lunes, 21 de septiembre de 2026

Vivo con gran satisfacción el hecho de que la llamada Inteligencia Artificial sea un genio de las matemáticas y un mal poeta - Pilar Pastor Gaitero, poeta

 


Maribel Orgaz @leerenmadrid
Pilar Pastor Gaitero ha ejercido como periodista, una profesión tan pegada a la actualidad que en esta entrevista le pregunto cómo ha logrado compaginarlo con su quehacer poético. A priori, una labor de contemplación y calma. Profesora de español en la Universidad de Trento, ha participado en varias antologías poéticas, Enésima Hoja: antología de poetas contemporáneas; Bajo la estrella, el viento; Antología de poesía navideña contemporánea: me gusta la Navidad y en el volumen Laberinto breve de la imaginación: Antología de literatura mínima. Ha publicado los poemarios Todos los ríos y Doce meses y un día. En la actualidad, es jefa de producción del equipo de la revista bilingüe (español-inglés) Arena Internacional del Arte. En la entrevista confundo el número de poemarios de los que es autora en solitario y amablemente me corrige. Vive en Italia y sus libros de lingüística están publicados en Arco Libros.

 

Has participado en varias antologías y publicado tres poemarios, qué matices encontrará el lector en este nuevo volumen de poesía que has publicados.

Bueno, en realidad, en sentido estricto, se trata de mi segundo poemario porque el resto de publicaciones están en diversas antologías y, aunque podrían formar entre ellas un poemario completo, los publicados bajo mi nombre son Doce meses y un día y Todos los ríos

Respecto a mi primer libro, pensado para describir con poquísimos versos una sensación o dar una pincelada a un paisaje, Todos los Ríos contiene poemas de mayor longitud y pretende explorar una serie de sentimientos que se han ido acercando a mí a lo largo de los años. 

He recuperado momentos de mi pasado y también me he atrevido a pintar un autorretrato, pero no es en modo alguno un libro que gire solo a través del yo. Buena parte de los poemas han nacido de la necesidad de comunicar el desasosiego que siento ante el expolio que durante el pasado siglo (y lo que llevamos de este) hemos hecho del agua y de la tierra. Para mí, el sentimiento de pérdida, de una imposible recuperación de los paisajes, del agua de los ríos y los mares y de la tierra en la que vivimos está siempre presente. 

Más allá del ecologismo, o de un ingenuo deseo de recuperar una pureza que seguramente nunca ha existido, me mueve el fuerte impulso de intentar -con los recursos que ofrece la poesía- fotografiar los estragos y desastres que los periódicos cuentan de otra forma y de los que todos somos conscientes. 



Cómo se compagina tu profesión periodística, en la que todo es “para ahora mismo”, con tu escritura poética.

Pues no muy bien. Me he concentrado en el periodismo al que me ha llevado una auténtica vocación y con el que he disfrutado mucho trabajando. Pero esto no me ha dejado mucho tiempo para la escritura de poemas que, en mi opinión, necesita de una especie de “vacío cognitivo” o, dicho de otra forma, de tener un espacio y un tiempo que te permitan divagar. Me encanta este verbo porque contiene “vagar” puede leerse como un viaje, pero que yo relacionaría también con “vago” y “vaguear”. 

Cuando una sensación o una idea te golpean y te piden que las escribas, necesitas tener el tiempo de parar el resto de las cosas y ponerte con ello. Los poemas son tiempo en bruto, tanto en el proceso de escritura como en la lectura.



Si la poesía es intensidad, ritmo y voz. Qué es, en tu opinión, la voz.

La intensidad y el ritmo son como el vestido que te pones: un día te apetece ir de rojo y llevar ropa suelta y otro te apetece vestirte de negro y llevar un pantalón ajustado. La voz es lo que está detrás, es como la persona detrás del vestido. 

Y como el cuerpo, también la voz está desnuda. Se puede ir cambiando con el tiempo -pero igual que un amigo te reconocerá, aunque haga tiempo que no te vea- también a un poeta se le puede reconocer por esa voz.    


Cuál es, en tu opinión, la principal dificultad para escribir poesía en tiempos no precisamente poéticos.

Creo que los tiempos menos poéticos son los más fructíferos para escribir. Me viene en mente T.S.Elliot y su magnífico poema La tierra baldía con todo el dolor de la generación a la que le tocó vivir la Primera guerra Mundial. 

Quizás se necesite que transcurra un tiempo para que se posen las vivencias, pero cuando los tiempos no son precisamente poéticos es cuando más se necesita la poesía. 

