viernes, 25 de mayo de 2018

En el Ateneo de Madrid con Mujeres de Malasaña - Maribel Orgaz y Carpetania Madrid


El pasado 28 de mayo presenté en el Ateneo de Madrid, en formato de charla, mi paseo guiado sobre las Maravillosas Mujeres del Barrio de Malasaña que realizo para Carpetania Madrid. 

Fue un honor para mí hablar en el Ateneo sobre esta maravillosas mujeres que encontraron en Madrid y en este barrio, una nueva oportunidad de vida. Con anterioridad esta charla ya había despertado una gran expectación en Calabria, Italia en donde fui invitada por la Asociación de amigos Calabria-España.

Un público entusiasmado y atento al que no arredró una tarde de lluvia intensa llenó la sala Ciudad de Úbeda del Ateneo.


Clara Campoamor,  Rosa Chacel, Carmen de Burgos o Loreto Prado fueron mujeres cuyas vidas nunca dejan de causar asombro y qué mejor lugar para hablar de ellas que el Ateneo.

Para finalizar el acto, leí un poema de otra vecina del antiguo Barrio de Maravillas, la gran poetisa Ana Rossetti:


Navío Desvelado, corazón mío

Navío desvelado, corazón mío,
que atraviesas la anchura de la desolación con tanta 
tenacidad como inconsciencia.

Alguna vez, un faro tropieza en su barrido con tu titubeante 
vaivén y, entonces, te sonríes y empavesas tus
mástiles para saludar a un quimérico puerto.
Resuenan, en la niebla, las bocinas, ebrias ante el presentimiento de la proximidad y la brújula olfatea, serpentea, recorre cada radio, atraviesa los círculos, cerca el confín de la distancia.

Pero el horizonte, imperturbable, sólo muestra tu íntimo precipicio,
tu inabarcable desierto interior.

Señales y muestras, antología poética, Ana Rossetti -  Baterbly Editores.





Todos los datos aquí: Ateneo de Madrid.
La nota de prensa puede leerse aquí. 


sábado, 19 de mayo de 2018

Mujeres Románticas - Maribel Orgaz, Carpetania Madrid.


Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
El traje de paseo y el de recibir, el album de una dama y las tertulias. El próximo 26 de mayo, a las 11h. estreno un nuevo paseo con Carpetania Madrid, Mujeres Románticas. De todos los periodos históricos, el Romanticismo es probablemente el que más necesita una revalorización. Foto: AnacrónicosRecreaciónHistórica.

Por primera vez, surge una clase social adinerada que hace del buen gusto una seña de identidad. Y en ella, las mujeres comenzaron a brillar. Abrieron salones, desterraron el negro del vestuario de todos e impregnaron al trato social de mucho más que unas meras formas de protocolo. Tuvieron la oportunidad de escribir, de viajar; manejaron negocios, intervinieron en la diplomacia internacional.

Fue un período breve pero mujeres y hombres vislumbraron una manera diferente de vivir; una nueva forma de sensibilidad tan extraordinaria ¿que acaso, no perdura hasta hoy?

martes, 15 de mayo de 2018

Otro mundo, otro dios - María Victoria Reyzabal, poeta.

Francisco Morales Lomas
Audacia, compromiso y racionalidad en los poemas A un Dios indiferente de María Victoria Reyzabal por Francisco Morales Lomas.

Al finalizar la lectura de Plegarias a un dios indiferente (Ediciones Vitruvio, 2017) de María Victoria Reyzábal me han llegado de pronto a la memoria otras lecturas llevadas a cabo hace muchos años de diversos autores del siglo XX: Miguel de Unamuno y El cristo de Velázquez; Blas de Otero y Ángel fieramente humano, sobre todo su soneto Hombre; y Gloria Fuertes y su obra Todo asusta.

