viernes, 4 de marzo de 2022

Club de Lectura Centro de Arte, Alcobendas (Madrid) - Coordinadora, Maribel Orgaz - Alcobendas

 

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com

Nueva temporada en el Club de Lectura de la Mediateca Centro de Arte Alcobendas (Madrid) del que soy Coordinadora. 

Nuestro club de lectura comenzó su andadura en 2018 y temporada tras temporada ha estado completo y con lista de espera. Nos reunimos una vez al mes y leemos ficción aunque dedicamos una sesión veraniega a nuestros propios cuentos desde que en 2019 lo propusieran los asistentes.  

¿Te gustaría asistir una sesión como oyente? Escríbeme, info@leerenmadrid.com

¿Quieres coordinar tu propio club de lectura? echa un vistazo a este pequeño manual que publiqué en la editorial Bercimuel en versión digital. Cómo organizar un Club de Lectura.

Puedes leer la temporada 2021 aquí.

Puedes leer la anterior temporada 2019-2020 aquí. 

Puedes leer la temporada 2018 aquí. 

TEMPORADA 2022 - Último martes de cada mes a las 19h.

Mediateca Centro de Arte - Inscripciones desde 9 de septiembre 

                                              Teléfono: 91 229 4940 - Extensión 4817




22 de marzo- El hombre que plantaba árboles, Jean Giono

26 de abril - Los ingratos, Pedro Simòn 

24 de mayo - Cien noches, Luisgé Martín

21 de junio - Cuentos de verano y de creación propia. 

Nueva temporada Inscripciones, Mediateca Centro de Arte (Alcobendas, Madrid) Teléfono:  91 229 49 40

- 27 de septiembre

- 25 de octubre

- 22 de noviembre

- 20 de diciembre


24 de mayo - Cien noches, Luisgé Martín y un poema de Ángel Valente.

En nuestra penúltima reunión de la temporada, leemos una novela que nos da pie a una sesión muy participativa, Cien noches de Luisgé Martín. En primer lugar charlamos acerca de qué cabe en una novela y si bajo este nombre se pueden incluir la variedad de textos y propuestas que hace Martín: el análisis de un estudio psicológico, la investigación de casos individuales que otros escritores han redactado para esta novela y que se incrustan en ella de manera casi anónima. 

Algunos nos ha gustado más la segunda parte que la primera y en general, debatimos acerca de cuáles son los límites en los que las relaciones íntimas han de ser detalladas. ¿Es necesario ser explícito? ¿Esa es la incomodidad que a muchos de nosotros nos produce el texto o es la crudeza con la que se detallan estas situaciones?

También nos preguntamos si la protagonista, Irene, es un personaje femenino que sólo reviste una mentalidad masculina que resulta poco creíble en su relación con los hombres, la manera en la que actúa e incluso cómo se enamora una mujer que conoce constantemente hombres.

¿Qué es lo que el autor pretendía concluir con esta novela? ¿Cuál es su, por así decir, su punto de vista sobre la infidelidad, sobre los hombres y las mujeres y sus relaciones?

La mediateca había adquirido este texto como fondo y se ofreció a este club de lectura para ser leído. Nuestras opiniones se dividen entre quienes nunca lo hubieran abordado si lo hubieran encontrado en alguna librería o en la biblioteca y quienes les ha parecido que sí tenía interés. 

Acerca de la novela se aporta en la reunión este divertido post que compartimos en la reunión. 

Para finalizar, leemos un poema de José Ángel Valente. 



El amor está en lo que tendemos...
José Ángel Valente
 
El amor está en lo que tendemos
(puentes, palabras ).
El amor está en todo lo que izamos
(risas, banderas).
Y en lo que combatimos
(noche, vacío)
por verdadero amor.
El amor está en cuanto levantamos
(torres, promesas).
En cuanto recogemos y sembramos
(hijos, futuro).
Y en las ruinas de lo que abatimos
(desposesión, mentira)
por verdadero amor.
"Breve son"   1968

26 de abril. Los ingratos de Pedro Simón y un poema de Orlando Mondragón. 

En nuestra reunión del mes de abril, en la Mediateca Centro de Arte, leemos una novela que en general nos ha gustado aunque algunos de los asistentes comentaron que nos le pareció demasiado interesante. 

Nos preguntamos, aquellos que tenemos buena opinión, si este interés se debe a que trata de la infancia de un niño de diez años en un pueblo a principio de los años 70 y entonces, muchas de las situaciones, música de aquel tiempo e incluso objetos son reconocibles por toda una generación de lectores. ¿Entenderían generaciones posteriores de igual manera esta novela? 

Charlamos sobre lo que podría interesar a un lector, como ocurre en nuestra reunión, que no ha tenido esta misma vivencia en España y repasamos lo que sería valioso como novela: la conmovedora relación de un niño con la persona que le cuida, la dura situación de una mujer sorda y pobre en un pueblo, un matrimonio a punto de romperse porque el padre tiene una amante.

Leemos algunos párrafos que están llenos de humor, sobre todo al describir las peripecias infantiles y la manera en que un niño cree entender los problemas de los mayores que le rodean que no se preocupan de dar explicaciones sobre lo que hacen. 

Pedro Simón no ha intentado idealizar la vida de pueblo y al igual que Delibes, su escritor de referencia, refleja la crueldad y la cerrazón que en ocasiones se daba en los lugares pequeños, desde ahorcar gatos a criticarse unos a otros y dar de lado a quienes eran diferentes. 

