miércoles, 6 de marzo de 2019

Club de Lectura Centro de Arte - Coordinadora, Maribel Orgaz - Alcobendas

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Me incorporo como coordinadora una nueva temporada al Club de Lectura de la Mediateca Centro de Arte Alcobendas. Puedes leer la anterior temporada aquí. 

Segundo Semestre 2019
Inscripciones, 6 de septiembre en Mediateca Centro de Arte. 

24 de septiembre. La contadora de películas. Hernán Rivera Letelier
22 octubre. Las hijas de Hanna. Marianne Fredriksson
19 noviembre. El pintor de las batallas. Arturo Pérez Reverte
17 diciembre. Condenados al silencio. Robert Wilson.






Primer Semestre 2019

5 de marzo. Madame Bovary, Gustave Flaubert
26 de marzo. Toda una vida. Robert Seethaler
30 de abril. El desván. Guanlung Cao
21 de mayo. El esclavo. Isaac B. Singer

En esta primera sesión hemos comenzado presentándonos y comentando algún detalle sobre el motivo de asistir al club de lectura o sobre nuestros gustos lectores. 

Como es habitual en las aperturas de los clubes de lectura que coordino he animado a los asistentes a que abandonen el modo de lectura académico y disfruten de las libertades que como lectores tienen con un libro:

1-Abandonar su lectura en cualquier momento: hay más libros que vida. ¿Por qué hay que perder el tiempo en algo que no nos gusta ni disfrutamos cuando otros miles de libros apasionantes nos esperan?

2-No somos filólogos. Nuestras lecturas no pretenden un conocimiento académico. Somos el lector ideal de un escritor: acudimos a sus textos sin prejuicios, abiertos a que nos sorprenda, dispuestos a recomendarle con entusiasmo.

3-Crear nuestra propia biografía lectora. Al margen del canon y de la presión sobre lo que hay que leer.

4-Convertirnos en lectores curiosos y apasionados.

5-Reconsiderar géneros y autores que nos habían estropeado como la poesía.

También puede leerse mi libro, Cómo organizar un Club de Lectura. Editorial Bercimuel. 


21 de mayo. El esclavo de Issac B. Singer y dos poemas de José Luis Rico Martín.

En nuestra última reunión de esta temporada, leemos El esclavo del Premio Nobel Isaac Bashevir Singer. Acudimos al encuentro y todos los participantes hemos leído la novela completa.

Charlamos acerca de la trama, el cierre de la novela, su historia de amor y si su referencia a la religión judía es en ocasiones excesiva. Algunos de los asistentes han descubierto a un gran autor y se proponen leer algo más de su obra. A otros no les parece que El esclavo sea una obra a la altura de un Premio Nobel.

La pregunta que en nuestra reunión nos hacemos continuamente es de qué es esclavo el pobre Jacob. ¿De los campesinos polacos?  ¿Del amor-pasión que siente por la alegre y hermosa Wanda? ¿De su religión? Debatimos si una religión, como se ve en el texto, supone en un determinado momento con sus normas sobre saber leer, riguroso comportamiento individual e insistencia en la higiene personal; una diferencia sobre cualquier población con la que el grupo de creyentes hubiera de convivir. El autor describe a un hombre aislado en una montaña entre campesinos brutales y supersticiosos. 

Leemos el artículo que se publicó cuando Isaac Bashevis Singer falleció, sobre su hermano y su hermana; también escritores. Los motivos para declararse vegetariano y ateo. Su escritura en yiddish, 



En el lugar en el que nos reunimos tiene lugar estos días una exposición que es perfecta para complementar nuestra lectura: HaAretz de Roger Grasas; expresión en arameo (lengua que Singer también dominaba) y que hablaba Jesucristo. HaAretz se refiere a la Tierra Prometida ( el lugar al que nuestro protagonista, el judío polaco Jacob, emigra con su hijo tras la muerte de Wanda-Sara). 

En nuestra novela Israel, la Tierra prometida, era el refugio al que un judío podía ir después de las matanzas que padecieron en la, hasta entonces, acogedora Polonia - y en otros lugares- desde el Siglo XVII.



"HaAretz es una reinterpretación de los paisajes bíblicos fotografiados bajo el filtro del turismo, la sociedad del consumo y la devastación de la guerra". 
A nuestra reunión llevamos la Biblia para buscar los pasajes clave en los que se indica cuáles son los alimentos que ha de comer un judío, entre otros detalles; información sobre los judíos ultra ortodoxos en Israel y un gran reportaje sobre los cosacos. Que en esta novela son un grupo sanguinario y que sin embargo, Tolstoi retrata como señores libres que dominaban las estepas en su relato del mismo nombre, Los cosacos.

Los Caminos del Señor son infinitos y La vida y yo de José Luis Rico Martín.

Para finalizar y como contrapunto, dos poemas sobre la vida y Dios.





   Los caminos del Señor son infinitos

…Ahí está: facilitándonos las cosas,
como siempre.
¿No podría ser uno el camino, y ancho
y recto y bien señalizado?


