domingo, 22 de abril de 2018

Literatura romántica - Literatura digital. Charla Coloquio, Maribel Orgaz y Fernando Trujillo Sanz. Alcobendas

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Editar en digital como única posibilidad a la negativa de las editoriales a publicar su primer libro. Así comenzó el encuentro sobre Literatura Romántica - Literatura digital que tuvo lugar el lunes 23 de abril en el que participé junto al escritor Fernando Trujillo Sanz.

Celia García, coordinadora de las Mediatecas de Alcobendas moderó la mesa redonda en la que hablamos de cómo escritores y lectores viven ahora un nuevo ecosistema en el que hay muchas posibilidades pero también numerosos retos.

A Fernando Sanz, Internet le cambió la vida. Era informático y ahora se dedica exclusivamente a escribir género fantástico.

Y si los escritores han encontrado oportunidades, añadí por mi parte, el género romántico ha potenciado aún más sus ventas a través de la red. Uno de cada cuatro ebook que se venden son novela romántica y es, en todo el mundo, el género que más se vende, por encima de la novela negra, los libros de religión o la fantasía y ciencia-ficción.

Publicar tu libro en todas las plataformas y ofrecer un primer libro gratis para que te conozcan fueron algunos de los consejos que Fernando Sanz ofreció al público.

Y para quienes tengan interés en conocer un panorama sobre los desafíos que Internet ha planteado a los escritores, puede resultarles de utilidad echar un vistazo a mi charla Escribir hoy


Además, en mayo, estrenaré un nuevo paseo con Carpetania Madrid, Mujeres Románticas. Toda la información, en su web. 

jueves, 19 de abril de 2018

Club Lectura Mediteca Anabel Segura. Coordinadora: Maribel Orgaz, Alcobendas

Maribel Orgaz-info@leerenmadrid.com
El Club de Lectura de la Mediateca Anabel Segura ha comenzado de nuevo en abril y me incorporo a él como coordinadora, al igual que en su anterior temporada, antes de la Navidad. Si tienes interés en nuestras anteriores lecturas, puedes leer un resumen de las reuniones aquí. 

Y si lo deseas, puedes leer mi libro, Cómo organizar un club de lectura, aquí. 

Las fechas de las reuniones son las siguientes.

19 de abril
3 de mayo
17 de mayo
31 de mayo
7 de junio

El grupo está completo y se ha abierto una lista de espera.

Hemos comenzado nuestra reunión con algunas indicaciones sobre sus características: un club de lectura no son clases de literatura, hablaremos sobre el texto, dialogaremos entre nosotros y aprenderemos cosas nuevas pero lo importante para nuestras reuniones es la "cantidad de vida que un libro puede atraer. Lo importante es convertirnos en lectores con un criterio propio, curiosos y apasionados". Eso significa dejarnos cautivar por la belleza y complejidad de las palabras que un escritor puede desplegar sobre todo lo que nos rodea.

19 de abril. Toda una vida. Robert Seethlaer, El lenguaje y el género. Cuarentena, un poema de Eavan Boland.

En nuestra primera reunión entregamos la lectura del mes, Toda una vida de Robert Seethlaer de la que charlaremos en el próximo encuentro.

Al no tener lectura que comentar, propongo que charlemos sobre escritoras y escritores. ¿Seríamos capaces de distinguir un texto escrito por una mujer o un hombre si nos lo entregaran sin firmar?

He elegido diez textos de diez novelas y en parejas lo leemos y explicamos en alto a nuestros compañeros si el autor es hombre o mujer y por qué. Nos entusiasmamos con esta adivinanza y es muy divertido saber si nos hemos equivocado o no. En ocasiones, la opinión de cada uno es discordante -uno cree que es hombre y otro que es una mujer-.

De los diez propuestos se acierta en cuatro ocasiones. En tres ocasiones no hay acuerdo y en las tres restantes no se acierta.

Después leemos una entrevista de Pilar García Mouton, filóloga, que ha publicado Cómo hablan las mujeres.

En nuestra conversación surge el cuestionar los tópicos que se repiten sobre mujeres y hombres escribiendo, sobre la necesidad de ser conscientes de estas diferencias para ser mejores lectores -e incluso para quienes quieren escribir-. En resumen, hay que intentar evitar ser pensados por el tópico.

Finalizamos como es habitual en nuestras reuniones con un poema de la irlandesa Eavan Boland.



Cuarentena

En la peor hora de la peor estación
del peor año de todo un pueblo
un hombre sale de su taller con su esposa,
él caminaba -ambos caminaban- hacia el norte.

Ella estaba enferma por la fiebre del hambre y no podía mantenerse en pie.
Él la levantó y se la echó a la espalda.
Él caminaba hacia el oeste y el oeste y el norte,
hasta que al anochecer llegaron bajo las estrellas de helada.

Por la mañana fueron encontrados muertos,
de frío. De hambre. De las toxinas de toda una historia,
pero los pies de ella se mantenían contra el pecho de él
El último calor de su carne fue su último regalo para ella.

No dejes que ningún poema de amor llegue a este umbral.
No hay lugar aquí para la alabanza inexacta
de la gracia fácil y de la sensualidad del cuerpo.
Sólo hay tiempo para este inventario sin piedad:

Su muerte juntos en el invierno de 1847.
También lo que sufrieron. Cómo vivieron.
Y qué hay entre un hombre y una mujer.
Y en qué oscuridad se puede demostrar mejor.

Eavan Boland
Versión de Antonio Linares 

Escribir sobre Naturaleza - Signus y APIA


Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com 
El género de la Naturaleza escrita o nature writting parece por fin, ocupar el lugar que se merece en la literatura en español: se han creado nuevos sellos editoriales como Volcano, se reeditan antologías poéticas  o la mirada a la obra de algunos autores de este género parece más atenta.

El pasado 20 de abril, se celebró un encuentro patrocinado por Signus, de los editores de los sellos Volcano, Impedimenta, Silex y Plaza y Valdés.