Son algunos ejemplos que me permiten contextualizar una tradición lírica en el siglo XX en la que se inserta la obra de María Victoria Reyzábal y en la que existe un elemento referencial (dios, en minúscula) que forma el núcleo temático y el hilo conductor de su construcción lírica.
El título ya encierra en sí un proyecto literario en el que existen dos conceptos cerrados: la plegaria y la indiferencia de dios. Plegaria es un término que viene etimológicamente del latín plicare, plegar, doblar. Las plegarias tienen una componente de oración, ruego, y, en cierto modo, de claudicación, si somos fieles a su étimo. Pero el discurso de Reyzábal es una imprecación. En un momento lo reconocerá ella: una blasfemia. Así le parecerá ab initio a los católicos que lean este libro, pero a los agnósticos o los incrédulos nos parece un hermoso canto al ser humano y a las contradicciones y creaciones de este en torno a dios y su imagen con una voluntad desmitificadora y creadora. Pero, además, desde el título se observa un principio rector: la indiferencia de ese dios hacia el “nosotros”, o sea, ese estado de ánimo en que no se siente inclinación ni repugnancia hacia nada ni nadie. Sin entrar todavía en el poemario sabemos ya muchas cosas de la obra que van a ser constatadas inmediatamente.


Son ciento cinco poemas estructurados en dos apartados:  Anhelos (52 poemas) y Extrañezas (53 poemas).  Títulos también que nos anticipan una idea muy presente en una importante tradición de la lírica con relevancia religiosa o humana: el anhelo o el deseo vehemente de ese dios inalcanzable o insólito y la extrañeza, como sinónimo no ya solo de desavenencia entre los amigos (ese dios ausente y el yo poético) sino de infrecuente, de ajeno. Un deseo vehemente que forma parte de la esencia del poemario. Desde primera hora, los poemas satisfacen una declaración, una llamada de atención sobre dios, que se convierte en oyente mudo de su relato. El yo poético querría que no fuera así, que existiera un dios preocupado por su rebaño, que se manifestara un dios cercano y presente, un dios no nos deje abandonados (“oh dios/ no me abandones/ aunque yo renuncie a ti/ agotada”).

Sus sensaciones en torno a ese silencio de dios, tan presente en la lírica de Blas de Otero o en la de Gloria Fuertes, le permiten ofrecer a María Victoria Reyzábal la perspectiva de su encuentro-desencuentro con la divinidad y, sobre todo, con el concepto en torno al que ha surgido y se ha desarrollado a lo largo de la historia de la humanidad.

El poemario es un monólogo interior de la propia escritora que, unas veces a través de un lenguaje descarnado, directo y sincero; y otras, a través de una simbología al uso con metáforas expresivas y símiles categóricos crea una imagen: el abandono del ser humano por la divinidad y la ausencia de una respuesta a sus males. Ante el dolor, ante la muerte, ante la degradación, se da la callada por respuesta.

Realiza un recorrido por la imagen que nos han transmitido de ese dios desde la infancia, y reconoce ese amor hacia dios, que progresivamente se va convirtiendo en una secesión (“expropiada de la fe”, dice), en una deserción, en un ser extraño.  Y surgen en muchos poemas la eterna duda unamuniana ante ese espectáculo que se ofrece de la divinidad toda a través de una continuidad racional consciente que la aleja de ese ser creado o imaginado. La temática de la búsqueda ante un ser ausente se concilia con la de la duda o la crítica fehaciente al papel que han jugado los propagadores de ese dios enajenado.


Hay una necesidad en el yo poético de entrar en el cuerpo a cuerpo: “quiero discutir contigo”, pero también de asumir el discurso de la audacia como instrumento para descarnar ese statu quo que no se acepta, contra el que la autora, llevada de una libérrima emoción, se rebela.

En ese recorrido por el desencuentro, la desesperanza toma su propia esencia: “ya no espero tu consuelo”, y hay un dolor humano que nace y se multiplica porque ese yo poético no tiene ninguna tabla de salvación a la que asirse llegando a deducir un nihilismo penitente que se consolida a lo largo de todos estos poemas que, a pesar de ser ciento cinco, son el mismo y único poemas, porque gráficamente existe esa voluntad, al no emplear signos de puntuación que corten la fluidez de este río de palabras y sensaciones, y por la ausencia de las mayúsculas para pasar de un poema a otro. En consecuencia, todo el libro puede ser leído como un único poema en varias situaciones o varios descansillos que sería la ruptura gráfica de esos ciento cinco poemas.


