viernes, 3 de julio de 2020

Lecturas de invierno para combatir el verano - Cinco sugerencias

"El invierno es una estación hermosa y breve. En el frío, 
en las nubes y en la llovizna hay una vida a la que el corazón responde. 
Pienso que los amantes del invierno son habitualmente gente activa y diligente".
Palacio del deseo - Naguib Mahfuz, Premio Nobel de Literatura 1988


Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Cuando el buen tiempo supera los 30º Centígrados es el momento de combatirlo con lecturas de nieve, hielo y esquimales mientras esperas que por fin, pase el sudoroso y agitado verano. En Internet puedes encontrar decenas de comentarios más o menos humorísticos sobre el escaso aprecio a la vida veraniega, pero en España sacar el tema es tan arriesgado como asegurar que te gusta madrugar. A tu interlocutor se le ponen los ojos en blanco y mientras te mira apenado niega con la cabeza.
"La gente en verano parece tener una especie de subidón mental solo porque es verano. ¿Y qué es peor? Pues que esperan que ames el verano también. Y si no amas el sol y el calor, piensan que estás enfadado". Vlad Vylsa en la revista Quora. 
La gente ama las sardinas asadas a pesar de sus escamas requemadas, la playa con arena aunque sea a temperatura de lava fundida, los helados imaginativos ideados por alguna mente extraviada, las terrazas en cualquier acera polvorienta y no digamos, las sandalias pero ¿acaso todo esto no puede disfrutarse en invierno?

Como ocurre siempre en estos tiempos, el sistema ha encontrado en estos grupúsculos de personas que no quieren pasarse el día aplastados por un sol incivilizado arrastrándose en chanclas, una posibilidad de negocio y lo ha denominado, Trastorno Estacional.

Medicarse en el verano de Finlandia para participar con alegría en hipotéticas barbacoas finesas es una cosa pero en la España del cambio climático de sólo dos estaciones (la fresca y la socarrada); el verano comienza en el mes de abril y acaba en noviembre. En todo este infierno de calor, generarse químicamente alegría veraniega significa acabar tostando las pastillas junto a la sepia y el pincho moruno. Es imprescindible, pues, combatir la miseria de los raros de manera más compasiva.


Los reacios a considerar que el verano merezca una banda sonora  pueden retirarse a leer sobre aquellos lugares en los que nunca necesitarían abandonar los calcetines y el café puede ser soplado en la taza todo el año. Aquí van algunas sugerencias.

Cuando los inviernos eran inviernos. Bern Brunner. Editorial Acantilado.
Pocas veces la historia de un granjero cuya vida transcurrió entre la casa y el establo conmueve hasta las lágrimas. El bueno de Bentley se dedicó 46 inviernos a fotografiar copos de nieve. Según parece, en total felicidad. El autor de este libro repleto de anécdotas y curiosidades ama el invierno y se nota.

Solo. Richard Byrd. Editorial Volcano.
La principal virtud de esta narración autobiográfica es que el frío te cala hasta los huesos. Medirse con el invierno de la Antártida estremece a cualquier lector.

El peor viaje del mundo. Apsley Cherry-Garrard. Editorial Penguim Random House.
Encontré una referencia diminuta en un periódico y corrí a comprar un ejemplar. La dependienta consultó el ordenador y quedaban dos ejemplares. Cuando lo buscó en la estantería sólo quedaba uno: "ah, sí, es que se acaba de llevar el otro un señor". Estoy segura que frente al ventilador siente el mismo regocijo que yo, al leer: "Esta mañana, la temperatura es sólo de -0,5ºC. cuando salimos a cumplir nuestras obligaciones cotidianas quedamos rebozados de nieve".

Iglús en la Noche. Hans Ruesch. Editorial Ultramar.
La vida de una familia esquimal transcurre entre iglús, perros y pesca hasta que en su territorio aparece el hombre blanco. Narrado con gran simpatía por Hans Ruesch cuya vida es tan fascinante como sus libros. Campeón de automovilismo, pionero de la Fórmula 1, se dedicó incluso más que a escribir, a luchar contra la experimentación médica en animales.