Hablaron sobre la trayectoria de sus sellos y las obras más vendidas en este género de Naturaleza escrita que habían editado. Un aspecto en el que coincidieron es que no existe en español tradición de este género y ese era el motivo de publicar traducciones.

martes, 17 de abril de 2018

Sobre escribir - La Chispa de la Vida, Onda Verde Radio.

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Pato Valdés, presentador de La Chispa de la Vida, tuvo la amabilidad de invitarme de nuevo a su programa, La Chispa de la Vida que va ya por su 5ª temporada con motivo de La Noche de los Libros para hablar sobre escribir.  Escúchalo aquí.

En esta ocasión, compartí programa con Miguel de la Quintana, editor de Amargord Ediciones y  y Omar Coello, Terapeuta Holístico y poeta.

Durante el programa charlé con Miguel de la Quintana acerca de su editorial, especializada en su mayor parte en poesía y que, curiosamente, tiene una colección dedicada a literatura científica sobre psiconaútica, las drogas. Se trata de monografías  elaboradas por profesionales de  diferentes ámbitos como la medicina y cuyo título vendido íntegramente nada más salir al mercado fue una sorpresa incluso para la editorial: el que trató sobre la ketamina.

Sin embargo, me explicó de la Quintana, Historia General del Cannabis, está teniendo una recepción mucho más lenta. A mi pregunta de que, quizá tuviera impacto lo que sociólogos y economistas auguran, su legalización inminente debido a la crisis económica, el editor se mostró de acuerdo en que este volumen aportaría un conocimiento sólido a un debate público sobre ello.

En nuestra conversación, también surgieron las opiniones de Bukowski  y la del economista Santiago Niño Becerra sobre su consumo.
    

La Chispa de la Vida, Escúchalo aquí.


lunes, 16 de abril de 2018

Wislawa Szymborska y la Noche de los Libros - Instituto Polaco de Cultura


Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
En La Noche de los Libros también estará Wisława Szymborska.

Nórdica Libros y la librería La Buena Vida acogen una mesa redonda sobre el último libro publicado en español de la Premio Nobel polaca, Correo Literario. 
«Es una vieja tradición de las revistas literarias. Siempre ha sido necesario responder a algunos autores, sobre todo principiantes, sin escribirles cartas directamente a ellos. Por regla general, se resolvía la cuestión con un breve “no se contempla” o “recomendamos trabajar un poco más el texto”. Consideramos que igual valía la pena en algunos casos justificar la decisión». Y continuaba: «Yo intentaba que entendieran cosas elementales, les animaba a que reflexionaran sobre el texto recién escrito, a que fueran mínimamente críticos consigo mismos. Y, lo más importante, los animaba a leer libros. Igual soy una ilusa, pero espero que algunos de ellos hayan conservado esa maravillosa costumbre toda la vida».
Este encuentro que tendrá lugar el 20 de abril a las 20.30h. contará con la presencia del poeta y traductor Abel Murcia; Katarzyna Mołoniewicz, traductora; Jesus Calero, redactor jefe del suplemento cultural de ABC; Mercedes Monmany, periodista de ABC y escritora, y Javier Rodríguez Marcos, poeta, escritor y periodista de El País. La lectura de los textos correrá a cargo de Miguel Martínez, poeta y profesor de Filosofía.

La Noche de los Libros
Librería La Buena Vida
Calle Vergara, 5
Desde 20.30h.

Despedida de un paisaje
Wisława Szymborska

No le reprocho a la primavera
que llegue de nuevo.
No me quejo de que cumpla
como todos los años
con sus obligaciones.

Comprendo que mi tristeza
no frenará la hierba.
Si los tallos vacilan
será sólo por el viento.

No me causa dolor
que los sotos de alisos
recuperen su murmullo.

Me doy por enterada
de que, como si vivieras,
la orilla de cierto lago
es tan bella como era.

No le guardo rencor
a la vista por la vista
de una bahía deslumbrante.

Puedo incluso imaginarme
que otros, no nosotros,
estén sentados ahora mismo
sobre el abedul derribado.

Respeto su derecho
a reír, a susurrar
y a quedarse felices en silencio.

Supongo incluso
que los une el amor
y que él la abraza a ella
con brazos llenos de vida.

Algo nuevo, como un trino,
comienza a gorgotear entre los juncos.
Sinceramente les deseo
que lo escuchen.

No exijo ningún cambio
de las olas a la orilla,
ligeras o perezosas,
pero nunca obedientes.
Nada le pido
a las aguas junto al bosque,
a veces esmeralda,
a veces zafiro,
a veces negras.

Una cosa no acepto.
Volver a ese lugar.
Renuncio al privilegio
de la presencia.

Te he sobrevivido suficiente
como para recordar desde lejos.

Traducción de Gerardo Beltrán

sábado, 14 de abril de 2018

La poesía es mi terapia - Lola Martínez Cerrada, Vivencias. Cuadernos del Laberinto.


Lola Martínez Cerrada, periodista, necesita escribir poesía. Autora de dos novelas, María la serrana  y Ambientes; Vivencias es su primer libro de poemas, aunque ya había participado en diferentes antologías. Para la autora, un hecho decisivo para este libro fue asistir a los talleres de creación poética de Jesús Urceloy. En la fotografía: Jesús Urceloy, Lola Martínez Cerrada y Alicia Ares, editora de Cuadernos del Laberinto. 

Acaba de publicar un nuevo poemario, ¿cómo está siendo la recepción por parte del público?

Lola Martínez Cerrada - La aceptación del público está siendo muy buena, destacan sobre todo la intensidad de los poemas.

Qué es la poesía, qué aporta a su vida.

En mi opinión la poesía es la expresión de un sentimiento; en mi vida diaria me sirve de catarsis, de terapia.

¿A qué cree que es debido el auge de la poesía en tiempos nada poéticos?

Creo que como todas las artes florece en tiempos de crisis, cuando surgen todo tipo de movimientos sociales alternativos...
Pero esta misma crisis evita que se publiquen buenos poemarios que podrían ser disfrutados, en otra circunstancia, por los amantes de este arte.

Si la poesía es intensidad, ritmo y Voz. En su opinión, ¿qué es la Voz?

