Hasta el 21 de junio puede verse una pequeña y bellísima exposición de manuscritos armenios, algunos exhibidos por primera vez en nuestro país.
Por los caminos del mapa de la espiritualidad, que así se llama, se encuentra en la Biblioteca Nacional de España:
"La exposición muestra once códices manuscritos del siglo IX al XVIII, entre ellos, algunos de los ejemplos más singulares de la colección manuscrita del Matenadaran".
Libros majestuosos como el Evangelio de la familia Shukhonts, manuscritos milagrosos a los que se le han atribuido propiedades espirituales "portadores de un poder divino especial" cuya mera presencia en una iglesia o una comunidad era considerada "una bendición".
Que incluso hoy en día, en determinadas fechas, salen de los templos que los custodian para ser venerados públicamente.
A lo largo de la exposición, y esta es otra de las sorpresas, se citan algunos de los escribas y miniaturistas más famosos como Manuel, el obispo Zakaria o Hakob Jughayetsi.
La vitrina de los amuletos, de los pergaminos mágicos, como los de la fotografía es una de las más curiosas. Se les llamaba Hmayils y al igual que nuestros nomina protegían de las fuerzas malévolas, de la mala suerte y las enfermedades, de los espíritus malignos.
"La “nomina” o “cedula bendita” era la denominación popular de unas hojas que reproducían cruces con exorcismos u oraciones a determinados santos para proteger el mal de ojo, siendo el más corriente el de proteger a los niños con una cédula bendita de tela o escapulario que se decoraba con escamas de pescado haciendo un dibujo en forma de flor; dentro de éstas figuraban unos salmos en latín". María Antonia Antoraz
Los Hmayils armenios, sin embargo, se hacían en espiral:
"El rollo tiene sus raíces en los experimentos de los antiguos magos: se creía comúnmente que una oración o una maldición en forma de rollo estaría protegida contra influencias externas desfavorables, adquiriendo así un gran poder. La palabra Hmayil proviene del pahlavi (persa medio) «humav», que significa bendito". Magaghat
La exposición es también una llamada al reconocimiento de una civilización con un extraordinario patrimonio cultural y cuyo legado en la historia europea es un gran orgullo para los armenios:
"Gracias a las traducciones armenias conservadas en el Matenadaran, varias obras de autores clásicos y de la Antigüedad tardía, como Eusebio de Cesarea, Filón de Alejandría y Efrén el Sirio, han sobrevivido exclusivamente o en su mayor parte en armenio, lo que confiere a la colección un valor excepcional para la erudición mundial".
Suntuosos manuscritos para bibliotecas nobles


No hay comentarios:
Publicar un comentario