martes, 28 de mayo de 2019

De Cataluña a Catalunya. Sorprendentes e inesperados destinos - Memorias de un embajador de España, Juan Prat y Coll


Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
El próximo 14 de junio Juan Prat y Coll presentará sus memorias, De Cataluña a Catalunya. Sorprendentes e inesperados destinos (Memorias de un embajador de España) en la Biblioteca Eugenio Trías, en la Casa de Fieras en el Parque del Retiro. Toda una vida dedicada a ejercer la diplomacia en países de todo el mundo. Prat abre este libro fascinante con la famosa cita de John Lenon: "La vida es lo que pasa mientras hacemos otras cosas". 

Presentará próximamente sus memorias, De Cataluña a Catalunya, toda una vida como embajador. Con qué se queda.

Me quedo con la satisfacción del deber cumplido. Toda una vida al servicio del Estado y la mayor parte en el exterior - como es lógico en nuestra carrera- , aunque yo he pasado muchos mas años fuera de España de lo que suele ser habitual, pero no siempre tampoco como embajador ni en puestos estrictamente "diplomáticos". Los diplomáticos pertenecemos a una profesión bastante mal conocida y sobre la que se proyecta a menudo una imagen muy artificial y falsa y existen muchos tópicos.

Nuestra carrera se parece en cierto modo a la militar: se asciende por antigüedad y por méritos, somos muy respetuosos de la jerarquía y muy patriotas, y no todos llegamos a ser embajadores, igual que los militares, que no todos llegan a general

Moscú, Corea, Ecuador. De todos sus destinos, cuál ha sido el que más huella ha dejado en usted.

Esta es una pregunta muy difícil de contestar. Quizás mi paso por Moscú en aquella época en que parecía que la URSS era algo inamovible me marcó mucho por todas las experiencias que allí viví siendo yo aún muy joven. Descubrí al pueblo ruso, que tanto ha sufrido durante toda su historia y que soportaba estoicamente el comunismo demostrando una enorme capacidad de resistencia a las dificultades y una manera de ser muy solidaria hacia los demás que no he encontrado en ningún otro sitio.

También Corea fue un puesto muy especial para mí pues me permitió conocer de primera mano el Oriente mas puro, ya que es el único país que nunca fue colonizado por occidente y aprendí lo importante que es "orientarse", es decir mirar hacia el Oriente.

Otro destino que me dejó mucha huella fue el muy peculiar que tuve como director general de relaciones pesqueras internacionales que me obligó a viajar por todo el mundo defendiendo los intereses de nuestros pescadores. Algo muy especial pues no se trató de una actividad que se pueda calificar como de diplomacia clásica pero que fue apasionante y allí se fraguaron muchas amistades que aún perduran, como explico en mis Memorias.



En la introducción alerta sobre un hecho inédito hasta ahora, cómo abordar las relaciones entre sociedades cuyas evoluciones históricas les impiden, de hecho, ponerse en lugar del otro.

Hoy vivimos en un mundo totalmente globalizado e interdependiente y si bien puede decirse que eso ha sido siempre así, la diferencia con el pasado  -incluso el relativamente reciente - es que hoy la relación entre las diversas partes del globo es instantánea y la información sobre lo que pasa en uno u otro lugar fluye con intensidad e inmediatez nunca vista y sin filtrar a poblaciones y comunidades muy distintas y que se encuentran en momentos muy distintos de su evolución histórica y cultural. Convivir todos en esa aldea global con mentalidades y posos culturales tan distintos es algo muy complejo y origina a menudo reacciones patológicas de odio y resentimiento de unos frente a otros.

Cuáles serían las regiones del mundo, según afirma en estas memorias, que están sufriendo una involución cultural y social.

En un pasado reciente vimos lo que fue una de esas involuciones: La "Revolución Cultural" china. Hoy el peligro está en muchas de las regiones mas desfavorecidas del planeta (pero no sólo en ellas) donde toda clase de grupos fanatizados predican el odio y la destrucción amparándose en una supuesta interpretación de una religión que ni siquiera conocen y que pretenden imponer a poblaciones incultas. La culpa de que se haya llegado a esta situación es de todos. Nadie puede tirar la primera piedra pero ese reto es hoy, junto al ecológico, el mas grave con que se encuentra la humanidad.



Qué lecturas recomendaría a un diplomático que comenzara a ejercer ahora.

Un libro fundamental para cualquier joven diplomático español es Veinte Años de España en Europa escrito por el Embajador y maestro de diplomáticos Raimundo Bassols. Se trata de la segunda edición de la obra primitiva publicada en 1995.

También, España en Europa con un magistral prólogo de Leopoldo Calvo Sotelo. Se trata de la historia, intensa y personalmente vivida, por su autor de los antecedentes y negociación de nuestra adhesión a las entonces Comunidades Europeas, hoy Unión Europea. Esa fue la negociación mas larga, difícil y compleja que habrá asumido nunca nuestra diplomacia y con mas notable éxito. Es por ello que considero imprescindible su lectura porque es en cierto modo un tratado sobre cómo se lleva a cabo una  negociación, que es una de las principales funciones de un diplomático.

En un plano más general yo recomendaría dos libros muy importantes y extraordinariamente bien documentados, uno sobre China y el otro sobre el Islam. El primero es de Henry Kissinger, editado por Penguin Books, titulado On China.  El segundo, más difícil de encontrar es el de M. 
J. Akbar titulado The Shade of Swords con subtítulo Jihad and the conflict between Islam and Christianity, publicado por The Lotus Collection simultáneamente por primera vez en India, Pakistan, Sri Lanka y Bangladesh en 2002.

Más actuales y sucintos son los libros del ex ministro de asuntos exteriores francés, Hubert Védrine, titulado Le monde au défi y el de nuestro ex ministro y buen amigo Josep Piqué,  El mundo que nos viene.


De Cataluña a Catalunya... aunque con toda un bagaje vital entre ambas. Qué aporta toda una vida a la mirada sobre el lugar en el que se nació.

Mucha nostalgia y desilusión por cómo han evolucionado las cosas y mucha preocupación pero también esperanza en que podré seguir sintiéndome, con orgullo, un español catalán de Barcelona.

1 comentario:

  1. al servicio del Estado no siempre,tambien la servicio de la Generalitat.Patriota? Desde luego que no.Oportunists

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