La Voz sería la ilusión, la inspiración, la expresión del poema.

Qué poetas de los que lee, citaría.

De los poetas vivos que leo, resaltaría sobre todo a Jesús Urceloy y Luis Alberto de Cuenca, aunque luego hay cientos que llaman mi atención.

En el psiquiátrico
Lola Martínez Cerrada

No distinguir entre locos y cuerdos.
No saber cuál es la verdad.
Abrir una sonrisa a los que no nos entienden.
Saber enjugar las lágrimas y la incomprensión
con un poquito de amor.

Sentirnos libres para amarnos pese a estar locos.

Comprender que si no estuviésemos locos
no podríamos ser tan felices.
Y nada sería tan vivo ni tan satisfactorio.

En definitiva,
dar gracias a Dios por haber perdido la cordura.

martes, 10 de abril de 2018

De los libros y los paraísos - Real Jardín Botánico, 23 de abril.



Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Cada civilización revela siempre, dice Simon Leys, su visión del mundo en sus jardines. El Real Jardín Botánico es un respiro en el centro de nuestra hermosa ciudad y cualquier visitante percibe siguiendo la idea de Leys que nuestros científicos trazaron su estructura en una férrea voluntad de orden, en un deseo de reflejar el espíritu Ilustrado. Los ingleses permiten en cambio, a sus jardines una espontaneidad que a un español parece inquietar cuando no, disgustar. 

Ahora, florecen en el Botánico los tulipanes y en pocos días podrán escucharse por fin las ranas del estanque porque sentir los pequeños paraísos incluye una textura de sonidos.

El próximo 23 de abril, entre sus cuadriculados parterres y sus flores perfectamente dispuestas, el Botánico acogerá lectores. Dispersará libros que podremos llevar a casa, leer y después poner de nuevo a disposición de otros lectores, bookcrossing. Propondrá conocer las historias de algunos de sus árbolesHabrá visitas guiadas a la biblioteca... y un café con pastas para hablar de las plantas en el Renacimiento.  Las actividades, aunque gratuitas, necesitan inscripción previa.

Real Jardín Botánico
23 de abril
Ven a leer al botánico




domingo, 1 de abril de 2018

Lecciones de escritura - 2. Dormir bien, Miguel Delibes

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com 
Continúa mi recopilación de consejos de escritura homeopáticos que quizá no sean efectivos pero tampoco harán daño. Si tienes interés, puedes repasar el primero de ellos, Beber té,  aquí.  - Fotografía: Rei Swords

Antes, un nuevo listado de consideraciones para los obstinados decididos a escribir:

1. Si vive en una sociedad en la que el amigueo y no el trabajo bien hecho es la prioridad, tendrá que dedicar una gran parte de su tiempo a amiguear en lugar de escribir.  Hágalo de manera profesional  o acabará con su carrera de escritor antes de empezar.

2. Si es de clase trabajadora ahora está condenado a un combate entre dos trabajos de miseria para sobrevivir y sacar tiempo para la creatividad y el ingenio. Jim Goad dixit. 

3. A las periferias van, con suerte, los ojeadores de fútbol, la literatura no es un negocio comparable. Para escribir instálese en la ciudad epicentro de la industria editorial.

4. El ideal [masculino] de artista romántico que sigue vigente ha exterminado más talento que ayudado a crearlo [por suerte, tenemos a Bach para desmitificarlo].

5. California y la vida mediterránea hacen sentir la vida; escribir por el contrario, exige bajar la persiana y dejar el despacho a oscuras, Isaac Asimov

6. Escribir es como la ropa limpia. En algunas comunidades las madres se acicalan y visten a sus hijos de domingo para acudir a una lectura pública. Escriba para ser digno de este respeto.

7. Los amigos no sirven para leer sus escritos: siempre le animarán a publicar un libro, en especial si son sus seguidores en Facebook.

8. Si tiene la inmensa suerte de la generosa atención de un lector, amigo o nohágale caso.

9. Los negocios exigen un perro. Si no es capaz de escribir con generosidad y a la par, negociar con dureza sus legítimos derechos, procúrese uno.

10. Si en la sociedad en la que usted escribe, la fotografía más habitual en los medios de comunicación es la de un escritor fumando y no trabajando habrá también de sobrevivir a un pobre concepto de libertad: sus adicciones son antisistema [y no su labor creativa]


Lecciones de escritura - 2. Dormir bien, Miguel Delibes

Miguel Delibes explicó en Itinerarios de vida y escritura  más que una técnica, una necesaria disposición espiritual que denominó temperatura de creación. 

La obra de arte, como los metales difícilmente puede trabajarse en frío.
El artista auténtico trabaja, lo quiera o no, en cadena, sin pausa, hasta tal punto que cuando decide hacer un alto y conceder una ventilación a su cerebro, el esfuerzo para desechar las ideas que mecánicamente le asaltan resulta más extenuativo que el trabajo habitual, en cierta forma sistematizado y ya forzoso es reconocerlo, un tanto automático. El fuego interior del artista, como el de los altos hornos, no se puede apagar sin daño.

Admitamos en un artista la chispa, la sensibilidad creadora, pero cómo, cuándo,  de qué manera alcanzará la temperatura apropiada. Y yo respondo: esa temperatura depende de nuestra capacidad de desasimiento de los problemas de cada día, o dicho de otro modo, de nuestra capacidad de concentración. (...).

A este trance se refiere, seguramente Lorca cuando afirma que para crear es preciso despertar el duende en las últimas habitaciones de la sangre. (...) de ahí que haya respondido que para mí la inspiración consiste en haber dormido bien, idea que Umbral comparte en uno de sus libros (...) Un sueño plácido revela que no hay problemas que nos conturben, lo que hace posible la concentración.

lunes, 26 de marzo de 2018

Peregrinación Nocharniega de Max Estrella - Círculo de Bellas Artes

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Un año más, se celebra este homenaje por las calles de Madrid organizado por Círculo de Bellas Artes en el que, al toque de campana en la Calle Mayor 84, se comienza un itinerario que incluye declamaciones de su obra, encuentro con actores, tentempiés para reconfortar... Es gratuito y no es necesario inscripción.Toda la información, aquí. 