Hay un discurso feraz pero también desafiante (“yo no aceptaré la ciega servidumbre”), provocador, que se detiene en las calamidades personales y en un espíritu femenino que está muy presente en las continuas reivindicaciones preñadas de un discurso abierto al mundo, libre, lejos de las claudicaciones y de las imágenes estereotipadas que se han postulado sobre él. Como leemos en el poema LXI: “me reúno con las mujeres que barren las calles/ con las que conducen los taxis o autobuses/(…) con las que sufren cáncer de mama o de útero/ (…) me reúno con mis pensamientos/ y reflexiono acerca de la virgen maría/ una especie de madre soltera sin coito”. Y más adelante, en el poema LXV: “Cuántas mujeres te hemos suplicado”. En ellos se produce ese requerimiento de otra mujer, de otra imagen de la mujer, que no permanezca como subsidiaria de todo lo creado sino como parte activa de la creación, porque hasta ese momento, como dirá en el poema LXXXVIII: “las mujeres somos aprovechables/ desde el origen/ generalmente dóciles”

No tiene empacho en reconocer la autora que “es un discurso envenenado” este que está creando, en el que existe un hilo conductor ético y una defensa a ultranza del sentido de lo humano, con una evidente pretensión de raíz solidaria en la que no puede faltar la invectiva afligida a esa connivencia de la iglesia y su discurso con el poder, para convertirse ellos mismos en otro poder. Entonces su discurso es descarnado: “Ocupado como estás/ en enriquecer banqueros/ proteger corruptos/ ensoberbecer gobernantes/ embellecer modelos magníficas/ creo que la ética te importa un comino/ lo tuyo es la política/ el dinero/ la estética rococó”.  Esta incontinencia verbal hacia un creador en minúscula está pareja a una necesidad de poner de manifiesto los grandes problemas actuales y sobre todo la sensación personal de agonía sea o no en sentido unamuniano del término.

Son poemas en último extremo que la propia autora define como “tristes/ comprometidos/ absurdos/ paródicos/ prosaicos/ idiotas” pero, añadiría yo, profundamente racionales, conscientes y directos al corazón que surge hecho jirones, como dice en el poema LXXIX. Una poesía turbadora que lucha, que zahiere con rotundidad en la hipocresía social y trata de desmitificar, de reconvenir y mirar hacia el lado oculto de la historia para, haciendo resaltar todo el conato de podredumbre, revelar sus causas y aspirar a otro mundo, a otra sociedad, a otro dios que sigue, no obstante, anhelando, en una catarsis necesaria.

domingo, 13 de mayo de 2018

La vida salvaje de Gary Snyder - Poemas, lectura bilingüe. Biblioteca Municipal de El Escorial

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
El próximo martes, 15 de mayo tendrá lugar una lectura bilingüe de poemas de Gary Snyder, el maestro de la montaña. Foto: http://www.poetry-chaikhana.com/

El encuentro tendrá lugar a las 18h. en la Biblioteca Municipal de El Escorial y serán leídos por Edgar Wibe en inglés y español, aunque será un acto abierto a todos aquellos que quieran contribuir con una lectura.

Revista, Poemame
Para los niños
Las altas colinas, las cuestas,
de estadísticas
están ante nosotros.
la subida escarpada
de todo, sube,
sube, mientras todos nosotros
bajamos.

El siglo que viene
o el siguiente,
dicen,
habrá valles, pastos,
nos podemos encontrar allí en paz
si llegamos.

Para subir estas cumbres venideras
una palabra para ti, para
ti y para tus hijos;

estad juntos
aprended las flores
id ligeros.



For the children
The rising hills, the slopes,
of statistics
lie before us.
the steep climb
of everything, going up,
up, as we all
go down.

In the next century
or the one beyond that,
they say,
are valleys, pastures,
we can meet there in peace
if we make it.

To climb these coming crests
one word to you, to
you and your children:

stay together
learn the flowers
go light

martes, 8 de mayo de 2018

En Madrid vivo el sueño que deseaba - Julio Santiago, poeta y pintor.

