miércoles, 26 de junio de 2013

Andar y andar en una gran ciudad

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com 
Muertos de hambre, en lo que Henry Myller llamaba "paranoia ambulatoria", algunos escritores caminaban durante horas de un lado a otro sin fin y sin propósito. Sin un céntimo, sin otras capacidades que escribir, sin familia ni recursos, algunos sin un techo y otros porque la calle con su luz a raudales y el aire libre era más habitable que el agujero en el que dormían.  Y quizá todos por no tener nada mejor que hacer o por desesperación.

http://big-sur-lodging.com/Big-Sur-California-Visitor-Guide/Pacific-Coast-Highway-Photo-Tour/photos_Big_Sur_CA_PCH-1_Vacation/60-Henry_Miller_Memorial_Library_PCH_Sign.jpg

Henry Miller antes de París y de Big Sur, caminando de un lado a otro, famélico; contemplando con envidia los restaurantes llenos de gente dando tumbos de una ciudad a otra.

Singer en su Varsovia natal, con su compañera Gina y sin un céntimo: "Tanto a Gina como a mi nos encantaba caminar. Éramos capaces de recorrer muchos kilómetros sin cansarnos. Tomábamos el tranvía II, o sea, que íbamos andando". 

Gerald Brenan en Alemania, 20 años y desesperado por ser independiente, dejar su hogar de clase alta londinense, salir al mundo, ser escritor. Para entonces ya tenía el hábito de caminatas tremendas, de “castigo” afirma su biógrafo Jonathan Gathorne-Hendy: “Con un frío atroz descubrió que era capaz de caminar descalzo. Y lo hizo. Mientras no dejara de caminar no sentía el frío”. 

Robert Walser  poco abrigado, sin dejar de caminar decenas de kilómetros bajo la lluvia helada hasta que una paz espiritual le permitía sentarse en un café cansado y contento o el Rimbaud de largas zancadas e insensatas cabalgadas por las montañas en el frío de Abisinia


Esta tarde y mañana, La Casa Encendida completa con una charla y una propuesta práctica el ciclo Ando luego existo, la importancia de caminar también en el arte. Hasta septiembre podrá contemplarse la exposición que acompaña esta reflexión sobre andar nuestras ciudades. Acceso libre y gratuito.

https://www.lacasaencendida.es/


Tertulia y café casan bien

El Ateneo de Madrid y Cafés La Estrella proponen el placer de charlar sobre libros y tomar un café . Aquí va el calendario:

Tertulias La Estrella


miércoles, 22 de mayo de 2013

Feria del Libro de Madrid

Ya tenemos cartel de la Feria del Libro de Madrid . En esta ocasión diseñado por el artista argentino Juan Gatti.





72º FERIA DEL LIBRO DE MADRID
PARQUE DE EL RETIRO
Del 31 mayo al 16 junio de 2013
NUEVO HORARIO Lunes a Viernes: de 11:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:30
Sábados, Domingos y Festivos: de 11:00 a 15:00 y de 17:00 a 21:30 




jueves, 16 de mayo de 2013

Más que libros, II Edición

Del 17 al 19 de mayo se celebra la II Edición de la Feria del Libro de Artista Masquelibros en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. La entrada es gratuita.





"Un encuentro de artistas plásticos, poetas visuales, editores especializados, críticos de arte, profesores y amantes de la cultura en general interesados en el Libro de Artista"



domingo, 28 de abril de 2013

Libros baratos en el Paseo del Prado

Hasta el 15 de mayo se celebra la 37 Feria del Libro Antiguo y de Ocasión en el Paseo de Recoletos, esta Feria de Primavera  es una buena oportunidad para encontrar libros baratos.
El horario es muy amplio, desde las 11h. de la mañana hasta las 21h. todos los días, incluso domingos y festivos.

viernes, 26 de abril de 2013

III Bookcrossing en el Museo de América

El próximo domingo 28 de abril, a partir de las 12h. una nueva convocatoria de liberar libros (bookcrossing)

*El Museo liberará libros en colaboración la Fábrica Cultural
*Toda la información está disponible en: http://www.facebook.com/MuseodeAmerica -  www.bookcrossing-spain.com

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/12/Museo_de_Am%C3%A9rica_(Madrid)_04.jpg

jueves, 28 de marzo de 2013

Las ciudades tentaculares

Maribel Orgaz - www.leerenmadrid.com -  28/03/2013
"En las ciudades tentaculares -como las llamaba el poeta Verhaeren- Nueva York, Filadelfia, pongamos por caso, se produce un tipo de hombre, hijo de los tiempos modernos, que me inspira una lástima infinita. Es aquel que pasa once meses al año sin tener contacto alguno con la naturaleza.

Abre los ojos al toque de despertador. Desayuna con la mirada puesta en el reloj, sin paladear, siquiera, lo que traga de prisa. Corre a hacer la cola en la entrada del subway. Luego, es el viaje subterráneo; la salida a la su oficina, generalmente por el túnel que lo deja en el sótano del edificio en donde trabaja.

A mediodía, como no tiene el tiempo de ir hasta su hogar, engulle un sandwich, traga un batido en la cafetería más próxima. Y, terminada la faena, vuelve a los túneles y subterráneos, para llegar a su casa cuando ya ha caído la noche.

Ese desventurado personaje no ha visto un árbol, no ha aspirado la brisa del mar, no ha contemplado un árbol, una planta en toda la jornada.

Llega el sábado y después de la única siesta que le está permitida en la semana, es la oscuridad de los cines. Luego, tal vez, algún cabaret bajo la tierra, aneblado por el humo del tabaco. Después de la trasnochada, una mañana vivida en dormir o leer los periódicos. Por la tarde, hará cola en la puerta de algún teatro.

Y se acostará dando cuerda al despertador para empezar una nueva semana, camino de la muerte. Y así, durante unos trescientos cuarenta días al año". Presencia de la naturaleza, El Nacional, 23 de agosto de 1952. Alejo Carpentier (La Habana, 1904- París, 1980).