"A la palabra de Rubén Darío, adalid de la juventud modernista y amigo admirable que fuera de Max Estrella, del Marqués de Bradomín y de don Ramón María del Valle-Inclán, nos acogemos este año de gracia de 2018 los cofrades de la Noche de Max Estrella, un clásico ya de la noche madrileña, en confluencia gozosa con la Noche de los Teatros, que organiza la Comunidad de Madrid, y con el Día Mundial del Teatro".

jueves, 22 de marzo de 2018

La poesía es observar la vida desde otra óptica - Conrado Castilla Rubio, poeta. Cuadernos del Laberinto


A veces, saturado de exámenes, otras disfrutando del silencio que las vacaciones de su profesión, docente de secundaria, le regalan. Conrado Castilla publica un nuevo poemario, Cuando no tenga presente, en esta ocasión, en Cuadernos del Laberinto. Necesita escribir poesía porque es, sencillamente, otra forma de ver la vida.

Este es su tercer poemario además de los poemas publicados en diferentes antologías y colaboraciones. Cuál es la evolución de su trayectoria, qué aspectos nuevos encontrará un lector en Cuando no tenga presente. 

Conrado Castilla Rubio, poeta - Mi primer libro viene a ser algo así como una antología de lo escrito durante mi juventud, esos poemas muestran influencias de las muy diversas lecturas que llevé a cabo en aquellos años,  de mi propia formación académica, de mis recuerdos, de la vida en la ciudad, de la música de la época e incluso de las conversaciones que muchas veces escuchaba en la calle. Ya aquellos poemas, nacieron en buena medida, de mi vida cotidiana. Son temas que con un lenguaje sencillo y a través de versos libres fui desarrollando y que luego he ido reproduciendo con posterioridad.

Cuando bastante años después publico mi segundo poemario estos temas van  a estar presentes pero de forma más limitada pues va a tener un hilo conductor más concreto basado en una serie de reflexiones sobre el tiempo y la distancia; se trata no tanto del tiempo pasado o presente, sino más bien de un tiempo intuido y del por llegar. Los poemas recogidos en él muestran desde mi punto de vista una cierta evolución aunque manteniendo una línea estilística similar.

 Esa línea yo creo que se consolida en Cuando no tenga presente poemario que supone un salto cualitativo con respecto a los poemas escritos anteriormente, al profundizar más en determinados temas con un tratamiento formal quizá más maduro y elaborado. Aquí el lector va a encontrar sobre todo una reflexión más profunda sobre mi vida cotidiana, una búsqueda de la esperanza que nos lleve a no perder la visión del futuro que nos puede esperar más adelante. Es quizá la más autobiográfica de mis obras pues en ella llevo a cabo una indagación de como me va afectando el paso del tiempo.

Es profesor de Historia, qué supone la poesía en su vida. Qué le aporta, en qué enriquece al resto de su quehacer cotidiano.

Más que la poesía en sí, la literatura en general está presente en mi vida desde el momento que aprendí con 5 años a leer y desde entonces mi afición a la lectura fue incrementándose hasta hoy. Quizá la literatura contribuye a que no sea un mero observador de lo que pasa a mi alrededor sin más, sino que hace que tenga una cierta actitud crítica ante lo que ocurre.

En mi quehacer cotidiano, en mi trabajo, la literatura está siempre presente por ejemplo cuando con frecuencia utilizo obras literarias para contextualizar determinados hechos históricos aportando así diversos puntos de vista a mis alumnos. De hecho, escribo con cierta frecuencia algunos textos relacionados con mi trabajo o dedicado a mis alumnos y compañeros, por ejemplo en la serie de microrrelatos que he titulado episodios del insti y que recojo en mi blog e incluso en algunos poemas.

La posibilidad de leer a poetas amigos, a los clásicos españoles y a otros muchos escritores creo que me enriquece intelectualmente y como persona en tanto que puedo conocer diversas vertientes de la vida y las ideas que sobre ella tienen y para mi eso es muy importante.



Cuál cree que es el principal desafío para la labor poética.

Por supuesto que el mundo actual supone un gran desafío para la labor poética pero también creo yo que ese desafío se puede convertir en algo positivo pues nos puede aportar formas poéticas y temáticas novedosas que nos sirvan para entender mejor la situación que vivimos; si sabemos romper con ese exceso de información que recibimos continuamente y somos capaces de parar un poco ese mundo acelerado, o esa falta de tiempo para dedicárnoslo a nosotros mismos, sin duda habremos vencido ese desafío, pero desde luego no es nada fácil.

En Madrid, los recitales de poesía llenan e incluso se paga entrada en el teatro por escuchar a algunos autores. 

En las ciudades pequeñas como en la que yo resido no se puede decir que los recitales de poesía se llenen, pero si que hay una cierta efervescencia en cuanto a la afición a la poesía y prueba de ello es por ejemplo el desarrollo de asociaciones como Naufragio, a la que yo pertenezco, que realiza numerosas actividades relacionadas con la poesía e incluso publica su propia revista.

Ese auge de la poesía en parte creo yo que se produce ante la posibilidad de observar la vida  desde una óptica diferente que nos viene dado por el gran desarrollo de los medios de comunicación propiciado por las nuevas tecnologías y las redes sociales. Y si esto es así en cualquier aspecto de la vida, también lo es en la literatura y en especial en la poesía.



Si la poesía es intensidad, ritmo y voz. En su opinión qué es la voz.

Pienso que la voz de un poeta viene dada por el desarrollo de unas características que lo hacen peculiar frente a otros, es algo que hace que sus versos sean reconocibles y peculiares y sin duda creo que tener una voz propia es uno de los objetivos fundamentales de cualquier poeta pues es a través de esa voz como va a recorrer el camino que le lleve a los lectores que son en definitiva quienes la ha de reconocer y valorar.

Podría recomendar otros poetas que en su opinión sean interesantes.