Y no me resisto a decir que vivo con gran satisfacción el hecho de que la llamada Inteligencia Artificial sea un genio de las matemáticas y un mal poeta.


Cuáles serían tus poetas de referencia.

Gracias a mi trabajo como periodista he podido conocer y entrevistar a grandes autores como Torrente Ballester, Miguel Delibes o María Zambrano. Desgraciadamente, los poetas se quedan siempre un poco detrás porque hay pocos lectores de poesía. Pero en mi biblioteca destacan siempre César Vallejo y Francisca Aguirre, Emily Dickinson y José Ángel Valente. Este verano lo he dedicado a releer a Claudio Rodríguez, El don e la ebriedad; y a Pedro Salinas, La voz a ti debida. Tengo curiosidad por los nuevos poetas, compro y leo poesía actual, pero vuelvo siempre a mi biblioteca. 


En tu editorial hay una referencia a tu período sin publicar, cuándo sabe una poeta que es mejor no forzar la escritura y esperar. Cómo has gestionado ese esperar.

No lo sabes nunca. El pasado noviembre, en la ciudad italiana de Bolonia, asistí a una serie de charlas de la poeta granadina Erika Martínez y me impresionó mucho que comentase que estaba en un periodo de sequía. No es habitual hablar de esto entre escritores y poetas. Y se vive mal, como si de repente te hubieran arrancado una parte de ti, un vacío que el resto de cosas que te rodean non consiguen llenar. 

Para mí ese silencio fue poco a poco buceando hasta la superficie y, aunque su fantasma esté posiblemente aún ahí acechando, he encontrado de nuevo las ganas de contar, de escribir. La “espera” no se puede gestionar, solo acompañarla e ir guardando las experiencias como una hacendosa ardilla guarda sus provisiones ante el invierno. 


Todos los ríos

Pilar Pastor Gaitero

Y la pena se nos despierta

como en estatua de sal.

Porque, ahí estamos

obligados a repetir los días,

sondeados en la seca piel de un mar 

sin aguas, ni corrientes (...)



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domingo, 6 de septiembre de 2026

Una luz celestial aún brilla en mi alma - György Faludy, poeta

 


Maribel Orgaz @leerenmadrid
La poesía del escritor y poeta húngaro György Faludy (Budapest, 1910-2006) sigue inédita en español.
"Yo, que he viajado por los seis mundos,
bendecidos y escupidos por doquier.
Luché contra el viento en campos helados".

Alfonso Martínez Galilea ha traducido su autobiografía, Días felices en el infierno que ha editado Fulgencio Pimentel. De esta obra se puede leer una estupenda reseña escrita por Juan Jiménez García aquí.

"Las memorias de György Faludy, estas que van desde su primera salida y exilio de Hungría hasta ese segundo exilio-huida, con todo lo que tuvo de definitivo, tienen como primera virtud ser capaces de transitar de una manera lumínica (y esta es la palabra) desde la alegría triste de los primeros tiempos a la amargura, la oscuridad visible de los campos de trabajo, con la derrota de todas las ilusiones que se podían tener en el ser humano y que él tenía".


El controvertido, erudito y elegante György Faludy, afirma la solapa de su editor en español, vive y sobrevive en toda circunstancia por su capacidad de adaptación o como se diría ahora que estamos empachados de diagnósticos de psicólogo, por su narcisismo. En un barco como refugiado, huyendo de la guerra europea con su esposa y amigos, logra una nueva amante y un pensamiento le reconforta una y otra vez, muy pronto se librará de esta esposa tan bella como histérica. Y una noche duerme en una cuadra sucia y al día siguiente come langosta en un restaurante de lujo en África. 

Culto, inteligente, oportunista, extraordinario orador, un gran vividor. Alguien que sólo se preocupaba por encima de sí mismo, en una vida llena de zozobras e incidentes, de escribir y de escribir poesía.

"Yo no sabía lo que era el sufrimiento", reflexiona en las primeras páginas de Días felices en el infierno, "con mi carácter juguetón, soñador, falto de pretensiones, con mi franca confianza en mí mismo, con mis éxitos y mi tendencia a considerar la vida como el único don verdadero de la naturaleza, no había tenido oportunidad de ser infeliz durante el tiempo necesario".


Días futuros

(Jövendo napok)

 

La historia es impredecible.

Las chicas de hoy son más guapas, más inteligentes,

los chicos más deportistas y alegres,

y mucho menos eruditos.

 

Siete naciones fabrican bombas atómicas,

como si fueran ametralladoras o cañones de antaño.

Si te preocupa, te tranquilizarán:

las producimos, no para usarlas, te dirán.

 

Hay muchos más de mil millones

de chinos. No nos interesan.

