domingo, 6 de septiembre de 2026

Una luz celestial aún brilla en mi alma - György Faludy, poeta

 


Maribel Orgaz @leerenmadrid
La poesía del escritor y poeta húngaro György Faludy (Budapest, 1910-2006) sigue inédita en español.
"Yo, que he viajado por los seis mundos,
bendecidos y escupidos por doquier.
Luché contra el viento en campos helados".

Alfonso Martínez Galilea ha traducido su autobiografía, Días felices en el infierno que ha editado Fulgencio Pimentel. De esta obra se puede leer una estupenda reseña escrita por Juan Jiménez García aquí.

"Las memorias de György Faludy, estas que van desde su primera salida y exilio de Hungría hasta ese segundo exilio-huida, con todo lo que tuvo de definitivo, tienen como primera virtud ser capaces de transitar de una manera lumínica (y esta es la palabra) desde la alegría triste de los primeros tiempos a la amargura, la oscuridad visible de los campos de trabajo, con la derrota de todas las ilusiones que se podían tener en el ser humano y que él tenía".


El controvertido, erudito y elegante György Faludy, afirma la solapa de su editor en español, vive y sobrevive en toda circunstancia por su capacidad de adaptación o como se diría ahora que estamos empachados de diagnósticos de psicólogo, por su narcisismo. En un barco como refugiado, huyendo de la guerra europea con su esposa y amigos, logra una nueva amante y un pensamiento le reconforta una y otra vez, muy pronto se librará de esta esposa tan bella como histérica. Y una noche duerme en una cuadra sucia y al día siguiente come langosta en un restaurante de lujo en África. 

Culto, inteligente, oportunista, extraordinario orador, un gran vividor. Alguien que sólo se preocupaba por encima de sí mismo, en una vida llena de zozobras e incidentes, de escribir y de escribir poesía.

"Yo no sabía lo que era el sufrimiento", reflexiona en las primeras páginas de Días felices en el infierno, "con mi carácter juguetón, soñador, falto de pretensiones, con mi franca confianza en mí mismo, con mis éxitos y mi tendencia a considerar la vida como el único don verdadero de la naturaleza, no había tenido oportunidad de ser infeliz durante el tiempo necesario".


Días futuros

(Jövendo napok)

 

La historia es impredecible.

Las chicas de hoy son más guapas, más inteligentes,

los chicos más deportistas y alegres,

y mucho menos eruditos.

 

Siete naciones fabrican bombas atómicas,

como si fueran ametralladoras o cañones de antaño.

Si te preocupa, te tranquilizarán:

las producimos, no para usarlas, te dirán.

 

Hay muchos más de mil millones

de chinos. No nos interesan.

 Trabajan y guardan silencio.

¿Y si hacen una petición?

 

Las imponentes capas de hielo ártico

se derriten bajo los osos polares. 

¿Nos perdonará el aumento del nivel del mar a nosotros,

tras nuestros diques construidos con oraciones?

 

Nuestra gran llanura verde se convierte en una nube de polvo,

un vertedero grisáceo, seco y desierto.

Solo la Voz de Dios podría ayudar, pero

el Señor nunca toca la trompeta.

Puedes leer más poemas aquí y aquí








No hay comentarios:

Publicar un comentario