Son muchos los poetas que podría recomendar pero me voy a ceñir solo a algunos bastante conocidos como Jesús Aguado, Juana Castro o Ángeles Mora, pero también a otros que aunque quizá lo son menos, como Francisco Onieva o Manuel Guerrero,  desde mi punto de vista están llamados a desempeñar un papel, importante en la poesía española actual.

Del tiempo que va y viene

Conrado Castilla Rubio

Ayer llovía
y la calle estaba
gris y llena de personas
que seguían a las líneas invisibles
que les llevaban a casa.
Bajo el paraguas,
oscuro como el cielo
pensaba en otros días de lluvia,
y en otros lugares
donde el olor a tierra húmeda
y leña humeante
marcaba al otoño brumoso.
Y mientras la lluvia,
alegre a esa hora,
me lleva a otras calles
vividas sin prisa,
en la memoria de un tiempo
que nunca se olvida.
Y aunque hoy ya no llueve
las huellas de ayer
en el suelo
se mantienen vivas.

martes, 20 de marzo de 2018

La voluntad de paz de la gente honesta - Antología de poetas colombianas, Colección eMe

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
En el Festival Ellas Crean que se celebra en Conde Duque durante todo el mes de marzo, tuvo lugar la presentación de una antología de poetas colombianas, un hecho singular para la poesía en español. Diecisiete autoras reunidas en un volumen titulado, Queda la palabra yo. Diecisiete pepitas de café y editado en la Colección eMe.

"Un libro donde ellas crean la esperanza de unas voces nuevas en un país viejo, difícil y violento. Prueba de esta violencia fue la muerte de María Mercedes Carranza, una de las poetas colombianas más importantes del siglo XX, que decidió concluir voluntariamente con su vida tras el secuestro y desaparición de su hermano en manos de las FARC".

"La poesía colombiana es", se afirmó en la presentación del acto, "poco conocida y las antologías que en lengua española se han hecho hasta ahora de poetas hispanoamericanas ni siquiera incluían  colombianas".

En Conde Duque estuvieron presentes sólo seis poetas de las antologadas. Es de esperar que voces tan singulares como las de Eliana Díaz e Irina Enríquez tengan aún mayor difusión entre los lectores.

Estos fueron algunos de los versos leídos en la presentación.

Queda la palabra Yo. Para esa,
por triste, por su atroz soledad,
decreto la peor de las penas:
vivirá conmigo hasta el final.
         María Mercedes Carranza


Nadie tenía nombre
y todos se llamaban.
       Yirama Castaño


Yo quiero contar
esa parte del abismo 
que parece que me corresponde.
       Eliana Díaz


La nocturna virtud 
de convertirse en sapo.
      Beatriz Vanegas

Qué torbellino del tiempo
pasó por aquí, mientras dormía.
      Irina Enríquez


Tu cuerpo territorio de delirio
tu cuerpo para mi sed.
         Patricia Iriarte

Si mis amigos no son
una legión de ángeles clandestinos
qué será de mí. 

     Raúl Gómez Jartín

domingo, 18 de marzo de 2018

Si vives deprisa, la poesía no tiene cabida - Ignacio Mª Muñoz, poeta. Cuadernos del Laberinto.

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Abogado, autor de tres novelas, Ignacio Mª Muñoz ha publicado también dos poemarios y ha editado un tercero con Cuadernos del Laberinto, Crónica de ausencias y De la luz y el olvido. En su proceso creativo, publicar no es más que imponerse un obligado cierre a algunos poemas que comenzaron a gestarse treinta años atrás.

Poemas contra la muerte o poemas de la muerte. Y en todo caso, de qué sirven las palabras frente al hecho final.

Decididamente, poemas sobre la muerte; no veo razón en escribir contra la muerte. Al margen de la natural afición a vivir y del deseo de morir viejo, no aceptar el hecho de la muerte es absurdo. Ni siquiera infantil. La escatología, el planteamiento ante lo que hay más allá de la vida, es consustancial con la condición humana y constituye uno de los temas recurrentes de la filosofía, de la literatura y del arte. Pensar sobre la muerte y hablar de ella –es decir, ponerla en palabras– quizá nos ayude a encontrarle un sentido; tal vez a aceptarla; y, seguro, a asumirla como irremediable.

Es una ventaja o una desventaja el no hacer de la escritura una profesión. 

No sería capaz de concluir si tener una profesión en paralelo con la dedicación a la escritura aporta ventajas o desventajas (más allá de que si no se puede vivir de la literatura, es imprescindible tener una ocupación retribuida). Hay muchísimos casos de escritores que han compatibilizado una profesión (y no necesariamente relacionada con la lengua o con la literatura, como filólogo o profesor de historia de la literatura) con la creación. Cuando se escribe, se cuenta lo que se ve, lo que se oye, lo que se vive…, pasado por el filtro de la reflexión y convertido en re-creación; por lo que supongo que la clave está en saber estar atento, al margen de cuántas dedicaciones se tenga.

En su opinión, cuál es la principal amenaza para la labor poética.

Si vivimos muy deprisa –y por ello entiendo que dedicamos poco tiempo a la reflexión o a la contemplación–, está claro que actividades como la poesía tienen poca cabida. Pero tampoco otras muchas. Y volviendo a la poesía, está claro que tanto para crearla como para leerla es imprescindible un relativo sosiego, (otra cosa es que, después, la poesía pueda desasosegar lo que no deja de ser una bonita paradoja ).



Si la poesía es intensidad, ritmo y Voz; qué es la Voz.

No soy crítico literario, pero me atrevo a hacer una distinción: estilo podría ser lo perceptible, el aspecto más formal de la escritura, el que se deduce de lo escrito a partir de unos criterios taxonómicos, por así decir; en cambio, la voz sería la manifestación de lo que induce, lo que provoca a escribir y  hace a un autor inconfundible. La voz es algo así como el humus o el mantillo del estilo.

En estos momentos en Madrid se paga entrada por escuchar recitales de poesía. 