 Trabajan y guardan silencio.

¿Y si hacen una petición?

 

Las imponentes capas de hielo ártico

se derriten bajo los osos polares. 

¿Nos perdonará el aumento del nivel del mar a nosotros,

tras nuestros diques construidos con oraciones?

 

Nuestra gran llanura verde se convierte en una nube de polvo,

un vertedero grisáceo, seco y desierto.

Solo la Voz de Dios podría ayudar, pero

el Señor nunca toca la trompeta.

Puedes leer más poemas aquí y aquí








lunes, 3 de agosto de 2026

El cosmopolitismo sí que conducía al nihilismo. Ahora nuestro mundo está iluminado desde muchos focos - Rafael Argullol, Fundación Juan March

 

Reniala - Saleta Rosón 


Maribel Orgaz  @leerenmadrid
"Hace unos años", explicaba el ensayista y poeta Rafael Argullol en esta conferencia sobre el arte del futuro para la Fundación Juan March "vi una exposición en Moscú sobre los grandes proyectos para construir la Ciudad Nueva para la Sociedad Nueva y el Hombre Nuevo y entre esos grandes proyectos había una propuesta de Le Corbusier que consistía en destruir prácticamente todo Moscú. Y el propio Le Corbusier se ofrecía para hacer esa nueva ciudad".

El totalitarismo derivado de esas esperanzas frustradas que no sólo fueron Auschwitz o el Gulag "o la combinación mefistofélica entre tecnología y representación, también estuvo en las propuestas más reformadoras y progresistas", explicaba.

"Lo que llamamos modernidad", continuaba Rafael Argullol "ha estado teñido en tan algo grado de aquello que los griegos llamaban hibris, de desmesura, que en un momento determinado pierde todo control y se lanza, para usar un título de Joseph Roth, a una fuga sin fin para lo que no hay marcha atrás".

"Pero sería injusto si en este proceso no viésemos las energías liberadas porque si no lo hiciéramos, habitaríamos en un horizonte de nihilismo que me parece inaceptable y falso".

Una de las falacias del mundo en el que estamos ahora es que "se había acostumbrado a hacer una lectura fácil y ese era uno de los errores fundamentales, una visión demasiado progresiva, lineal de lo que es la historia de la humanidad".

"Era fácil leer el mundo entre capitalismo y comunismo", reflexiona, "y la maldad o la bondad se ponían según el mirador. Pero el mundo que vivimos ahora con todas sus penurias es más libre. El mundo posterior a la caída del muro de Berlín y la bipolaridad es un mundo más libre". [Y hay que destacar la fecha de esta conferencia, impartida en 1998].

"Superado el eurocentrismo y ante el amanecer de un posible policentrismo cultural, el mundo es más libre aunque sea más complejo".

Estamos en una posición "interesante para la automesura (...) y cuando hablo de arte del futuro me refiero a ese interrogarse alrededor del enigma (...)".

El arte moderno, asevera Rafael Argullol, "ha liberado al arte como pura percepción".

Si por un lado, y ya en 1876, Friedrich Nietzsche se refería a que quizá nunca antes el arte había sido entendido con tanta profundidad cuando precisamente se vaticinaba su muerte. 

Por otro, el poeta Friedrich Hölderlin apelaba a la necesidad de crear nuevos dioses y las respuestas a su petición teística fueron el mito del progreso, de la utopía.

El arte se adentró en un paisaje nunca definido que había de llevarnos a la verdad y la ilusión, evitando el nihilismo y esa disolución de sí mismo a que conducía la ironía romántica.

Y ese nuevo camino de lo que hablaba era del fin de la cultura occidental de raíz renacentista y de la aceptación "por primera vez explícita del vacío".

Rothko y Kandisky, afirma Rafael Argullol, "son la apertura de ese arte a eliminar la división entre ideas y sensaciones que hasta ahora sólo estaba aceptada en la tradición bizantina y rusa: el arte no es exclusivamente la obra de arte sino el propio proceso de conocimiento que implica su ejecución".

"Los grandes iconos de Andréi Rubliov nos llaman la atención porque la relación del espectador con aquello que ve es totalmente distinta de la tradición renacentista. No se propone el icono lograr ese objetivo de carácter mimético".

Éste puede ser el elemento liberador del arte moderno. "A través de ese carácter visionario que yo otorgo al arte ha preparado a la conciencia occidental a aceptar un nuevo escenario distinto por completo".

El arte moderno ha anticipado la quiebra de esos grandes relatos como el del progreso.