Diario Ártico. Un año entre los hielos y los inuit. Josephine Diebitsch Peary. Ediciones, Línea del Horizonte.
Que una esposa dispuesta a encontrarte en el Ártico escriba: "la temperatura había bajado hasta los -20º C pero seguía sin sentirse como demasiado baja"; merece cuanto menos, señor Peary, dejarse encontrar.

martes, 30 de junio de 2020

Elegir el fuego - José Felix Valdivieso, poeta

 Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Jose Félix Valdivieso ha publicado su primer poemario, La Geografía del erizo después de un par de volúmenes de cuentos: Cosas y murciélagos (Incipit Editores, 2010) y Dibugrafías (Libros.com, 2017). En realidad, confiesa en esta entrevista, estos poemas comenzaron siendo relatos y se metamorfosearon en poemas. Políglota, de una erudición casi inconcebible en estos tiempos, tiene la bonhomía de compartirla con levedad, esto es, sentido del humor. 

Quizá ahora nos hayamos vuelto todos erizos: acercarse físicamente, no guardar distancia, es delito…

El caso es que, independientemente de lo que estamos viviendo, mantener una adecuada distancia debería ser considerado como una de las bellas artes, porque es fundamental para la ecuanimidad, la justicia, el buen trato con los demás, tanto en la amistad, como en la pareja…

En el poema La Distancia de La Geografía del erizo se dice:

Hay un punto,
del que equidistan,
el dolor y la alegría,
pasado el cual,
duelen más que alegran,
las tuyas, las mías,
las espinas…


Has comentado en una entrevista que este poemario fue escrito en un arrebato. ¿Es esta la diferencia en tu escritura con los cuentos?

Tengo que decir que estos poemas iban a ser cuentos, pero en un momento incierto, que realmente no recuerdo, se transformaron en poemas. En cualquier caso, creo que un arrebato creativo puede darse tanto en el cuento, la poesía, o en cualquiera de las artes. A lo que me refería con que La Geografía del erizo fue escrita en un arrebato, es a que las ideas para dar vida en verso a estos erizos me fluían, sin prácticamente hacer esfuerzo. Ojalá estuviera así siempre, como en arrebato!!!


Escribes tu poesía en español, a pesar de ser políglota. De estos idiomas que dominas, crees que alguno está especialmente indicado para la poesía y para finalizar esta pregunta, recomiéndanos, por favor, algún poeta.

Toda lengua es un conjunto de palabras en música, con su propio ritmo y melodía, pero música al fin y al cabo. Por ello, se trata de saber escuchar y descifrar la música de cada lengua. Así que, en principio, no hay ninguna más apta que otra, para hacer poesía. Es más, cada una es la más apta para hacer de sí misma su propia poesía.  Lo que sí hay es gustos, que llevan a que a uno le guste más la poesía de una lengua que la de otra. ¿Dónde está el gusto, en la manzana, o en quien la degusta? -se preguntaba Berkeley.

Recomendaría, por ejemplo, al enigmático poeta de la dinastía Tang, Han Shan, que en uno de sus poemas dice que los humanos vivimos en la ceguera del polvo, como insectos en un cuenco, que dan vueltas y vueltas, y nunca consiguen salir del cuenco (人生在塵蒙 恰似盆中蟲 终日行繞繞 不離其盆中).

Si la poesía es intensidad, ritmo y voz. Qué es, en tu opinión, la Voz.

La voz es nuestra entraña, o lo que se hace eco de la misma. El poema Elección dice:

No puedo
haber elegido
esta voz.
 
 —no puedo
         haber elegido
             este fuego—

La voz es esa fuerza inevitable, que quema dentro, y que sale en llamas por la boca.

La poesía parece vivir un auge en estos días, en estos tiempos que no parecen precisamente poéticos.

Creo que la poesía puede ser más popular en unas épocas que en otras, pero siempre estará ahí, porque trata de las cosas del corazón, y el corazón ha de latir siempre, si es que ha de haber vida.

En IE University, donde trabajo, se le da gran importancia a las humanidades, y entre los diferentes premios que hay en ese área, hay uno de poesía, en el que participan muchos alumnos que estudian gestión empresarial.


El ejercicio de tu profesión está ligado a China y hay una referencia a Matteo Ricci en la presentación de este poemario. En un vuelo de la imaginación, qué hubiera ocurrido si Ricci hubiera logrado la conversión del emperador Wanli al cristianismo.