Tal vez el vértigo de la vida actual, la propia rapidez con que vivimos y por la que preguntaba antes, nos obligue a hacer un alto en el camino de vez en cuando y dedicar un poco de tiempo a actividades como la poesía. Quizá en contra de lo que podría pensarse, se está produciendo un repunte en la creación poética; y también entre los jóvenes. Lo que tal vez apuntale lo que decía antes. Si la poesía tiene la virtualidad de permitirnos recrear la realidad mediante la palabra, quizá nunca como ahora hayamos tenido tanta necesidad de hacerlo.

Recomiende, por favor, poetas contemporáneos que le parezcan interesantes.

Estoy muy poco comprometido con recomendar algo, poetas incluidos, por lo que saldré por la tangente y daré nombres de autores contemporáneos que leo, releo o he leído recientemente: Luis García Montero, Antonio Villena, Ben Clark, Iago Chouza y Marga Clark.


La tarde, una bóveda de bronce

donde resuenan los vencejos
que sangra el viento.
El tiempo, una yedra que bordan los recuerdos.

Olvidarte, no:
vivir hasta morir por olvidarte,
morir de ausencias
por vivir de tu recuerdo.

Al cabo, hoy
sólo hay memoria y tiempo.

viernes, 16 de marzo de 2018

Homenaje a Carmen de Burgos - Librería Cervantes, Editorial Torremozas y Carpetania Madrid

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
El sábado, 17 de marzo a las 18.30h junto a la poetisa Ana Rossetti  organizamos una tertulia en torno al relato La mujer fría que la Librería Cervantes entregó gratuitamente en pdf a todos los que se inscribieron. El texto está incluido en un volumen de cuentos del mismo nombre editado por Torremozas. 

La extrañeza que causó a los lectores la trama de una mujer muy bella pero emocionalmente fría; las anécdotas que ambas contamos sobre Carmen de Burgos, su ideario de fraternidad, su trayectoria vital y la fascinación que en mi reciente presentación en Calabria causó, cautivaron al público que desbordó la sala de la librería Cervantes. Quizá el mejor indicador del éxito de la convocatoria fue que la librería vendió después todos los libros que tenía sobre Carmen de Burgos, porque a un autor como mejor se le homenajea es leyéndolo. 


La calle del Pez, en el Barrio de Malasaña, celebró durante tres días, un homenaje a la escritora Carmen de Burgos que es una de las Vidas que no dejan de causar asombro de la ruta Mujeres de Malasaña que realizo para Carpetania Madrid. Conciertos, tertulias, paseo guiado y un arroz a lo Dumas completaron con alegría y admiración este feliz encuentro en torno a esta escritora excepcional.



jueves, 15 de marzo de 2018

La poesía es una cualidad de las cosas - Juanma Ruiz, poeta. Editorial Cuadernos del Laberinto.

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Escribir sobre cine, impartir clases, ejercer como crítico cinematográfico y además, la poesía. Juanma Ruiz vuelve su mirada a las estructuras poéticas clásicas como el soneto para componer sus versos. Un recurso que cada vez más poetas exploran en una búsqueda, como él mismo indica, de contención de los sentimientos. Juanma Ruiz acaba de publicar su segundo poemario, Tratado de egoísmo en la Editorial Cuadernos del Laberinto.

Su nuevo poemario se denomina Tratado de egoísmo. Parece definir el espíritu de los tiempos.

Juanma Ruiz, poeta- En realidad no pretendo hablar de un sentimiento negativo, egocéntrico e insolidario. La idea tras el egoísmo del título es que cada creación artística, especialmente si es de carácter poético, lleva consigo un grado de introspección, de exploración interior y de reivindicación del yo, en la medida en que se trata de plasmar en una obra todo un mapa que trate de explicar quién es el autor. Así que el libro no habla tanto de la insolidaridad y el individualismo de nuestra sociedad, como de ese proceso de búsqueda para responder la que creo que es una de las grandes preguntas de toda creación artística: ¿quién soy yo?

En poesía parece resurgir de nuevo el soneto. Qué aportan, o qué traen a la creación poética del mundo digital, de lo efímero, las estructuras tradicionales.

Es cierto que hoy parece estar desprestigiado el uso de esas estructuras, sobre todo en ciertos ámbitos relacionados precisamente con ese aspecto digital y efímero. Hay, en esa poesía tan de moda en las redes sociales, un elemento de ruido y furia que desprecia la métrica como algo viejo y rancio, y que parece creer que el sentimiento desnudo basta. Y no basta: el sentimiento hay que canalizarlo para convertirlo en algo más. La métrica es solo una de las muchas herramientas posibles para ello, desde luego no la única ni obligada, pero para mí una de las más interesantes por lo que tiene de ritmo, de convertir la emoción en partitura. La emoción es como un bloque de piedra: sin las herramientas para trabajarlo, solo es una escultura en potencia. Para convertirlo en arte hay que someter a la piedra a unas reglas, sean estas las que sean.


Su actividad profesional principal es el cine, ¿cuál es la corriente subterránea que une en usted estos dos mundos de creación?

De alguna manera, creo que no se diferencian. El cine también puede ser o contener poesía. Siempre digo que para mí, la poesía no es una disciplina artística sino una cualidad de las cosas. Recuerdo que en la adolescencia descubrí de manera más o menos simultánea El público, de Federico García Lorca, y Blade Runner, de Ridley Scott. Me fascinó la manera en que ambas parecían ser una especie de prisma a través del que filtrar y moldear el mundo: cómo sus respectivos autores trabajaban la imagen y la metáfora. Se juntaron en mi cabeza Poeta en Nueva York y David Lynch, y todo estalló… comencé a ver que podía haber poesía en una foto, un cuadro o, por supuesto una película.

Si la poesía es intensidad, ritmo y voz, en su opinión ¿qué es la voz?

Pues esto es algo que creo que se relaciona con lo que decía más arriba sobre el egoísmo… La voz es esa parte tan íntima y personal que diferencia a un autor de cualquier otro. Al fin y al cabo, las técnicas son las que son, y están ahí para que las utilice quien quiera. Incluso un poeta podrá ‘inventar’ una forma nueva, y los que vengan detrás podrán hacer uso de ella… pero ninguno podrá replicar su voz.