"La eclosión de policentrismos culturales ha traído una riqueza sin precedentes, como una lectura nueva del mundo y la crisis del eurocentrismo" pero pasa por desmentir esa idea de darwinismo civilizatorio según el cual "la humanidad avanza etapa tras etapa y que cada una arruina a la anterior".

De repente, nuestro mundo está iluminado desde muchos focos y no sólo desde los vinculados, denominados nada ortodoxamente, desde la razón. "El cosmopolitismo uniforme, ese sí que conducía al nihilismo, al tedio universal".

Una de las reivindicaciones, conluye, "del arte moderno es poner en equilibrio el conocimiento científico y el enigmático que proporciona el arte. Toda discusión moderna del arte debe tener en cuenta una discusión sobre el mundo. La autonomía del arte ha sido fecunda pero también autista. Nos parece que la ciencia plantea preguntas que conciernen a nuestro futuro pero el arte está petrificado y fetichizado en los museos, en el mercado. No ofrece esos indicios de futuro que exige el hombre".

"El arte como posibilidad de conocimiento me parece decisivo".

El arte del futuro, según Rafael Argullo, irá mucho más en el sentido de un arte moderno universal en sus encarnaciones. "Sabrá integrar lo que otras tradiciones culturales han entendido por arte y no sólo nosotros".

"El artista, en definición de Ósip Mandelshtam es un maestro del eco. Aquellas interrogaciones que siguen siendo necesarias en nuestra vida, las preguntas internacionales sobre nosotros mismos".

"Como afirmaba George Steiner en Presencia Reales (Ed. Siruela) para no caer en esa hibris mefistofélica del siglo XX", finalizaba.


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Crear historias es crear mundos - El desacoplamiento creativo

 




martes, 21 de julio de 2026

La historia esa, vista por Hollywood - Manuel Vázquez y Francisco Ibáñez. Can Can. Revista Bruguera

 


Maribel Orgaz  @leerenmadrid
Hace unos días, en la casita de intercambio de libros de la Biblioteca Soto del Real, dejaron cuatro tomos encuadernados de la revista Can Can que la editorial Bruguera publicó de 1958 a 1963. 

Can Can era una revista de humor gráfico, un poco de burbujeo y algo de crítica social "ligera", aclaran en Tebeosfera, que lograba esquivar la censura del momento. 

Y en ella colaboraron los mejores dibujantes de Bruguera, genios de la talla de Manuel Vázquez, Francisco Ibáñez y Purita Campos.

Una de las secciones más hilarantes es La historia esa, vista por Hollywood que comenzó el dibujante Vázquez y que continuó Francisco Ibáñez.

Desde Miguel Strogoff a Moby Dick, Drácula o Fausto, Galileo o Cyrano de Bergerac sus extraordinarias peripecias vitales fueron resumidas en una página. 

"Tome nota, joven", puede leerse en una viñeta del Fausto de Francisco Ibáñez, "se vende alma en buen estado a quien pueda interesar. Razón: Fausto Gómez, calle del Mendrugo".

"Caramba", exclama una ancianita cuando Vázquez dibuja al aterrante Drácula entrando por su ventana, "qué loro más bonito". Y lejos de asustarse emprendió con gran entusiasmo su captura.

En Tebeosfera pueden verse las portadas.





jueves, 9 de julio de 2026

Amigos literarios invisibles - Libros que importan - Biblioteca Soto del Real. Madrid

 


En la Biblioteca Soto del Real (Madrid) amigos invisibles literarios hemos intercambiados libros sorpresa en una actividad llamada  Libros que importan. #librosqueimportan

La propuesta era muy sencilla. Eliges un libro de tu biblioteca o compras uno para la ocasión, lo envuelves bien y lo dejas en una caja y te llevas otro.

Todos tienen que llevar dedicatoria y se da por supuesto que están en buen estado. 

Te hacen una foto en la misma biblioteca, haces una foto a tu dedicatoria y la subes a su web. Después, los bibliotecarios elegirán la mejor dedicatoria que tendrá un premio.

Llevé el mío y lo dejé en la caja. Y mi amigo invisible literario con una preciosa frase me dedicó el suyo, Mala letra de Sara Mesa.















viernes, 3 de julio de 2026

Es importante tener personalidad en este mundo y huir de la mediocridad - Sergio Artero, director de escena. Sala Los Ángeles - Segovia

 


Maribel Orgaz @leerenmadrid
"Nosotros somos una compañía de teatro, Saltatium Teatro", explicaba el director de escena Sergio Artero en una entrevista reciente "y creo que como le pasa a todas tienen el sueño de tener una sala". Y dicho y hecho, en octubre pasado abrieron las puertas de la Sala Los Ángeles (Los Ángeles de San Rafael. Segovia). En cierta forma, explica Sergio Artero, esta apertura es insólita porque no hay tradición de salas privadas en Castilla y León. Sin embargo como gestor cultural, su experiencia profesional es una valiosa herramienta para elaborar una programación singular, más centrada en el público adulto y con una atención especial a "aquello que yo quisiera ver". En una reflexión final acerca del cuidado con el que realiza la selección añadía, "creo que es importante tener personalidad en este mundo y huir de la mediocridad". 