  La vida y yo

Creo que sería conveniente
que ambos -la vida y yo-
tuviéramos una charla interesante.
Sé que tiene muchas cosas
que achacarme.
Y a mí, me gustaría saber
de qué ha servido su presencia
en continuo desacuerdo.


30 de abril. El desván. Guanlung Cao y un poema de  Shu Ting. 


En nuestra reunión de abril abordamos una autobiografía peculiar, la de un escritor chino que fue becado por Estados Unidos a una edad en la que habitualmente, nadie se atreve a emprender un cambio de vida de esta magnitud.

Guanlong Cao 曹冠龙 ,  Nacido en Shanghai estudió ingeniería y empezó a publicar cuentos con cierto éxito. El desván, hasta el momento lo único traducido al español, es la vivienda de la familia, sin agua corriente ni cuarto de baño, sin habitaciones, sin intimidad.

Charlamos acerca de la gran cantidad de ingenio que la familia despliega para conseguir comer melocotones, para que la madre obtenga algún ingreso extra vendiendo cabezas de cerdo hervidas o simplemente, sobrevivir día a día. A las reubicaciones, a la vigilancia del partido, a las sospechas de los vecinos.

El padre, cuya familia fue represaliada porque tenían una hectárea de tierra, y por eso la novela se subtitula, Memorias de un terrateniente chino, trabaja moldeando botones en una prensa de hierro a base de fuerza bruta.

Lo que el autor cuenta nos parece que es la vida cotidiana de muchas personas que apenas tienen lo justo para sobrevivir al margen de que el motivo sea la imposición de un régimen político concreto. En ese sentido, no nos parece que la narración sea algo tan singular.


Elogiamos los momentos poéticos del libro: cómo describe el cuerpo de su madre cuando era pequeño y dormía abrazado a ella, cómo son atados en el tejado del desván su hermana y él de un pie cuando la familia duerme al aire libre en los sofocantes veranos o cómo la madre se lava el pelo hasta dejarlo brillante y sedoso con una mezcla de ceniza.

Coincidimos en las anécdotas que nos horrorizan: cuando abofetea a su hermana para poder quedarse con el piso que el gobierno cede a la familia o cómo el padre azota con una vara a los hijos de manera brutal para educarlos. 

Hablamos sobre la evolución económica de Shanghai, ahora una ciudad de rascacielos, primer puerto del mundo en tránsito de mercancías, de una pujanza económica que según la descripción de Cao en este libro de memorias, parece haber dado un salto de la miseria a la abundancia sin transición.

Después de 30 años en Estados Unidos, Cao regresó a China y ganó en 2014 el Premio de la Feria del Libro de Taipei.

También esto es todo, un poema de Shu Ting 


También esto es todo

(Respuesta a un joven amigo de Todo)

No todos los grandes árboles
son derribados por el viento;
no todas las semillas
se quedan sin enraizar en la tierra.

No todos los sentimientos genuinos
erosionan los corazones humanos;
no se fracturan a propósito
las alas de toda ilusión.

¡No, no todo
es como tú lo dices!

No todas las llamas
se consumen en su propio fuego,
también iluminan a otros;
no todas las estrellas
señalan la oscuridad en la noche,
también anuncian los primeros rayos del alba.

No todos los cantos
pasan rozando los oídos,
también se alojan en el corazón.

¡No, no todo
es como tú lo dices!

No todos las llamadas carecen de eco;
No todas las pérdidas se quedan sin compensación;
No todos los abismos profundos se extinguen;
No toda la desolación cubre la cabeza de los débiles;
No todo espíritu puede quebrantarse bajo las pisadas en el fango;

No todas las consecuencias
son manchas de sangre y lágrimas,
también son una muestra de alegría.

Todo ahora está preñado de futuro,
Todo futuro echa raíces en su ayer.


La esperanza también lucha por sí misma,
Por favor, coloca este todo sobre tus hombros.

26 de marzo - Toda una vida de Robert Seethaler y un poema de Karmelo Iribarren.

Nuestra siguiente lectura de esta nueva temporada es un libro que compendia la vida de un campesino de las montañas austriacas, Toda una vida de Robert Seethaler.

Este libro lo habíamos leído con anterioridad en el Club de Lectura de Anabel Segura (Alcobendas) y la mayoría de los asistentes opinaban que lo recomendarían a otros lectores, por eso nos animamos con él en este nuevo grupo. Y como era de esperar, siempre hay aspectos nuevos, opiniones sobre detalles de la obra que nuevos lectores aportan y que enriquecen otras perspectivas de esta nouvelle. 

Charlamos, en primer lugar, sobre la tendencia actual de la novela a esta extensión, poco más de cien páginas o bien, casi seiscientas. Nos preguntamos acerca de los posibles motivos para esta tendencia y que quizá, en otro tiempo, este texto hubiera sido agrupado con otro de similar extensión hasta completar las habituales trescientas páginas que tradicionalmente ocupaban las novelas.

