miércoles, 22 de octubre de 2014
El jeep - bus de Madrid
Maribel Orgaz - www.leerenmadrid.com
Mañana se celebra el Día de las Bibliotecas y es una oportunidad para recuperar algunas curiosidades.
En 1953 apareció el primer bibliobús en Madrid: un jeep con remolque que era propiamente la biblioteca, en el que se llevaban hasta 2.000 libros. Dentro para aguantar el frío en invierno, estufa de butano. La, por aquel entonces directora de la Red de Bibliotecas Populares madrileñas, Elena Amat señalaba lo engorroso de este doble vehículo y que pese a estar señalizadas las paradas, no se respetaba dejarlo libre. Este primer bibliobús recorría los barrios de Usera, Cuatro Caminos y Ventas " a la caza de lectores".
Elena Amat resumía la dotación bibliotecaria de nuestra ciudad entre los años 50 y finales de los 60: tres bibliobuses y 10 bibliotecas y algo más de 120.000 volúmenes. El personal estaba compuesto por unas 40 personas que atendían préstamo, sala y domicilio y traqueteaban en aquel bibliobus "con frío, calor, polvo pero siempre con alegría".
Y mañana, para celebrar nuestras maravillosas bibliotecas públicas, la Asociación Amigos del Libro y la Casa del Lector, en Matadero, ha convocado una jornada que arranca a primera hora.
Por la mañana se entregarán los premios de Lectura en Voz Alta Primeros Lectores a los alumnos de los centros escolares que se presentaron a este concurso y por la tarde, desde las 18h. comienza el homenaje. La asistencia es libre y gratuita:
- Lectura del pregón por alguno de los niños participantes en el Concurso de Lectura en Voz Alta para Primeros Lectores.
- Proclamación de los ganadores del I Concurso de Lectura en Voz Alta y entrega de premios.
- Cuentos leídos, cuentos contados (Sesión de cuentacuentos) a cargo de
D.ª Ana García-Castellano.
- Charla/conferencia Biblioteca de nunca acabar, a cargo del escritor D. Antonio Rodríguez Almodóvar, autor el pregón.
- Charla/conferencia Las mil y una historias, a cargo de la ilustradora D.ª Carme Solé, ilustradora del cartel.
martes, 21 de octubre de 2014
El sport de roerme los zancajos
Maribel Orgaz -www.leerenmadrid.com
Quiso leer a Heine y aprendió alemán, había leído toda la literatura portuguesa de su época, introdujo el naturalismo y la literatura rusa en España, hoy en día tan sólo se tiene una idea aproximada del volumen total de su obra: más de 600 cuentos, veinte novelas, siete libros de viajes, libros de cocina y biografías, unos 1.500 artículos periodísticos...
Aristócrata y trabajadora. Promovió una red de bibliotecas públicas que llegara a cada pueblo; fue la primera mujer presidenta de la sección literaria del Ateneo de Madrid, catedrática de literatura contemporánea en la Universidad Central, fundó y financió revistas literarias.
La editorial Bercimuel acaba de editar El tesoro de Gastón, acerca de un señorito madrileño. La novela se publicó en 1897 y Clarín de nuevo, "obsesivo", en palabras de Carlos Dorado, la denigra.
"Ella, siempre elegante", continúa Dorado que ha prologado esta nueva edición, tan sólo comentó años después, impertérrita: "parece que el sport de roerme los zancajos ya está pasado algo de moda".
En la exposición El Rostro de las Letras pueden verse fotografías de Emilia Pardo Bazán.
martes, 14 de octubre de 2014
El gran encuentro de la novela negra en Madrid
Maribel Orgaz - www.leerenmadrid.com
Del 16 al 27 de octubre se celebra el gran encuentro de la novela negra en Madrid, Getafe Negro.
Lorenzo Silva será, en esta VII edición, de nuevo su comisario. Además de mesas redondas y encuentros, en el festival se proyectarán documentales y películas, habrá teatro familiar, un concurso de microrrelatos, recitales poéticos e incluso un rastrillo solidario. El festival Black Jazz pone la banda sonora a este encuentro. Toda la programación se puede consultar en su web.
En esta ocasión, Getafe Negro destaca la literatura japonesa y contará con escritores como Jo Nesbo, Domingo Villar, José María Guelbenzu, Almudena Grandes o Carlos Zanón.