Por supuesto, y al igual que la técnica, la voz también se trabaja, y se busca. Un autor puede pasarse toda una vida buscando su propia voz poética, aprendiendo a identificarla e identificarse. Hasta cierto punto, creo que es inevitable (y positivo) que esa búsqueda sea constante e inacabable.


¿Podría recomendar otros poetas vivos que en su opinión sean interesantes?

Por no quedarme en los nombres más obvios de poetas vivos (¿tiene sentido a estas alturas recomendar, por ejemplo, a Luis García Montero, con una poesía absolutamente deslumbrante?), puedo hablar por ejemplo de Rodolfo Serrano, cuyos endecasílabos han sido para mí un modelo; o de Sara R. Gallardo, que tiene una forma de moldear la emoción muy alejada de esas estructuras y métricas tradicionales, pero que me parece de una fuerza desgarradora; o Bibiana Candia, cuyos poemas y cuentos cortos son una muestra de cómo lo poético a veces no hace distinciones entre verso y prosa.

Los recitales de poesía se llenan e incluso se paga entrada en el teatro por escuchar a algunos autores. ¿A qué cree que se debe el auge de la poesía en estos tiempos no precisamente poéticos?

A veces, precisamente, lo prosaico de la realidad puede hacer que uno se refugie en la poesía o busque en ella una forma diferente de mirar el mundo. Por otro lado, vivimos en la era de las redes sociales, que han permitido que muchos autores pongan sus versos a la vista de todos y encuentren su público con mayor eficacia de la que jamás había sido posible. Y también ha sido importante en este sentido la cantidad de gente proveniente de otras disciplinas como la música, que han traído consigo al público de sus conciertos y lo han convertido en público de recitales. No sé si se trata de un auge de la poesía o de una moda meramente coyuntural. Ojalá sea lo primero y haya venido para quedarse. En cualquier caso, si todo eso está creando nuevos lectores de poesía, bienvenido sea.

Métrica I - Juanma Ruiz

Me obsesionan los pentámetros
y no el dolor que encierran en sus yambos.
Me asaltan, por la noche, las medidas
de un verso, pero no las de sus manos.

Y cómo he de vivir si no calculo
el peso de mi muerte en sus estrofas
o sin sumarle a cada voz aguda
el filo de mi amor desheredado.

Quizá si despreciara la cesura
que traza la frontera desalmada
entre una enredadera y un lamento

podría desandar todas las noches
las leguas que separan un soneto
del aire que apuñala mis pulmones.

Tratado de egoísmo
Juanma Ruiz
Editorial Cuadernos del Laberinto

martes, 13 de marzo de 2018

Hay que perderse en la poesía que baila en las calles - Eliana Díaz, poeta. Festival Ellas Crean - Conde Duque


Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com
Eliana Díaz Muñoz, poeta y  profesora de lengua y literatura en la Universidad del Atlántico y en el  Centro de Estudios Literarios del Caribe estará en España en el Festival Ellas Crean, en Conde Duque formando parte de un encuentro el próximo 15 de marzo sobre poesía colombiana: Diecisiete pepitas de café, construcción poética para la paz.  Sus poemas que han sido publicados en diferentes revistas y traducidos al francés forman también parte de la antología de poesía colombiana: Queda la palabra Yo. Antología de poetas colombianas actuales, Ediciones La Palma, colección eMe (dirigida por Nuria Ruiz de Viñaspre).

Cuál es la situación de la poesía colombiana. La asistencia de público, la edición de libros.

Eliana Díaz Muñoz, poeta. Definir los cursos o recorridos de la poesía en Colombia en la actualidad es un tema amplio espectro. Podría dar algunas puntadas de lo que registro desde mis búsquedas de lectora fascinada por lo que allí sucede. Quizás, de forma muy general, hablar de la construcción de una audiencia puede ser más sencillo.

Así que empezaré por esa parte: hay iniciativas institucionales, de carácter estatal, que han potenciado la aparición y el sostenimiento de festivales, publicaciones, jornadas de lecturas, no obstante, también ha habido puertas cerradas para varios proyectos, incluso reconocidos y respaldados por una labor de años.

Pero, dejemos por un momento ese escenario formal y centralizado de la experiencia artística para corroborar que en los tejidos resistentes de lo comunitario, de lo independiente, se hallan formas muy gratas (y no sin menos esfuerzo y logros) de difundir y comunicar poesía. Sea en editoriales independientes que funcionan por la pasión de leer y traducir un autor, sea por programas de radio, jams organizados por colectivos de jóvenes en bares o plazas, encuentros en festivales autogestionados hasta compilaciones, revistas de difusión cultural, talleres literarios en el interior de las universidades, entran a sumar de manera poderosa al encuentro con la literatura en todas sus formas y materialidades.

Solo para mostrar algunos ejemplos de iniciativas ligadas al Caribe, región de donde soy y he crecido, el año pasado se tradujo y publicó al español, por primera vez en Colombia una antología del poeta haitiano, que escribe en creole, Franketienne a través de una apuesta editorial independiente llamada Lasirén, o desde una ciudad intermedia como Valledupar un colectivo de jóvenes lanza una colección de poesía para darle lugar a voces aun no tan conocidas en el resto del país, o dos poetas de la ciudad de Barranquilla dirigen un programa de radio para una emisora universitaria con alcance regional dedicado a hablar de poesía o la Fundación Exilio creada por el poeta Hernán Vargascarreño que se ha encargado de difundir, en bellas ediciones, varios de nuestros escritores. Son demostraciones de una necesidad de creer y compartir palabras, silencios creativos.

No creo en la existencia de una tendencia homogénea más o menos identificable en este momento, en lo que respecta a temáticas o trabajo del lenguaje. Me gusta pensar, como lectora, que siempre habrá un giro sorpresivo en cada escritura consolidada o en cada intento de poema, aunque para hacer el ejercicio de detallar encuentros podríamos pensar en algunas formas que se delinean por estas épocas: el deseo de darle cuerpo y fijeza a la memoria; el resabio de pasiones juveniles, la vieja disputa con el padre que se resuelve a la orilla del mar, el humano con todos sus hedores, sus zumbidos; el encantamiento de los dioses cotidianos, y la intención de deshacer las estatuas de nuestros escritores patricios mientras se mantiene, en salazón, la espina dorsal de sus obras. Creo que nos falta más humor, una mirada estrábica y certera, menos dramatismo en medio de tantas muertes y tanto tiempo perdido en la guerra.