Lo primero que habría que decir es que Matteo Ricci es uno de los casos más singulares de la historia en cuanto a asimilación cultural se refiere, pues pocos se han mimetizado tan bien con su país de acogida, como lo hizo él, que era un convencido de la existencia de principios comunes entre el Este y el Oeste.

Por otra parte, si esa conversión al cristianismo del Emperador Wanli se hubiese producido, creo que el peso y la especificidad cultural de China, no hubiese dejado que se desnaturalizase su propio ser, o sabor, chino. Quizás prueba de ello, pudiera ser que otra religión de gran peso, como es el budismo, se expandió por toda China entre los siglos I y II de nuestra era, pero siempre se mantuvo, digamos, dentro de los muros de la Gran Muralla, por decir, que no ha hecho a China budista.


Una realidad
Que todos hemos venido a lo mismo,
uno tarda mucho en comprenderlo.
Se trata de querer y ser querido,
en grados y distancias particulares,
que no son dimensiones de ninguna clase,
ni argumento para convencer a nadie,
sino una púa de realidad inusual,
aunque nos demos el gusto de llevar la contraria.


La geografía del erizo
José Félix Valdivieso
Editorial, Cuadernos del Laberinto
@iefelix

martes, 16 de junio de 2020

"En el arte español parece que están solos en el mundo", Antonio López - De Miguel de Cervantes a Benito Pérez Galdós, 8 de julio, 19h. UP Miguel Delibes (Alcobendas), Maribel Orgaz

"El gran arte español, que son habas contadas, es como un diamante. Es así o es una obra muy tosca". (25´56), reflexionaba el pintor Antonio López en una entrevista reciente. "Ese crecimiento que parece que todos aportan algo hasta que llegan a la punta más alta, en el arte español no se da y parece que están solos en el mundo".

El próximo 8 de julio a las 19´30h, y con libre acceso,  hablaré de nuevo sobre Benito Pérez Galdós, el mejor novelista español después de Cervantes. "¿Y después de él?", me preguntó un alumno en el curso Galdós, maestro de la narración que impartí en la Universidad Popular Miguel Delibes de Alcobendas el pasado invierno y que cerraré con un encuentro en abierto en unos días.

"Entre Velázquez y Goya no hay nada, hay oscuridad", continuaba López, "¿en qué se parece Goya a toda la pintura europea?".

Es probable que en la novela española, la oscuridad después de Galdós llegue hasta Ramón J. Sender. La Guerra civil que exterminó a toda la clase intelectual y artística española matándola u obligándola a exiliarse, provocó una escritura desgajada de su tradición natural que no pudo alimentar a quienes apenas escribieron dentro de España. Allí fuera logró continuar, por suerte, su gran obra, Sender.

"Cervantes, San Juan de la Cruz o Santa Teresa de Ávila", continuaba Antonio López, "Son muy grandes, pero son muy pocos. Es algo que parece hecho en soledad, en un contacto emocional muy potente con el mundo real".

"Si no tienes esa potencia y esa energía enorme de apoyo de los demás en un tipo de aventura muy personal estás perdido", concluía.

Admirador de César Vallejo, según López, en la actualidad ya no hay una figura resumen de una época. "Hay más variedad en el arte que en la cara de los hombres".


"La civilización consiste en ser buenos, humanos 
y tolerantes, en hacer buenas leyes y cumplirlas".
Benito Pérez Galdós - Episodios Nacionales. 


viernes, 22 de mayo de 2020

Hay que adaptarse al ritmo del jardín, a su vida en libertad y plenitud - Ermitaños ornamentales de jardines. Manuel Gómez Anuarbe, escritor y paisajista

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Manuel Gómez Anuarbe realizó estudios de arquitectura del paisaje en la mítica Escuela Castillo de Batres: "descubrí que el jardín era la manifestación artística más completa de todas las artes. Antes pensaba que era un tema estético y botánico, pero me di cuenta que era principalmente filosófico, el único arte vivo que trata de representar el enigma del universo". Gómez Anuarbe, economista, arabista y paisajista es también escritor. Ha publicado Masonería y Santidad; Jardins du Maroc, d´Espagne et du Portugal; Lenguaje oculto en los jardines gallegos; Uclés, historia, paisajes, patios y jardines; Pasos perdidos de Bom Jesus; Jardín Alquímico de la Trinidad. Uclés; Cartas Órficas. Su última obra, Ermitaños ornamentales de jardines, Ediciones Cuadernos del Laberinto ha despertado de inmediato el interés del público.

