oscuras esperanzas, el vuelo del solitario que se da alcance a sí mismo. 
      Un círculo en el aire para atrapar algo de lo perdido.
      El sueño de ayer, la imagen que se escapa entre dos aguas, que se multiplica y transforma hasta no ser sino el agua misma, el brillo deslumbrante, instantáneo, de los propios deseos. 
      Mirada perdida en sí misma que se devuelve y recorre como un desierto familiar.
      Siempre al centro. Encrucijada o astro, efímera explosión de plumas, corazón sin reposo alentando todos los vientos.
     ¡Cómo brillan al sol los hijos no nacidos!
     ¿Qué clase de sueño traerán? Primera estrella destruida, primer dolor, primer grito.
     Golpe contra todo, contra sí mismo. Hacer la luz aunque cueste la noche, aunque sea la muerte el cielo que se abre y el océano nada más que un abismo creado a ciegas.
     La propia voz respondiéndose con el fracaso de cada ola.