Julio Santiago llegó a Madrid con apenas veinte años para conocer a Gloria Fuertes y esa amistad transformó su vida. Ha publicado libros de poesía, de pintura, ha participado en innumerables antologías y ahora presenta un nuevo poemario, Per-versiones en Cuadernos del Laberinto. Con la misma filosofía del humor que caracteriza toda su obra poética

Per-versiones, su nuevo poemario aborda de nuevo sus grandes temas: el erotismo y la ironía, la necesidad de perder la vergüenza, de ser uno mismo en las relaciones íntimas. ¿Pero no estaba todo resuelto con el amor libre?  

Julio Santiago, poeta. Yo creo firmemente que el gran fracaso del mamífero humano que nos ocupa es no ser nosotros mismos.  La mayor invalidez es el miedo a mostrar nuestras necesidades y deseos individuales. El Amor Libre es una etiqueta de moda, como otras tantas, podría decir que en la práctica es casi inexistente. Por todo ello predico las libertades de expresión, impresión y acción con el ejemplo cotidiano y con el Arte, a través de la Literatura y la Pintura.

Hace unos días, el escritor Manuel Vilas defendía la necesidad de perder el pudor; mientras que el filósofo de moda, Byung-Chul Han acusa a la exigencia actual de auto-exposición de ser un instrumento de violencia sobre la vida de las personas.  Cuál cree que es la amenaza para la labor de un poeta.

Para un poeta y cualquier tipo de artista o persona que no lo sea la amenaza es precisamente ese pudor del que habla Vilas. La introversión es cerrar puertas a la saludable acción de conocer y ser conocidos, de tener una buena relación con nosotros mismos y con los semejantes que nos rodean. Este problema del pudor es educacional  viene de la infancia, de la falta de diálogo con los tutores, de no asumir que todos somos diferentes, de la no aceptación de la identidad personal, de los complejos, que por cierto son fruto de la imaginación pero hacen mucho daño.



Si la poesía es Intensidad, Ritmo y Voz, cómo definiría La Voz.

La Voz es la capacidad que tiene un poeta de re-crear e interpretar bajo su óptica personal el mundo que le invade o rodea. Esa Voz tiene que estar argumentada por la Belleza y por la Autenticidad.

En tiempos nada poéticos parece resurgir la poesía, ¿a qué cree que es debido?

La Poesía ha sido y es el lenguaje emocional del pueblo, siempre está ahí. Yo percibo imágenes poéticas por todas partes... Como género tiene sus oscilaciones, dependiendo de la necesidad del ser humano de aferrarse a algo que le muestre el Norte. Yo no creo que estemos en tiempos nada poéticos, todo depende de la actitud de cada uno de nosotros frente al mundo. 


Qué es Madrid, qué significa para su labor literaria.

Madrid es el rompeolas de la Cultura y el Arte en nuestro país y un referente mundial. Yo vine de la mano de mi amiga Gloria Fuertes a buscar El Dorado y aquí me quedé. He conocido profundamente a todas las personas del mundo del arte que deseaba conocer desde niño, he publicado los libros que he querido, he realizado las exposiciones de dibujo y pintura que he deseado, he amado y me han amado hasta hoy, ¿se puede pedir más de esta gran ciudad? Yo soy miajadeño, de Miajadas (Cáceres), adoro mi pueblo y a su gente, pero si me hubiera quedado allí mi vida hubiera sido muy diferente a la que soñaba desde temprana edad. Desde hace 23 años vivo en Madrid, dentro del sueño deseado. Debo decir que no vivo en otro lugar porque aún no he encontrado una ciudad tan completa y bella como ésta.


Soy 
de 
roce,
no de rezo.

El verbo 
amar
está 
lleno 
de
sal.


jueves, 3 de mayo de 2018

XII Concurso literario Ángel Ganivet, Finlandia - Modalidad 2018, Relato

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Hasta el 15 de julio, Finlandia convoca el XII Concurso Internacional Ángel Ganivet. En esta convocatoria la modalidad es relato, en 2017 fue poesía y puede leerse la Antología de textos seleccionados aquí.  Las bases del concurso 2018 pueden leerse aquí. -Ángel Ganivet, retratado por el pintor José Ruiz de Almodóvar / Museo Bellas Artes de Granada.

Este premio rinde homenaje al escritor granadino que en 1895 fue ascendido a cónsul y destinado a Helsingfors (actual Helsinki).