¿Quizá las sociedades, según su libro excepto los griegos, han procurado articular formas para quienes no desean vivir en su seno y que este apartamiento ofrezca enseñanzas a los que viven en comunidad?

Las sociedades del pasado estaban más unidas por las creencias religiosas, al mismo tiempo que su relación con la Naturaleza era más directa. Los ermitaños constituían un ejemplo de acercamiento a Dios, a la Unidad o al Cosmos y servían de ejemplo a los demás. Hay que tener en cuenta que había falta de seguridad y, siendo frecuentes las persecuciones, muchos huían a lugares lejanos e inhóspitos.

Una gran aportación de Ermitaños ornamentales de jardines es la insistencia en que ha sido un fenómeno de hombres y mujeres.

Sí, la mayoría eran hombres, pero no porque las mujeres no estuvieran interesadas en el eremitismo. Si han sido menos numerosas probablemente se deba a los peligros que el aislamiento lleva consigo. La mayoría de las órdenes monásticas tuvieron su origen en ermitaños de ambos sexos que vivían aislados o en la proximidad. El aislamiento y la soledad se trasladaría más tarde a los conventos de clausura.


Ermitaños, anacoretas, monjes por devoción en muchas culturas pero ¿ermitaños pagados?

Fue un fenómeno muy curioso que empezó en los jardines del Buen Retiro de Madrid, donde había una serie de ermitas a las que la Corte acudía de merienda y de fiesta, donde había un monje al que se le pagaba un sueldo para hacer más real la tradición de las fiestas y romerías populares en honor de su patrono.

Los ingleses llevarían esta idea hasta tal extremo que en los jardines paisajistas de ese país se construían follies, que eran todo tipo de edificios inspirados en los clásicos de Grecia y Roma, donde no podían faltar grutas o ermitas en ruinas donde vivía un ermitaño a sueldo. Era un retorno a la Naturaleza, a una nueva Arcadia, donde el propietario del jardín se retiraba, identificándose con el ermitaño, sin los inconvenientes de soledad, vestimenta y silencio que a éste se le imponían

En las megalópolis en las que vivimos y aún más viviremos, ¿los ermitaños modernos son los encerrados con Internet?

Creo que solamente tienen en común la soledad, pero esta soledad no ha sido elegida, sino impuesta y me temo que va a ser cada vez más opresiva y radical.

En la introducción afirma que este libro nace de su propio interés por la vida solitaria. Como evitar que la mirada interior se convierta en la “caída” en un pozo interior.

Con el jardín. Durante este período de confinamiento me he retirado a mi jardín y he plasmado mis impresiones en un nuevo libro que se llamará Uclés, Elixir 19. He ido paulatinamente adaptándome al ritmo del jardín que cada instante me proporcionaba más satisfacciones. No ha habido más pozo que el que usaba para regar, un pozo de la vida en libertad y plenitud.

Es un largo proceso, que exige una actitud activa hasta conseguir ser parte del jardín, lo mismo que las plantas, los pájaros, los peces o la fauna subterránea. Debo confesar, no obstante, que de vez en cuando añoraba el calor de un abrazo humano.


Cuáles son sus jardines preferidos.

Es difícil elegir, pero si tengo que hacerlo, optaría por Oca, cerca de Santiago de Compostela, y por Villa Adriana, en Tívoli, cerca de Roma.

Para finalizar, una última pregunta. En su opinión, un país desértico como éste, ¿por qué aborrece los árboles? ¿Un problema de biofilia, de sensibilidad?

Es difícil de entender. En su origen es probable que estuviera relacionado con la lucha por la tierra de agricultores y ganaderos, para los que los árboles eran un estorbo. Creo que las nuevas generaciones son más conscientes debido al peligro del cambio climático, pero siguen sorprendiéndome las talas y podas indiscriminadas. Todavía existe la creencia de que los árboles que no dan frutos son innecesarios o constituyen un peligro o, incluso, que la poda les fortalece.

