jueves, 19 de septiembre de 2019

Entre dalias - IV Edición El jardín escrito - Real Jardín Botánico

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
El próximo 25 de septiembre comienza una nueva edición del ciclo El Jardín Escrito en el Real Jardín Botánico en el que ya florecen las grandes dalias otoñales.

En esta primera cita, se presentará el libro Arte y Ciencia en la pintura de paisaje de Alexander von Humboldt  editado por Doce Calles.

Elena Garrido, investigadora y autora del libro destaca la unión entre arte y ciencia que para Humboldt tenía la ilustración científica de su tiempo:
"Era un mecenas y un apasionado por las artes. Su relación tanto con pintores científicos como William Hodges y Thomas Daniell, entre otros artistas independientes que trabajaron bajo su mecenazgo, y cuyas obras ilustraron sus memorias americanas. Además, la obra estudia hasta qué punto se influenciaron mutuamente".



Jueves 25 de septiembre
IV ciclo ‘El jardín escrito’
Presentación de Arte y ciencia en la pintura
de paisaje. Alexander von Humboldt de
Elisa Garrido Moreno
Lugar: Jardín Botánico (Biblioteca)
Horario: 19.h
Entrada: libre hasta completar el aforo.
Acceso por calle Claudio Moyano, 1.


EDICIONES DOCE CALLES, S.L
Teléfono: 91 893 98 96 

sábado, 14 de septiembre de 2019

El cuarto de jugar - 10% de Tristeza de Rakel Camacho - Cuarta Pared

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Cuando a los niños se les deja solos mucho rato en el cuarto de jugar ocurre de todo: imitan a los mayores, se ponen cualquier cosa por la cabeza, se desnudan, comen golosinas que encuentran por ahí, hablan de lo que les gustaría hacer cuando sean mayores, se pelean y se reconcilian. Se ríen muchísimo.

"Son sensaciones", explicaba la directora de 10% de Tristeza a un espectador al terminar la representación, "y lo que reflexionas después". Quizá hora y media de asomarse al lugar en donde se forman las vocaciones de los actores: ese cuarto de juego imprescindible, seguro y cálido en el que experimentar para lograr después algo valioso.

A ratos, un taller de actores; a veces incomprensible, otras extravagante y excesivo pero ¿qué importa? Cuando sobre la pasarela de papelillos de fiesta, se invitó al público a bailar, se lanzaron con entusiasmo. Hay algo liberador en citar a Borges y luego vestirse de Santa Ikea a la que todos adoramos. ¿Has venido a sentarte y mirar? Pues ahora sal a bailar, que tu también te vas a soltar el pelo.

Da espacio al juego libre en tu vida, mezcla, prueba, ríete o vístete de fallera o astronauta. Qué más da.Quizá aprendas algo, quizá por un rato seas feliz.


10% de Tristeza
Proyecto de experimentación colectiva creado por la actriz  Teresa Rivera, los actores Carlos Troya y Antonio Sansano, la actriz y bailarina Julia Monje, la artista plástica, escenógrafa y figurinista Mireia Vila Soriano y la directora, creadora y dramaturga Rakel Camacho
Coreografía: Julia Monje
Diseño de iluminación: Mariano Polo
Sonido: María José Moreno
Colaboración especial: Álvaro Ramírez

Sala Cuarta Pared

lunes, 9 de septiembre de 2019

Entre fresnos, una fiesta para la poesía - Pan Duro en Brieva, Segovia

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Este próximo fin de semana se celebra en un pueblo pequeño, entre fresnos, como destacó su alcaldesa, Pilar Martín durante la presentación en el Espacio Ámbito de El Corte Inglés, la III Edición del Festival Poético Pan Duro.

Apenas cien vecinos y un evento que crece cada año. Se esperan más de quinientos apasionados lectores de poesía y han confirmado asistencia más de veinte poetas.

Desde Madrid, se fletarán autobuses en una Caravana poética que irá y volverá de Brieva el viernes 13 y el sabado 14 de septiembre (puede reservarse aquí).

"Es un sueño que se hace posible, continuó Martín, hacer de Brieva un referente cultural para toda la provincia".

Desde el miércoles, la poeta Balbina Jiménez convivirá con los vecinos para prestar oído a la tradición oral de Brieva, "de gente que se reúne, que cuenta", que también estará presente en este festival.

"Contaremos con editoriales como Baterbly Ediciones, Huerga & Fierro y Torremozas. Tendremos una tertulia, Versos con faldas y un comienzo el sábado para los más pequeños con el poeta David Hernández Sevillano, detalló Javier Benedicto del colectivo Másquepalabras, impulsores de este evento. El programa completo puede consultarse aquí. 

