En la Sala Tribueñe, de enero a marzo, se presenta La Gaviota.Chejov+ Chejov de Antón Chéjov y la obra es mucho más que una reposición.
El resultado es una representación imprescindible para todos aquellos, como es mi caso, admiradores del gran escritor ruso.
A lo largo de dos horas y media, amos y servidumbre, hombres fracasados, amores contrariados, destinos inevitables ofrecen al espectador una inmersión atemporal en las vidas de unos personajes para los que nada cambia a pesar de las convulsiones vitales que a veces soportan.
La mujer rica que atrapa a su lado a un joven talento, el hijo devorado hasta la insania por ella; un médico que no puede ofrecer cura para las dolencias del alma; un inválido que no es más que un enfermo de pusilanimidad, las tragedias íntimas de mujeres que aman equivocadamente.
Un lector de Chejov reconocerá en las frases y actitudes, una gran síntesis del pensamiento chejoviano presente en toda su obra: su nihilismo y su intentos de fe, el reconocimiento de nuestra insignificancia apenas compensada por momentos de coraje, su humor a veces amargo a veces bondadoso, su mirada cómplice hacia todos los que habitan una casa sean criados o señores. Los indomables movimientos del corazón.
Las tormentas fingidas con grandes sábanas transparentes, nuestros aterradores fantasmas clownescos en un escenario de grandes paseos, de jornadas de caza, de salones lujosos y coches de caballos dispuestos a llevarnos a ninguna otra parte que no sea a nosotros mismos.
Puedes ver el reparto aquí.


No hay comentarios:
Publicar un comentario