jueves, 19 de abril de 2018

Club Lectura Mediteca Anabel Segura. Coordinadora: Maribel Orgaz, Alcobendas

Maribel Orgaz-info@leerenmadrid.com
El Club de Lectura de la Mediateca Anabel Segura ha comenzado de nuevo en abril y me incorporo a él como coordinadora, al igual que en su anterior temporada, antes de la Navidad. Si tienes interés en nuestras anteriores lecturas, puedes leer un resumen de las reuniones aquí. 

Y si lo deseas, puedes leer mi libro, Cómo organizar un club de lectura, aquí. 

Las fechas de las reuniones son las siguientes.

19 de abril
3 de mayo
17 de mayo
31 de mayo
7 de junio

El grupo está completo y se ha abierto una lista de espera.

Hemos comenzado nuestra reunión con algunas indicaciones sobre sus características: un club de lectura no son clases de literatura, hablaremos sobre el texto, dialogaremos entre nosotros y aprenderemos cosas nuevas pero lo importante para nuestras reuniones es la "cantidad de vida que un libro puede atraer. Lo importante es convertirnos en lectores con un criterio propio, curiosos y apasionados". Eso significa dejarnos cautivar por la belleza y complejidad de las palabras que un escritor puede desplegar sobre todo lo que nos rodea.

3 de mayo. Toda una vida. Robert Seethlaer.
Poemas de Ana Pérez Cañizares y Amalia Bautista.

En nuestra segunda reunión todos hemos leído este pequeño libro, Toda una vida de Robert Seethlaer, Editorial Salamandra, lo cual es muy positivo: ha despertado nuestro interés lector. 

La vida de un hombre al que de niño deja cojo su tío por malos tratos, que vive en las montañas austriacas ganándose la vida como peón es, pese a la cercanía histórica, la descripción de una sensibilidad ajena por completo al hombre de hoy en día. 

Durante la reunión hablamos de un tiempo en el que tener una misión, cumplir tu destino, progresar, prosperar realizarse eran para la gente común, conceptos extraños sin sentido. ¿Ese es el secreto del éxito de esta novela? Toda una vida ha sido traducida a más de treinta idiomas y fue libro del año en Alemania en 2014.



Leemos algunos párrafos que son casi prosa poética y esta alternancia: la descripción de la vida rigurosa en la montaña con la belleza del paisaje o el enamoramiento del protagonista; es uno de los atractivos del texto que más nos gustan.

También comentamos acerca de si la descripción, un resumen de apenas media página, de la vida de este peón austriaco, pertenece a un concepto fractal del tiempo y no lineal. Un asunto en el que los escritores llevan trabajando desde hace décadas.

Durante la reunión hago referencia a Días hermosos de Franz Innerhofer ya que parece que Seethlaer ha leído esta obra antes de escribir la suya. Días hermosos es un testimonio terrible en el que la visión de la Naturaleza contradice la corriente del género Naturaleza Escrita.

Cerramos nuestra tertulia hablando sobre los autores austriacos que conocemos: la Premio Nobel Elfriede Jelinek, Peter Handke o Thomas Bernhard.

Para finalizar y como es habitual en nuestras reuniones, leemos en voz alta dos poemas.


Hija, si en algún momento,
mientras estás ocupada en crecer,
-dura y lícita tarea-
puedes mirarme a los ojos,
hazlo.

No te dejes las preguntas
para cuando sea la misma voz
la que cuestione y la que responda.

Mira que en esta familia
tenemos la dolorosa costumbre
de conocernos mejor de muertos.


Vamos a hacer limpieza general - Amalia Bautista

Vamos a hacer limpieza general
y vamos a tirar todas las cosas
que no nos sirven para nada, esas
cosas que ya no utilizamos, esas
otras que no hacen más que coger polvo,
las que evitamos encontrarnos porque
nos traen los recuerdos más amargos,
las que nos hacen daño, ocupan sitio
o no quisimos nunca tener cerca.
Vamos a hacer limpieza general
o, mejor todavía, una mudanza
que nos permita abandonar las cosas
sin tocarlas siquiera, sin mancharnos,
dejándolas donde han estado siempre;
vamos a irnos nosotros, vida mía,
para empezar a acumular de nuevo.
O vamos a prenderle fuego a todo
y a quedarnos en paz, con esa imagen
de las brasas del mundo ante los ojos
y con el corazón abierto.



19 de abril. El lenguaje y el género. Cuarentena, un poema de Eavan Boland.

En nuestra primera reunión entregamos la lectura del mes, Toda una vida de Robert Seethlaer de la que charlaremos en el próximo encuentro.

Al no tener lectura que comentar, propongo que charlemos sobre escritoras y escritores. ¿Seríamos capaces de distinguir un texto escrito por una mujer o un hombre si nos lo entregaran sin firmar?

He elegido diez textos de diez novelas y en parejas lo leemos y explicamos en alto a nuestros compañeros si el autor es hombre o mujer y por qué. Nos entusiasmamos con esta adivinanza y es muy divertido saber si nos hemos equivocado o no. En ocasiones, la opinión de cada uno es discordante -uno cree que es hombre y otro que es una mujer-.

De los diez propuestos se acierta en cuatro ocasiones. En tres ocasiones no hay acuerdo y en las tres restantes no se acierta.

Después leemos una entrevista de Pilar García Mouton, filóloga, que ha publicado Cómo hablan las mujeres.

En nuestra conversación surge el cuestionar los tópicos que se repiten sobre mujeres y hombres escribiendo, sobre la necesidad de ser conscientes de estas diferencias para ser mejores lectores -e incluso para quienes quieren escribir-. En resumen, hay que intentar evitar ser pensados por el tópico.

Finalizamos como es habitual en nuestras reuniones con un poema de la irlandesa Eavan Boland.



Cuarentena

En la peor hora de la peor estación
del peor año de todo un pueblo
un hombre sale de su taller con su esposa,
él caminaba -ambos caminaban- hacia el norte.

Ella estaba enferma por la fiebre del hambre y no podía mantenerse en pie.
Él la levantó y se la echó a la espalda.
Él caminaba hacia el oeste y el oeste y el norte,
hasta que al anochecer llegaron bajo las estrellas de helada.

Por la mañana fueron encontrados muertos,
de frío. De hambre. De las toxinas de toda una historia,
pero los pies de ella se mantenían contra el pecho de él
El último calor de su carne fue su último regalo para ella.

No dejes que ningún poema de amor llegue a este umbral.
No hay lugar aquí para la alabanza inexacta
de la gracia fácil y de la sensualidad del cuerpo.
Sólo hay tiempo para este inventario sin piedad:

Su muerte juntos en el invierno de 1847.
También lo que sufrieron. Cómo vivieron.
Y qué hay entre un hombre y una mujer.
Y en qué oscuridad se puede demostrar mejor.

Eavan Boland
Versión de Antonio Linares

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