El acto de presentación se abrió con los versos de Andrelo y cerró con los de Alejandra Martínez de Miguel que también acudirá a esta "experiencia poética en el mundo rural".



domingo, 8 de septiembre de 2019

Hay Festival Segovia 2019

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Mañana lunes, 9 de septiembre comienza una nueva edición del Hay Festival en Segovia. Para los lectores interesados en su programa, la manera más fácil de saber qué les puede interesar (porque a fin de cuentas, el tiempo es limitado) es hacer una foto del panel instalado en la oficina de Turismo de Segovia. No hay folleto de mano, no hay una consulta sencilla en su página.

Las actividades se alternan en abierto y con pago de entrada. Segovia presta al Hay Festival un entorno maravilloso de edificios y jardines históricos. Quizá las charlas, lecturas en voz alta y las conversaciones entre autores sean aún más interesantes en lugares como el Jardín de San Marcos o el Campus de Santa Cruz La Real.

Entre los pequeños paraísos verdes o las piedras que edifican construcciones de cientos de años algo  permanece sólido bajo la agitación y la efervescencia de este encuentro de apasionados lectores. El programa completo se puede consultar ampliando esta fotografía:



viernes, 30 de agosto de 2019

Madrid, la vida - Carmen de Burgos, periodista y escritora

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Carmen de Burgos nació en Almería en 1867, en una familia acomodada. Por aquel entonces, la esperanza de vida de las mujeres en España no llegaba a los 35 años. Carmen recibió la típica educación de una señorita de su clase: letras, costura, religión, cuentas y algo de francés y piano. Educación de adorno en una palabra. Se casó a los 16 años con un hombre que la maltrataba, bebía y se pasaba el día de fiesta, "el típico señorito andaluz", dijo ella. A Carmen le nacieron tres hijos y murieron. Hasta aquí, lo habitual en su tiempo.

"Si hubieran vivido mis hijos", escribió después, "me hubiera quedado a criarlos". Pero en aquel infierno ni su familia, ni su formación podían proporcionarle una escapatoria. Debió pensar cuidadosamente sus opciones que en realidad, eran muy pocas y se decidió por magisterio y además, logró obtener plaza de maestra en Guadalajara. Mientras, tuvo otra hija. A los 36 años, con su hermana y la niña se viene a Madrid a vivir. En la España de trenes de entonces, tuvo la energía de trazarse un plan que incluso hoy en día resultaría agotador: de lunes a jueves se iba a dar clase a Guadalajara; el fin de semana lo pasaba en Madrid escribiendo.

Madrid fue la vida para Carmen de Burgos. Se desencantó pronto de la enseñanza, aunque con las becas que le dio el ministerio pudo viajar por toda Europa y le permitió tener un sueldo fijo hasta conseguir vivir de lo que ella quería: escribir. En ese momento, dejó la enseñanza.

Se convirtió en la primera corresponsal de guerra española (en la foto, en la guerra de África) y en la primera mujer en plantilla de un periódico cobrando lo mismo que un hombre.

Escribió biografías, novelas, relatos, artículos, crónicas y muchos libros de cocina y belleza para ganar más dinero. Madrid se lo dio todo, amistades con otras mujeres como ella e incluso un compañero con sus mismas inquietudes. Tuvo su propia tertulia, viajó a Hispanoamérica, fue reconocida y admirada.

En cierto sentido, la asombrosa nueva vida de Carmen no acabó aquí. En la actualidad, es la única, en una larga lista de mujeres españolas excepcionales que tiene a una filóloga dedicada 40 años al estudio de su obra, Concepción Núñez y un coleccionista entusiasta de sus manuscritos, revistas y cuanto objeto le perteneciera: Roberto Cermeño.

En el Ateneo, Cermeño ha impulsado la Agrupación Carmen de Burgos y envía gratuitamente una revista que tira diez números anuales, a todos aquellos que se lo soliciten: info@colombine.es

Concepción Núñez acaba de publicar dos gruesos volúmenes de artículos periodísticos de Carmen y próximamente se reeditará su primer libro sobre Carmen de Burgos.

"Me gustaría que Carmen se estudiara en las escuelas", ha declarado Cermeño, "ese es, en realidad, mi objetivo".

El próximo 4 de septiembre, a las 19h. hablaré de Carmen de Burgos y otras madrileñas excepcionales en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Miraflores de la Sierra (Madrid).





sábado, 24 de agosto de 2019

Se necesitan poetas - Los pájaros y la poesía



Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
"No soy de aquellos poetas", explicaba Rafael Alberti en el segundo tomo de sus memorias, " - existentes hoy más que antes- que confunden una amapola con una margarita, que no saben lo que es un gladiolo (...). Yo casi poco después de aprender a leer conocía ya, identificándolos muchos nombres de flores, árboles y plantas. Mi madre, andaluza contagiada del amor popular por los jardines y los balcones colgados de macetas me lo enseñó. Y de ahí partió mi gran pasión y curiosidad por ellos".

Es insólito que un poeta o un escritor español se enorgullezcan de conocer y amar aves, flores y plantas. José María Álvarez  autor de una antología sobre los ruiseñores en la poesía inglesa, achacaba en una entrevista, esta indiferencia a que esas avecillas eran un motivo demasiado delicado para nuestro gusto.