Participa en el encuentro Diecisiete pepitas de café construcción poética para la paz sobre poesía colombiana y mujeres en Conde Duque, cuál será su aportación como autora.

Me invade una emoción sin límites de estar al lado de mujeres a las que admiro y cuya escritura ha dado luces a la propia. La mesa completa dará muestras de lo que el poeta argentino, Rodolfo Alonso decía en la pasada edición de la Feria del Libro en Bogotá: “la joven poesía colombiana está viva y goza de buena salud”. Quiero hablar desde lo que significa escribir en el Caribe colombiano, con todo el peso y la maravilla de una tradición de escritores y escritoras que siempre han estado en tensión respecto  a una historia de literatura nacional (que dicho sea de paso, ha sido bien masculinista) y que, al mismo tiempo, la han transformado. Frente a eso, mi elección ha sido intentar por un camino de pocas ataduras; si bien me interesa la crítica literaria, y ella también he venido trabajando y no en vano he intentado conciliar esos dos mundos que me disputan y en los que me disputo todos los días, quisiera seguir aspirando a ese cielo desgarrado y cómico de la poesía, de los poetas que es siempre, una negación de ese paraíso del sentido cristiano, sino un espacio otro.

En su quehacer poético, cuál cree que es la principal dificultad para la labor de un poeta. 

El principal inconveniente en la labor poética está en ella misma. La labor poética no resiste se compartida con otras, ocupa tiempo para devolvértelo multiplicado en más energía, exige lentitud, desvarío pero firmeza en cada acción, en cada palabra que es una forma de accionar sobre el mundo.

El poeta puede conciliar estados del ser aparentemente irreconciliables, superponer tiempos, conjurar contra esta carencia de solidaridad. Tampoco olvidemos, que el poeta no es uno, es decir, no es un individuo particular,  es simplemente un individuo que trabaja, paga la renta, compra el periódico sin dejar de ser siempre multitud de seres, de identidades, de experiencias que atraviesan su cuerpo, su voz. Y desde esa multitud de células, teje los cantos contra el horror.

Si la poesía es intensidad, ritmo y Voz; cómo definiría la Voz.

No sé bien qué es la poesía. A lo mejor sea un estado de ignorancia frente a todo lo que le es interno o externo al poeta, de una ignorancia curiosa y sensitiva. Un estado de pregunta constante. Intento no pensar en la voz como mero instrumento sino como el aire que se escapa de nosotros para hacerse un aliento más vivo en el encuentro con el lector-oyente. En la voz, veo una fuga, una fuga de mí, un tránsito de ese lugar en el que digo yo, para ir hacia otro imaginario, posible o inexistente, que me complementa.



Podría recomendar poetas colombianos para un lector de poesía en lengua española.

Siento más afinidad por la palabra compartir que por recomendar. Recomendar supone hablar en una posición de autoridad o de ventaja frente a otro.
Pienso que un poeta siempre está vivo, vive en lo que ha escrito, se queda allí para siempre, así que en mi lugar de lectora desprevenida, yo quisiera compartirle a ese lector con quien tengo en común una lengua y que quizás es de otro continente, que indistintamente vaya por los poetas vivos y muertos del Caribe colombiano, que supere un poco ese encantamiento garciamarquiano y ande, a su gusto, por esos caminos que no siempre son de herradura. Hay mucho para oír, incluso en la movida de sus jóvenes escritores hoy. Invitaría a ese lector a perderse en la poesía que se performa en bullerengues, en la música de acordeón, en la música que se baila en las calles.  Y por supuesto, como no compartir las vivas y vivaces propuestas de las mujeres reunidas en la Antología, creo que enmarcan un momento, una óptica de lo que vamos siendo como sujetos en el tejido complejo, imaginario, ficcional que suponemos es la nación, cualquier nación, incluso la nación de la poesía.

En su opinión, cuando un poeta colombiano echa un vistazo a España, qué le diría que podemos aportar desde aquí, como tradición o como epicentro de la edición...

Desde mi mirada, siento que ve en la poesía española una tradición con la que entra en diálogo, sin intentar repetirla o ansiarla, con la que contrapuntea, como en esas improvisaciones musicales. Respecto al mercado editorial, los escritores en general lo perciben como un espacio para alcanzar otras latitudes en la misma lengua o para ser amplificado por sus muy bellas y respetadas traducciones. Es, en todo caso, un lugar para construir nuevas formas de intercambio cultural.


Paseo en bicicleta
Eliana Díaz 

Pasas, niño. Detrás el viento.
Detrás las casas de los amigos,
sus grietas adobadas con arcilla
las manos silenciosas de un padre
silencioso.
Se curvan ramas, techos,
granos abiertos por el verano.
Todo truena al paso de las ruedas
girando contigo.
Y tu corazón niño va girando
va sumergiéndose en oleajes remotos.
Tú que no conoces la espera del mar en las orillas,
la sal que reverbera en los ahogados.
Así que no te deslumbres,
no estaciones la suma de tus recreos
para ver a la muchacha de los peces dorados.
Es sueño.
Detrás de ella, el viento.


Diecisite pepitas de café, construcción poética para la paz.
15 de marzo, 18.30h. - Festival Ellas Crean - Conde Duque

Intervienen: Nuria Ruiz de Viñaspre, poeta y directora de la Colección eMe, Lena Reza, directora del Encuentro de mujeres poetas de Cereté, Consuelo Triviño, narradora y ensayista colombiana, las poetas colombianas Yirama Castaño, Beatriz Vanegas, Eliana Díaz, Irina Henríquez y los músicos Emilia Lazo (voz) y Pablo Cáceres (guitarra).



Queda la palabra Yo. Antología de poetas colombianas actuales
 Ediciones La Palma, colección eMe (dirigida por Nuria Ruiz de Viñaspre).