En los más de dos años que pasa en Finlandia produce la mayor parte de su obra literaria. Su estancia termina cuando el cuerpo diplomático suprime el consulado por escasa actividad comercial. Toma posesión del consulado de Riga en 1898. Allí, fruto de una crisis espiritual, sin su mujer, solo, tras las pérdidas de los últimos territorios de España y entristecido por la grave situación de su nación, cae en una profunda depresión que lo llevará a suicidarse tirándose al Río Dvina de Riga desde un barco (tras haber sido salvado en una primera intentona).



viernes, 27 de abril de 2018

Es la vida pasando con su brillo - Juan Carlos Ortega, poeta. Cuadernos del Laberinto


Juan Carlos Ortega ha publicado un hermoso poemario de amor a su hijo, El bebé  en la editorial Cuadernos del Laberinto. En este mismo sello también ha publicado Optimismo radical y la Mariposa  del caos creador y ha participado en la antología Amor. Poesía amorosa contemporánea. Es autor de Regreso (2010) y Canto cotidiano (2012); ha participado en las antologías Tragaluz 17 (2011), Verso Cero (2013), Haré confeti de mis versos (2014), 21 poetas sin ánimo de título (2015), Red de versos (2016) y Paso poema (2017). En la entrevista le vienen a la memoria otros poetas que también expresaron a través de su obra el profundo amor a sus hijos.

Al leer sus poemas sobre su hijito he recordado la ternura de Nabokov cuando frente a Dimitriv recién nacido contó los dedos de sus mano y se maravillaba de que algo tan diminuto estuviera perfectamente conformado.

El nacimiento de un hijo es un momento de máxima ternura y felicidad. El primer poema del libro recoge ese momento en el que te quedas absorto contemplando el milagro de la vida en forma de cuerpecito desnudo. No es nada nuevo, dice el poema, es la vida/ nada más/ pasando con su brillo.

Sucede cada día miles de veces a lo ancho del mundo y al mismo tiempo cada padre lo vive como una experiencia excepcional y única, incluso aunque no sea tu primer hijo, como es mi caso. Eso no le resta ni un ápice de emoción. Sientes el corazón abierto y un profundo agradecimiento a la vida que pone en tus manos el mejor regalo.

Por otro lado, a mi he ha resultado curioso que te haya venido a la mente el genial escritor ruso Nabokov porque además de la literatura, estaba obsesionado con las mariposas. Fue un gran entomólogo y mi último libro se titula La mariposa del caos creador. Me parece una maravillosa coincidencia.

El tono de este poemario parece ser también un legado para un hijo, para que cuando sea adulto rememore en estas páginas el amor con el que fue presentado al mundo.

Así es. Algunos poemas son directamente mensajes para el adolescente y el adulto que llegará a ser un día. Son poemas que hablan de lo que vivimos juntos, de las caricias, los abrazos, del amor que crecía entre nosotros, de la felicidad de tenerlo simplemente cogido de la mano. Quería que no olvidara nunca que fue un niño muy deseado y muy querido y que fui feliz acompañándolo por el camino de la vida mientras iba aprendiendo las cosas sencillas e importantes: sonreír, sostenerse sobre sus dos pies y andar, aprender a hablar, o simplemente disfrutar del placer de estar vivo.

También era importante para mí trasmitirle el mensaje de que siempre será dueño de su vida y que contará con todo mi apoyo para realizar sus propios sueños, sin tener que cumplir con mis expectativas. Los hijos no nos pertenecen, ni tenemos derecho a proyectar nuestros anhelos sobre ellos.

Y también quise trasmitirle el amor a la naturaleza, por eso algunos de los poemas como El bebé ama, Paseo por el bosque de castaños o Los pájaros en el árbol describen su primeros contactos atentos y fascinados con una naturaleza hermosa e imponente a sus ojos. Momentos mágicos que la memoria infantil olvida y que yo quería dejar plasmados en el libro para que él pudiera recuperar más adelante.

Es la poesía la forma natural de hablar sobre un acontecimiento como el nacimiento de un hijo.