El poeta polaco que se enamoró de Madrid
Maribel Orgaz -www.leerenmadrid.com
"La vida es lo que pasa, mientras haces planes" dijo John Lennon y algo así le ocurrió al poeta polaco Josez Lobodowski (1909-1988).
En 1941 intenta atravesar los Pirineos para llegar a Inglaterra pero fue capturado y enviado a una prisión catalana. Liberado, llegó a Madrid caminando desde Barcelona. Su destino no era nuestra ciudad, pero aquí comenzó su segunda vida.
Y el motivo fue, según afirma el profesor del área de Filología Eslava de la Universidad Complutense experto en Lobodowski, Grzegorz Bak, que el poeta se enamoró de Madrid.
Se quedó a vivir y comenzó a escribir, a colaborar en revistas y en Radio Nacional de España, y a traducir obras del español al ruso y al polaco hasta su muerte, en 1988.
Su obra es cada vez más reconocida y difundida y los próximos 15 y 16 de octubre se celebrará un Seminario Internacional en nuestra ciudad.
Y para quienes quieran seguir sus pasos por Madrid y homenajear al poeta con un buen vino y un poema, puede acercarse al café bar Anjupe, en la calle Gaztambide 59 un lugar frecuentado por el poeta polaco y que le rinde un sencillo homenaje con una placa.
"La vida es lo que pasa, mientras haces planes" dijo John Lennon y algo así le ocurrió al poeta polaco Josez Lobodowski (1909-1988).
En 1941 intenta atravesar los Pirineos para llegar a Inglaterra pero fue capturado y enviado a una prisión catalana. Liberado, llegó a Madrid caminando desde Barcelona. Su destino no era nuestra ciudad, pero aquí comenzó su segunda vida.
Y el motivo fue, según afirma el profesor del área de Filología Eslava de la Universidad Complutense experto en Lobodowski, Grzegorz Bak, que el poeta se enamoró de Madrid.
Se quedó a vivir y comenzó a escribir, a colaborar en revistas y en Radio Nacional de España, y a traducir obras del español al ruso y al polaco hasta su muerte, en 1988.
Su obra es cada vez más reconocida y difundida y los próximos 15 y 16 de octubre se celebrará un Seminario Internacional en nuestra ciudad.
Y para quienes quieran seguir sus pasos por Madrid y homenajear al poeta con un buen vino y un poema, puede acercarse al café bar Anjupe, en la calle Gaztambide 59 un lugar frecuentado por el poeta polaco y que le rinde un sencillo homenaje con una placa.
miércoles, 8 de octubre de 2014
Galdós y los animales
Maribel Orgaz - www.leerenmadrid.com
En la exposición el Rostro de las Letras se pueden contemplar varios retratos de Benito Pérez Galdós.
En uno de ellos, acaricia un enorme perrazo. Las fotografías de Galdós con gatos son frecuentes porque en general, le gustaban todos los animales. Galdós era antitaurino y Gregorio Marañón comentaba que hacia los árboles su amor era casi religión.
Esta "biofilia" provocó anécdotas como la de la cordera a la que salvó de ser chuleteada. En una de sus visitas a la finca de un amigo en Toledo, nació una corderita negra a la que iban a sacrificar y el escritor decidió llevársela a casa: a su piso de la calle Alberto Aguilera, en donde la crió.
Le puso nombre, Mariucha y la cordera le seguía balando por los pasillos hasta que ya crecida hubo de llevarla de nuevo a la finca, contaba Marañón divertido, "en donde cada año, en el tiempo de esquilo le enviaban un mechón negro". Cuando Galdós aparecía para verla, la cordera le seguía a todas partes, llamándole con sus balidos.
En la exposición el Rostro de las Letras se pueden contemplar varios retratos de Benito Pérez Galdós.
En uno de ellos, acaricia un enorme perrazo. Las fotografías de Galdós con gatos son frecuentes porque en general, le gustaban todos los animales. Galdós era antitaurino y Gregorio Marañón comentaba que hacia los árboles su amor era casi religión.
Esta "biofilia" provocó anécdotas como la de la cordera a la que salvó de ser chuleteada. En una de sus visitas a la finca de un amigo en Toledo, nació una corderita negra a la que iban a sacrificar y el escritor decidió llevársela a casa: a su piso de la calle Alberto Aguilera, en donde la crió.