Comentamos algunos detalles de cómo crece el protagonista que hoy en día son algo del pasado: la libertad de estar todo el día en la calle, el no dar importancia a comportamientos infantiles que se han patologizado y también, no ejercer presión en los niños con expectativas de triunfo social desde que son pequeños. 

Destacamos la relación entre Emérita, la sirvienta y cuidadora de los niños, con nuestro protagonista. Ella analfabeta tendrá en él, a su profe y él, que necesita una madre, tendrá en Emérita esa mujer que le dará cuidados y protección. 

Cerramos nuestra reunión charlando acerca de cómo en la vida encontraremos eméritas, cómo despedirnos bien de nuestro pasado y de las personas que por circunstancias se ven apartadas de nuestro día a día y cómo hacerlo de manera correcta para no sentir, como se titula esta novela, que somos unos ingratos. 

Para finalizar leemos un poema de Orlando Mondragón -  Premio Loewe de Poesía 2021.




Desearía regalarle a mi padre
un hijo que no esté roto.
Un hijo
sin defectos de fábrica,
con piezas de repuesto para sus enojos,
hábil con los balones o las distancias.
Un hijo que pueda presentarles
una muchacha hermosa en la cena,
sin esta cruz de soledades en la espalda.
Un hijo pared
en el que pueda apoyarse sin miedo.
Un hijo bonsái
que crezca bajo su sombra.
Un hijo gato que no pierda el camino a casa.
Un hijo con todos los ladrillos que planeaste, papá.
No este hijo de papel,
no este hijo de vidrio
que se corta con sus propios bordes.

22 de Marzo - El hombre que plantaba árboles, Jean Giono y un poema de Jaime Sabines.  

Nuestra primera reunión de la nueva temporada del Club de Lectura Centro de Arte comienza con un pequeño gran libro de Jean Giono, un autor del que no hemos leído otras obras, aunque algunos asistentes sí habían leído El hombre que plantaba árboles e incluso en su lengua original, el francés. 

Coincidimos, nada más empezar nuestra reunión que El hombre que plantaba árboles nos ha traído un mensaje de esperanza y de belleza muy necesario. 

A nuestra reunión tiene, además, la amabilidad de asistir la concejal de Medioambiente de nuestro municipio, Cristina Martínez a la que hemos invitado para que nos hable acerca del arbolado de Alcobendas como complemento a la lectura de nuestro libro. Ella nos refirió el mapa de nuestros árboles que puede verse aquí y algunos ejemplares singulares que tenemos en el municipio, por ejemplo un abeto de Masjoan, Abies masjoanis o un abeto Douglas, Pseudotsuga menziesii. Además, uno de nuestros asistentes, Juan Orive me indica esa rareza que es un naranjo de Luisiana, Maclura pomifera del que en España es probable que sólo haya otro ejemplar en Sevilla como el que tenemos en Alcobendas. A todo ellos, tan especiales, se añaden los más de doscientos árboles del amor distribuidos en la zona de Avenida de España y Parque de Navarra que florecen tan bonitos cada primavera. 

Sobre nuestra lectura, charlamos acerca de cuántas ideas hermosas transmite el texto: nuestra capacidad individual de contribuir a mejorar el lugar en el que vivimos con nuestras pequeñas acciones sin esperar que de inmediato se nos recompense por ello, en una tranquila confianza en la bondad de la vida. 

El protagonista de El hombre que plantaba árboles, un campesino, tras la muerte de su hijo y su mujer y mientras Europa se desangra en guerras, siembra miles de bellotas en los áridos campos de la Provenza para devolver la vida al lugar que habita. Los fuertes vientos, la falta de agua e incluso el carácter de los lugareños cambian entre los nuevos árboles, entre robles y manantiales que vuelven a manar. Es muy significativo, en nuestro libro, que el renacer esté simbolizado en un tilo y bajo él una abundante fuente.

A la reunión acudimos con diferentes ediciones del libro que a pesar de no haber dado rédito económico a su autor, que participó en la I Guerra Mundial y en la carnicería de Verdún, ha contribuido a que muchas personas planten árboles inspirándose en este relato. Elogiamos que nuestro campesino plantador de árboles enseñe con el ejemplo, sin adoctrinar, sin elaborar discursos y en el anonimato. Cuando fallece lo hace en un hospicio por lo que esta inmensa tarea que le llevó décadas de su vida no le supuso una mejora material personal. 

Para finalizar, proponemos ver el corto tan reconocido y premiado basado en el libro que está disponible en youtube. 



Cerramos nuestra sesión con un poema de Jaime Sabines, Decir casa

Se mecen los árboles bajo la lluvia
tan armoniosamente
que le dan a uno ganas de ser árbol.

Bajo los truenos
y atravesados por el viento
los árboles parecen muchachas dormidas de pie
a los que el sueño de amor lleva de un lado a otro la cabeza.

Estos árboles de la ciudad, tan esbeltos y solitarios
rodeados de casas y de alambres,
se alegran bajo la lluvia en lo alto
y son la nube misma y el cielo.
Los árboles llueven esta tarde
y la barriada toda los contempla.






 



4 comentarios:

  1. Gracias, Maribel, magnífico inicio del Club de Lectura, recién estrenada la primavera; reinaba un atmósfera de "hermanamiento" entre todas las personas tras esta lectura.

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  2. Y muchos comentarios valiosos... La soledad, la sencillez de su prosa, cómo impregna... Precioso

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    1. Gracias María. Es un libro tan querido por los lectores que no es de extrañar que se reedite una y otra vez. Un saludo

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