Pero en todo caso, ¿es posible amar lo que no se conoce? ¿Cómo puede emerger un poeta que ha respirado una cultura impregnada hasta sus raíces más profundas de una religión que destruyó cualquier atisbo de rito pagano ya fuese al árbol o sus propias corrientes conectadas con el cosmos y la Naturaleza -temiendo rozar el panteísmo- para crear un desierto de sensibilidad hacia todo lo que no fueran estrictamente sus imágenes y ritos?

¿Cómo superar la estéril distinción entre vida física y vida intelectual? Esa ficción de un mundo mental al margen de un cuerpo que se sumerge en la vida, que acude a un paisaje a vivir el cambio de las estaciones, el olor de las plantas soleadas, la textura del agua, los trinos en el aire gélido o el cantar nocturno del grillo, los cambios de plumaje en los polluelos. La necesidad de una experiencia sensorial más completa que la vista. Tenemos botánicos, entomólogos, ornitólogos;  número de huevos por puesta, cuantificadas las poblaciones, la distancia de sus migraciones pero necesitamos ante la Naturaleza el asombro, la admiración y la emoción: se necesitan poetas. 

En una reunión de editores sobre el género de Naturaleza Escrita  que tuvo lugar en la Biblioteca de Eugenio Trías, en el corazón del Parque del Retiro, se justificaba este páramo de escritura en español sobre árboles, plantas y vivencias en la Naturaleza a que nuestro medio natural aún no se había destruido y por tanto no era necesario loar lo desaparecido como ocurría en otros países o que nuestro mundo rural aún permanecía anclado -literariamente hablando- en el Pascual Duarte.

Estos días ha habido otra mala noticia, es probable que el escribano palustre desaparezca y no quedará rastro de su belleza en una novela o en un poema. Este pájaro sólo vive en España y Portugal. Quizá los portugueses tengan la suerte de poder sostener en sus manos algún poemario de simpatía y admiración por el escribano.


Para los poetas Alberti aún hay más dificultades. Es inútil volver a una supuesta sabiduría campesina para encontrar allí una fuente de conexión con la Naturaleza a través del conocimiento por amorosa contemplación. El gorrión fue objeto de una matanza masiva por parte del campesinado chino en un consenso parecido al de la tala de palmeras hasta su desaparición en la isla de Pascua por los polinesios.


La golondrina que consoló al Señor en su agonía ha tenido la suerte de figurar en nuestra tradición religiosa pero surge de nuevo, en tiempos de Internet y política agraria comunitaria, una atávica y delirante persecución del lobo. Abrir un periódico y leer a ganaderos, políticos y escopeteros pidiendo cuotas de exterminio sume a cualquier persona de bien en la perplejidad.

Mientras, en nuestras ciudades gigantescas, hay ya más perros que niños, se forman turnos para dar de comer a palomas y gatos, en los jardines botánicos se crean charcas para escuchar el croar de las ranas o se paga por acariciar animales. En 2016 SEO/BirdLife nombró al gorrión, pájaro del año porque abandonan nuestras ciudades y no sabemos qué hacer para que vuelvan.

Este texto pertenece a mi último libro publicado, La Salvaje belleza alada.






sábado, 10 de agosto de 2019

Temperatura, Jacqueline Roque - Museo Picasso, Buitrago de Lozoya

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Quizá Jacqueline Roque, la segunda y última esposa de Pablo Picasso, haya sido la musa más retratada en la historia y un ejemplo de lo que Alice Munro, la Premio Nobel de literatura canadiense, definió como la obligación de toda mujer casada: "proporcionar a su cónyuge una imagen aumentada y mejorada de sí mismo". Las anécdotas sobre la abnegada Jacqueline parecen confirmarlo.

Sin embargo, en el Museo Picasso/Colección Eugenio Arias en Buitrago de Lozoya, puede encontrarse un detalle maravilloso. Ella, que a menudo posó leyendo, también se animó en alguna ocasión a escribir poemas y su marido, los imprimió e ilustró. Apenas seis pliegos de complicidad titulados Temperatura... y el nombre de él bajo el de ella.

Por su parte, Picasso también escribía versos cuando la conoció  en 1952: "se puede escribir una pintura con palabras, del mismo modo que es posible pintar sensaciones con un poema", afirmó.
"Escribió poemas, con intensidad y casi a diario, en los años 1935 y 1936 y siguió haciéndolo, aunque con interrupciones, hasta 1959, fecha de su último poema conocido. Fruto de esa actividad hoy se conocen más de trescientos cincuenta poemas". +info
Una selección de ellos puede leerse aquí y  el dato curioso de que, en una crisis de vocación, Pablo Picasso llegó a plantearse abandonar la pintura para cantar.



gota a
gota
vivaz
muere el
azul pálido
entre las garras
del verde almendra
en la escala
del rosa