Le puso nombre, Mariucha y la cordera le seguía balando por los pasillos hasta que ya crecida hubo de llevarla de nuevo a la finca, contaba Marañón divertido, "en donde cada año, en el tiempo de esquilo le enviaban un mechón negro". Cuando Galdós aparecía para verla, la cordera le seguía a todas partes, llamándole con sus balidos.
martes, 7 de octubre de 2014
Madrid era entonces una ciudad alegre y confiada
Maribel Orgaz - www.leerenmadrid.com
Madrid era entonces una ciudad alegre y confiada, en palabras de la pintora Maruja Mallo.
Y Ramón Gómez de la Serna disfrutaba y revolucionaba Madrid con su energía y su creatividad ilimitada: "Madrid era Ramón y Ramón era Madrid", remata Mallo, gran amiga del escritor.
Había sacudido un café en la calle Carretas, el Pombo, acartonado y rancio con su tertulia de escritores, escultures y pintores, todos los sábados por la noche.
Paseaba y escribía sobre Madrid como nadie en su época y había montado una exposición de pintura cubista en la Puerta del Sol que provocó atascos de tráfico: automóviles y coches de caballos se paraban en plena calle a verla. La policía se presentó un día a que quitaran el retrato cubista de Don Ramón por el escándalo social que provocaba.
En el Madrid de 1915, los madrileños un día le escuchaban una conferencia subido a un columpio o a un elefante, otros leían divertidos sus greguerías o recibían atónitos la Proclama Futurista a los Españoles.
Y también hacía de guía turístico si la oportunidad se terciaba: "La oligarquía de la aristocracia madrileña alquiló un autobús y pidió a Ramón que les diera una vuelta por los barrios de los Austrias", explicaba Maruja Mallo.
Incluso su casa tan especial, despertaba admiración: "Era la magia pura", rememoraba la pintora.
Un par de retratos del escritor pueden verse la exposición El Rostro de las Letras
Madrid era entonces una ciudad alegre y confiada, en palabras de la pintora Maruja Mallo.
Y Ramón Gómez de la Serna disfrutaba y revolucionaba Madrid con su energía y su creatividad ilimitada: "Madrid era Ramón y Ramón era Madrid", remata Mallo, gran amiga del escritor.
Había sacudido un café en la calle Carretas, el Pombo, acartonado y rancio con su tertulia de escritores, escultures y pintores, todos los sábados por la noche.
Paseaba y escribía sobre Madrid como nadie en su época y había montado una exposición de pintura cubista en la Puerta del Sol que provocó atascos de tráfico: automóviles y coches de caballos se paraban en plena calle a verla. La policía se presentó un día a que quitaran el retrato cubista de Don Ramón por el escándalo social que provocaba.
En el Madrid de 1915, los madrileños un día le escuchaban una conferencia subido a un columpio o a un elefante, otros leían divertidos sus greguerías o recibían atónitos la Proclama Futurista a los Españoles.
Y también hacía de guía turístico si la oportunidad se terciaba: "La oligarquía de la aristocracia madrileña alquiló un autobús y pidió a Ramón que les diera una vuelta por los barrios de los Austrias", explicaba Maruja Mallo.
Incluso su casa tan especial, despertaba admiración: "Era la magia pura", rememoraba la pintora.
Un par de retratos del escritor pueden verse la exposición El Rostro de las Letras
lunes, 6 de octubre de 2014
Que me lean cuatro veces
| William Faulkner pergeñando una de sus obras |
¡Que me lean cuatro veces! contestó el Premio Nobel William Faulkner al periodista que le preguntó en una ocasión, qué hacer cuando sus novelas no se entendían aunque el lector se empeñara en ello, dos o tres veces.
Un sinfín de colegas de oficio también advirtieron de su intensidad y complejidad. Con esta advertencia y estos blandos días otoñales se necesita una ayuda para lograr el supuesto ahínco necesario para leerle.
La Casa de América se ha arremangado con decisión y hoy, 6 de octubre, a las 19h. ha propuesto una charla entre Carmen Méndez García y Pedro Sorela, ambos profesores universitarios.
La propuesta incluye al también Premio Nobel Gabriel García Márquez, que afirmó que su técnica de escritura la aprendió de Faulkner o que El Villorrio es la mejor novela suramericana que se ha escrito. Aunque no consta que a García Márquez se le quejaran de incomprensible.
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