La carencia de biofilia de una parte de nuestra sociedad puede ser el resultado de una falta de contacto directo con la Naturaleza que, en el pasado, representaba a Dios y que ha sido suplantada por la Ciencia. La Ciencia nunca descubrirá su enigma porque a la Naturaleza le gusta ocultarse, como dijo Heráclito hace ya 27 siglos.

jueves, 14 de mayo de 2020

La lectura durante el encierro, la pérdida de libertad y las misiones espaciales

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Entre las diez de la mañana y las dos de la tarde, el monje se veía asediado por la acediaun mal que atacaba al cuerpo y al espíritu, una atonía del alma:
"Le apremia a dirigir la vista una y otra vez hacia la ventana y a saltar fuera de su celda […] Además de esto, le despierta aversión por el lugar donde mora, hacia su misma vida y hacia el trabajo manual. […] El demonio le induce entonces al deseo de otros lugares en los que pueda encontrar fácilmente lo que necesita y ejercer un oficio más fácil de realizar y más rentable. […] Pone todo su ingenio para que el monje abandone su celda y huya". 
Este demonio del mediodía, que los cristianos han descrito desde el siglo IV, cuando surgieron hombres retirados a la soledad del desierto, incluye otras sintomatologías que la diferencian de la tristeza. El cristianismo, como otras grandes religiones, ha acumulado un saber ingente sobre los estados emocionales de todos aquellos que se retiran encerrados en cuevas, celdas o lugares inhóspitos. Sobre esto puedes leer más aquí.

Esta acedia o ansiedad del corazón resulta una lectura acertada en estos días en los que, a diferencia de un creyente voluntariamente enclaustrado, millones de personas han sido encerradas por sus gobiernos

Los monjes, sumidos en la acedia, explicaba Juan Casiano allá por el siglo IV, comían demasiado, se tornaban iracundos o se entristecían. Así que, las plumas de la Iglesia se lanzaron a analizar para identificar y después aliviar, el lastimoso efecto del emparedamiento que amenazaba con trastornar a sus más firmes creyentes.

En el siglo de la racionalidad y la ciencia, a menudo se desdeña lo que aquellos Padres del Desierto reconocieron sin Freud, psicoanálisis ni psicofármacos. Santo Tomás, según detalla Isabel Conejo Feliu de la Universidad Pompeu Fabra en su fascinante trabajo acerca de la evolución de este mal, realizó una gran síntesis, rica en matices, sobre las aportaciones que diferentes escritos religiosos habían hecho a esta dolencia de personas en aislamiento. No es casual que este término siga captando la atención hoy en día y que el trabajo de Feliu se titule, La acedia rasgo de la sociedad actual

Mientras los gobiernos afirman ser capaces de cabalgar el tigre que han desatado, las personas han de conformarse con mantenerse a flote, aunque en estos días parece que nos hemos dividido en dos grupos: los que son capaces de llevar a cabo un ritmo frenético de actividades y los que reconocen no poder sumergirse en una lectura profunda e incluso, concentrarse.
"Percibo todos los días que algo no funciona bien en mi amor a los libros. No funciona bien la literatura en mi cabeza ni tampoco lo hace el cine. Veo buenas películas, pero algo falla, algo se ha roto", Manuel Vilas, poeta.
La honestidad de Manuel Vilas ha sido un contrapunto al festival de escritores y artistas que afirmaban no encontrar diferencia entre ser enclaustrado -sin tan siquiera poder salir a dar un paseo- y su vida anterior o estar encantado de que le hubieran impuesto encerrarse -sin tan siquiera poder salir a dar un paseo- para bajar su ritmo. Lo que pudo ser uno de nuestros grandes recursos, leer las reflexiones de intelectuales, escritores y artistas sobre la administración del miedo, en palabras de Paul Virilio, ha sido una decepción.

Los lectores nos hemos preguntado, entonces, unos a otros, qué estaba ocurriendo. Qué ocurría para que fuera imposible abordar grandes lecturas teniendo supuestamente, las mejores condiciones para ello, cuál era el motivo, qué se podía leer para comprender esta situación. 