Para alguien con corazón y alma de poeta como yo, sí que lo es. A mí la poesía me nace del corazón y mi corazón está lleno de ternura y amor por mi hijo. De hecho, el libro fue surgiendo sin una intención clara. Cuando me ponía a escribir poesía me salían poemas sobre mi hijo sin habérmelo propuesto. Al ver cuantos poemas le estaba escribiendo nació espontáneamente la idea del libro.

A mí me viene ahora a la cabeza el libro del poeta y revolucionario José Martí, titulado Ismaelillo, que dedica enteramente a su hijo. Es un libro precioso, porque adivinamos en él a un hombre tierno y amoroso diferente del político comprometido con la lucha por la independencia del pueblo cubano.

Aunque se considera un libro modernista, José Martí huye del lenguaje artificioso y retórico y utiliza un lenguaje sencillo y natural para hablarnos del sincero amor que siente por su hijo. En el prólogo le dice a su hijo: Tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud y en ti. Emocionantes palabras que podría suscribir literalmente.

Así que no he sido el primer poeta ni seré el último que escribe inspirado por el amor a un hijo.


Si la poesía es intensidad, ritmo y voz, qué es la voz.

Tu pregunta me sugiere que la poesía tiene su propia voz. La mayoría de las veces yo no sé de qué voy a escribir. Me pongo a la tarea con oficio, como quien tiene una tarea encomendada que cumplir. Y es la propia poesía la que viene a visitarme, la que me dicta con su propia voz lo que tengo que escribir. A veces es solo un susurro que me cuesta oír y otras me habla tan deprisa que apenas tengo tiempo de seguirla. Pero siempre oigo su voz, como un impulso que llega no sé muy bien de dónde, pero que me hace escribir. Por eso tengo la sensación de que lo que escribo no es mérito mío, que yo solo soy una especie de canal para que la voz de la poesía se exprese a través de mí.



La poesía llena teatros, cuál cree que es el motivo en estos tiempos nada poéticos.

Todo ser humano es un poeta en potencia. Y la poesía pertenece al acervo cultural de la humanidad. Está en nuestro inconsciente colectivo y en nuestra propia naturaleza. Todos somos capaces de apreciar su valor y emocionarnos con ella en algún momento de nuestra vida. A algunos se les olvida, distraídos por el pragmatismo de los quehaceres diarios, pero no me extraña que llene teatros, o que se siga leyendo y escribiendo como siempre se ha hecho, porque emocionarse es una necesidad de los seres humanos y la poesía es una forma de satisfacer esa necesidad.

Mis padres eran gente humilde, sin estudios, pero se empeñaron en darme una educación y gracias a ellos encontré la poesía, que estaba al alcance de mi mano, y que siempre ha estado acompañándome en mis emociones y vivencias. Tengo mucho que agradecerle. Sin ella, mi vida hubiera sido bien distinta.



De los poetas actuales que lee, cuáles cree que son interesantes para otros lectores.

Yo voy mucho a las librerías a descubrir poetas. Me gusta abrir al azar un libro y dejarme sorprender. Así descubrí por ejemplo al chileno Gonzalo Rojas, que me ha tenido enganchado a sus obras completas durante meses. Es brillante jugando con las palabras, muy imaginativo, un maestro del ingenio.
Pero como me has preguntado por poetas actuales, citaré a la poeta canaria Ana Pérez Cañamares, que tiene un tono realista y crítico que me encanta. Me parece que su poesía es excelente y muy recomendable.

El sueño de un hogar feliz
Juan Carlos Ortega

El sueño de un hogar feliz
se dirige a mí
y me pone un bebé en brazos
con sus ojos grandes y luminosos
que se abren hacia el mundo.
Trae también una mujer,
una compañera de secreta sabiduría
que hace grande lo pequeño,
con una vida propia
sin falsas dependencias.

El sueño de un hogar feliz
no me trae un milagro
sino una pregunta:
¿es esto lo que quiero,
abandonar lo superfluo
renunciar a satisfacer mis caprichos
aceptar mi responsabilidad?

El sueño de un hogar feliz
ya ha estado antes aquí,
corro el peligro de la repetición.
Comprendo que soy un ser humano
en busca de aventuras
pero ya ha llegado el momento
de no querer siempre otra cosa.
Y firmemente agarro la mano
del sueño de un hogar feliz.