Tenemos opiniones diferentes acerca de si el protagonista es un hombre que apenas sobrevive en su entorno, o dentro de sus limitaciones, intenta llevar una vida lo más digna posible. Su infancia de maltrato y trabajo brutal que lo deja lisiado de una pierna, su intento de formar una familia... ¿es un hombre de inteligencia límite? ¿tenia más opciones en un lugar así?


Durante la reunión nos preguntamos acerca de si es posible escribir hoy en día sobre la vida campesina, sus ritmos y sus ritos y que un lector urbano la entienda. Cuál es el límite para un autor moderno cuando quiere describir la flora de un lugar, el canto de los pájaros o las costumbres para poder comunicar al lector un paisaje, una situación. ¿Es posible escribir hoy en día como hizo Delibes?

John Berger y su trilogía, De sus fatigas también es mencionado en nuestra reunión como ejemplo del intento de levantar acta de un mundo desaparecido.

También hacemos referencia a varios escritores austriacos que parecen englobarse en grandes tendencias; por ejemplo la sofisticada vida vienesa, de la alta burguesía descrita por Stefan Zweig y los campesinos de las montañas, el tema de esta novela; sin que parezca haber comunicación entre ambos mundos.

Ya está,  Karmelo Iribarren

Para finalizar, y al hilo de nuestra charla sobre lo que hoy en día consideramos una vida plena o una vida feliz, leemos un poema de Karmelo Iribarren.

Ya está 
Ya poseemos
casi todo
lo que nos iba
a hacer felices.
Puede decirse
que lo hemos
conseguido.
 Ya está. 
Ahora solo
nos queda
comprobar
hasta qué punto
fuimos sinceros
con nosotros

mismos.

5 de marzo - Madame Bovary y un poema de René Char

Nuestra primera lectura de esta nueva temporada es todo un reto porque este clásico de la literatura universal tiene tal carga de estudios críticos, montañas de opiniones de multitud de expertos, versiones cinematográficas, el entusiasmo ilimitado de otros escritores como Mario Vargas LLosa. En resumen, tal rebozado que es casi imposible llegar al texto original, hacer una lectura desde el desconocimiento. ¿Cómo leer con ojos nuevos un texto así?

Nos serviremos de nuestra libertad como lectores que no persiguen utilidad alguna, que no buscan incrementar conocimientos a través de la literatura, no tienen que hacer un examen de fin de curso ni exhibiciones eruditas. Esta libertad que nos permite plantearnos ¿qué méritos tiene esta novela para que yo, en este siglo XXI, siga leyéndola? ¿merece esta historia de unos valores sociales obsoletos, de una región provinciana francesa de hace dos siglos, que le dedique mi atención y mi tiempo?


Desde el comienzo establecemos una distinción: el contenido y la forma del texto. Creemos que Emma sigue sirviéndonos como prototipo actual de una mujer con la cabeza llena de pájaros, caprichosa, que sólo piensa en sí misma, que compra compulsivamente y cuya única distracción en su vida monótona es encadenar un amante detrás de otro.

El amor romántico que ella idealiza y que sólo le procura desgracias, su incapacidad para amar a su marido Charles, un mediocre médico rural, un hombre simple que sin embargo, tiene devoción por ella. El casi abandono en el que Emma tiene a su única hija.

Sobre el texto admiramos las descripciones, los diálogos, la forma en que Charles se enamora de ella, el humor con el que Flaubert retrata en tantas ocasiones a personajes y situaciones. La contraposición de una sociedad burguesa, de individuos que se comportan en muchas ocasiones como patanes, con sus intereses limitados y la figura de Emma que desea vivir algo más y que no tiene posibilidad alguna en un lugar como éste ni por educación ni por la clase social a la que pertenece.

En cuanto a la forma, coincidimos en que el texto es una obra de arte aunque hay una opinión acerca de si es necesario nombrar personajes que el autor no va a desarrollar después. Leemos algunos párrafos del texto y reparamos en cómo presenta a Emma, detalle a detalle para que el lector quede también cautivado por su belleza y elegancia.

Charlamos acerca de su posible depresión cuando su primer amante la abandona o de su anorexia nerviosa, en un tiempo en el que se carecía de palabras para estas dolencias psíquicas.

¡Ha de vivir! - René Char 


Para finalizar y como es costumbre en los clubes de lectura que coordino, leemos un poema.

¡Ha de vivir! Qu'il vive!

Esta tierra no en sino un voto del espíritu, un antisepulcro.

En mi tierra, las tiernas pruebas de la primavera y los pájaros mal vestidos son más estimados que los fines lejanos.

La verdad aguarda a la aurora junto a una vela. No nos cuidamos del cristal de la ventana: qué le importa al atento.

En mi tierra no se interroga a un hombre emocionado.

Sobre la barca zozobrada no hay sombra maligna.

Los buenos días a medias: eso no se conoce en mi tierra.

No se pide en préstamo más que lo que puede devolverse aumentado.

Hay hojas, muchas hojas en los árboles de mi tierra. Y las ramas son libres si no quieren dar fruto.

No creemos en la buena fe del vencedor. 

En mi tierra se sabe agradecer.

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