Para tener una idea más acertada de si habíamos leído más o en realidad poco más; la industria editorial ha ofrecido algunos datos. Roger Domingo, editor en Deusto, explicaba en una charla muy interesante que leer fue la tercera actividad más realizada en nuestras casas después de ver la televisión y hablar por teléfono. Domingo señalaba el dato curioso de nuestro apego al papel ya que la lectura en ebook apenas había aumentado, a pesar de ser más cómodo y fácil. Desde la Comunidad de Madrid se hicieron públicos los datos de su portal ebiblio que se congratulaba de haber realizado en el mes de abril algo más de 124.000 préstamos de libros on line... para una población de 6,6 millones de habitantes.

En la comunidad autónoma que tiene a gala ser la más lectora de España, esta cifra de ebook prestados era bastante modesta teniendo en cuenta que sus más de seis millones de habitantes estaban encerrados en sus casas -sin permitirles tan siquiera un paseo al día-. Faltaba recabar los datos de venta de libros, porque quizá hubiésemos comprado en abundancia pero los resultados han sido en palabras del director de la Feria de Madrid, Manuel Gil "dantescos" (y lo más vendido han sido libros para niños).

La gran oportunidad de lectura que supuestamente ofrecía el encierro para millones de personas no parece que haya sido, a falta de datos más precisos, aprovechada.

Que apenas hubieran aumentado los nuevos lectores quizá resulte comprensible pero faltaba una explicación a la perplejidad de los que estando habituados a leer, no podían hacerlo aunque lo intentaran.

En situaciones de aislamiento en misiones espaciales, cuevas y bases en la Antártida ocurre, según explicó Betel Martínez Valdés, psicóloga del Instituto Nacional de Salud Pública de México y de cinco posibles misiones a Marte; "el llamado estado de hibernación psicológica, debido a la privación sensorial y habitar espacios limitados a menudo en situación de hacinamiento". Betel puntualiza "la diferencia es que estas personas se someten a ello voluntariamente y saben cuándo acabará. En cambio, el aislamiento forzado al que se ha sometido a la población, no se sabe cuándo terminará".


Martínez Valdés, cuya webinar junto a Tania Robles puede verse aquí  habló acerca del impacto que esta hibernación psicológica causa: los recursos cognitivos están bajos y esto influye en una capacidad menor de concentración, de memoria y ejecución de procesos: la misma tarea intelectual que antes podía realizarse en una hora, ahora es mejor "partirla en dos y tomarse un café o descansar unos instantes".

Si a ello se suma problemas de sueño, "en la permanencia en cuevas es en donde mejor se ha estudiado la ruptura de ritmos circadianos"; el impacto sobre nuestras capacidades cognitivas es aún mayor.

Gracias a la neurociencia ahora tenemos la certeza de que leer literatura de cierta densidad, alta literatura o como prefiramos denominarlo exige un gran rendimiento a nuestro funcionamiento cognitivo.
"El equipo de Nicola Molinaro ha puesto de manifiesto cómo determinadas imágenes (en concreto el oximorón) estimulan intensas descargas eléctricas en las células nerviosas en ciertas regiones del lóbulo frontal, al contrario de lo que sucede con expresiones carentes de esa riqueza fonética". La lengua y la literatura, armas de creatividad masiva. María Victoria Reyzabal. Ediciones ACCI
En las misiones espaciales, en la permanencia en cuevas o las bases de la Antártida se ha comprobado los efectos del aislamiento "tras dos semanas", según los datos facilitados por Martínez Valdés. Nosotros hemos sido sometidos a dos meses de duro encierro. 

A pesar de lo que afirmaba Manuel Vilas en su artículo: "la literatura no funciona en mi cabeza en estos momentos porque la vida ha dejado de existir". Lo cierto es que nuestro cerebro se concentra, al igual que el de un espeleólogo o un astronauta, en seguir a flote en esta situación de aislamiento traumático y no malgasta energía en tareas que no le son esenciales.

"Prepárate para lo que se avecina", finaliza la psicóloga mexicana en esta charla en la que desarrolla hasta diez recomendaciones. "Cuando acabe la cuarentena si no te has cuidado no sólo físicamente sino emocionalmente, existirá un punto de bajón en el que estaremos irritables o muy tristes. Si has llegado bien al final y te has cuidado no sólo del contagio sino de tus emociones, el golpe postcuarentana va a ser menos de lo que pudo haber sido. Esto ha sido estudiado al salir de las simulaciones, una especie de bajón emocional".

En 1934, el aviador Richard E. Byrd se encerró en una cabaña en la Antártida para recoger durante seis meses, datos metorológicos y disfrutar de tranquilidad y soledad. Hubo de ser rescatado al borde de la muerte:
"Un hombre puede aislarse a sí mismo de las costumbres y comodidades (...) y obligar a su mente a olvidar. Pero el cuerpo no se adapta tan fácilmente, sigue recordando. (...) No creo que una persona pueda vivir sin sonidos, olores, voces; al igual que no puede vivir sin fósforo y calcio. Esto es, en general, a lo que me refería con el término impreciso de monotonía". Solo, Richard Byrd. Editorial Volcano. 

"El deber de un escritor hoy es recordar que hemos perdido la libertad. Bien poca gracia me hace cantar el Resistiré del Dúo Dinámico y pensar que estoy viviendo una aventura épica, porque lo que en verdad estoy viviendo es un delirio de subdesarrollo político, sanitario y económico". Manuel Vilas. 


sábado, 9 de mayo de 2020

Jueves, Don Quijote de la Mancha - Club on line Biblioteca Municipal Soto del Real


La Biblioteca de Soto del Real ha emprendido una lectura, de 10 en 10 capítulos del Quijote. Cada jueves, a las 18.30h. de manera gratuita y en abierto a todo el que quiera participar o sólo escuchar, basta con clikar en este enlace:  https://sotodelreal.eternity.online/videoconferencia.php?sala=ActividadesBiblioteca

Mientras dure el encierro al que nos tienen sometidos y hasta que nos dejen recuperar nuestras vidas, continuará esta puesta en común virtual de Don Quijote de la Mancha, bajo la coordinación del bibliotecario Juan Sobrino.

El próximo jueves, 14 de mayo a las 18.30h; diez primeros capítulos de la Segunda parte.

Más información aquí. 

domingo, 26 de abril de 2020

Club Lectura Fortuna y Jacinta,Tomo II - Benito Pérez Galdós - En abierto, 29 de abril, 18.30h. - Coordinadora, Maribel Orgaz


El próximo miércoles, 29 de abril a las 18.30h. tendrá lugar la segunda sesión del Club de Lectura sobre el segundo tomo de Fortunata y Jacinta, una de las grandes novelas de Benito Pérez Galdós (1843-1920).

La sesión de libre acceso forma parte del Club de Lectura de la Biblioteca Municipal de Soto del Real en donde coordino, el último miércoles de mes, uno de los grupos. En estas circunstancias de encierro, el Ayuntamiento ha ofrecido libre acceso a sus actividades culturales. Se puede simplemente escuchar si se carece de cámara o no se quiere intervenir en la sesión: 

https://sotodelreal.eternity.online/videoconferencia.php?sala=ActividadesBiblioteca

Finalizadas las dos primeras series de los Episodios Nacionales, Galdós quiso dedicarse sólo a las novelas y comenzó a escribir en 1881 las llamadas novelas contemporáneas. La calidad de esta producción, ceñida a ocho años que incluye 11 títulos es suficiente para que ocupe un lugar en la literatura española.

Cuando escribió Fortunata y Jacinta (1887), una novela de novelas como la califican algunos especialistas, Benito Pérez Galdós tenía 44 años; la edad en la que se considera que un novelista tiene una trayectoria de vida suficiente para comenzar a abordar sus empeños mayores. Físicamente aún no estaba debilitado, había adquirido la técnica suficiente a través de escrituras anteriores y sabía qué tipo de escritor quería ser.


"Galdós refleja con fidelidad y pasión la realidad histórica de un momento específico y ha tenido el talento de hacer vivir esa realidad (...). Crea centenares de personajes que vibran con vitalidad y son creíbles (...) pero por encima de esto ha sabido transcender la temática de sus novelas y ha sabido llegar a lectores de otros países y otros momentos". John Kronik, galdosista.