A punto de cumplir un año, cuál sería el balance de la Sala Los Ángeles. Qué perfil tiene vuestro público.  

Abrimos el pasado octubre, así que no hemos hecho todavía el año pero ya nos hemos llevado alguna sorpresa. La primera es que, no sabemos bien por qué, los espectáculos dedicados al público infantil son los que están teniendo menos respuesta. De hecho, acabamos de lanzar JUJUJÚ, un festival dedicado a la infancia y juventud, a modo de golpe en la mesa, porque es curioso que, frente a todo pronóstico, las mayores audiencias las tengamos con el teatro de adultos.

La segunda sorpresa es que la mayor parte de nuestro público proviene de la ciudad de Segovia, de la sierra noroeste de Madrid y, a veces, de Ávila. Es curioso cómo el público local, el de las localidades más cercanas, es más reticente. Creemos que se debe a una cuestión de hábitos. El hábito crea la afición, y no al contrario, como pudiera parecer. La cultura se parece en esto, casi sólo en esto, al simple ocio o entretenimiento. 


Eres director de escena y ahora empresario. Qué nuevas cualidades has desarrollado en esta etapa profesional. 

Lo cierto es que no me siento más empresario que antes. Llevo siendo autónomo un montón de años y, como director de mi compañía Saltatium Teatro o como gestor de festivales y eventos, estoy acostumbrado a altas y bajas de trabajadores, a organizar presupuestos y demás cuestiones. 

En verdad llevo en la sala la misma política que con mi compañía, es decir, traslado mi política de repertorio a mi política de programación: apuesto por aquello que yo quisiera ver, aquello que creo que merece la pena que la sociedad vea. 

Creo que es importante tener personalidad en este mundo, huir de la mediocridad, hacer las cosas con pasión y como uno cree que se deben hacer, y luego que pase lo que tenga que pasar. En caso contrario estaríamos siempre a merced del mercado y el mercado lo controlan unos pocos bots.




La gestión privada de un espacio escénico qué principal dificultad enfrenta.

Depender de un público que no existe, por supuesto; porque nosotros tenemos que crear un tipo de público y crear un público, en esta sociedad tan atomizada y netflixeada, ya es un enorme reto, pero más cuando a las escénicas afectan la climatología, el fútbol, las bodas, el precio de la gasolina y todo lo demás, todos los caprichos y aleatoriedades que pueden suceder ese día de función, por lo que nunca sabemos a qué atenernos. Trabajamos sobre una previsión fantasmagórica. Los gastos y licencias son muchos, los ingresos pocos y rutilantes. Pero las dificultades pueden ser muy diferentes según dónde esté localizado el teatro. 

Nuestra apuesta es doble: tenemos una sala mediana, con 150 localidades, y en un entorno rural, aunque a 20 min de Segovia y a 40 min de Moncloa. La mayoría de Comunidades tienen líneas de apoyo para salas, como para otros negocios primarios de la sociedad, porque hacemos riqueza, población y tejido social, pero no es el caso de Castilla y León, aquí no hay tradición de salas privadas.


En septiembre comienza nueva temporada, qué va a encontrar el espectador.

Nuestra programación no descansa en verano, aunque en agosto ceja bastante. Lanzamos la programación trimestralmente, así que la de septiembre está ya publicada. 

A partir de octubre, a lo largo del trimestre otoñal, me gustaría destacar que aumenta la programación de teatro para adultos, que participamos de la última edición del festival de poesía Vasos Comunicantes de Segovia y que comenzaremos a impartir cursos regulares de artes escénicas, para que nuestro espacio no sólo sea de exhibición sino de formación. Desde luego, estamos llenos de ilusión.



Sala Los Ángeles
Los Ángeles de San Rafael
Segovia



martes, 16 de junio de 2026

Bajo el cielo serrano, noches mágicas de arte escénico - Del 8 al 11 de julio - III Festival Escena Cercedilla. Madrid

 


Maribel Orgaz @leerenmadrid
El III Festival Escena Cercedilla tendrá lugar del 8 al 11 de julio y este año incluirá el Parque de Pradoluengo, manteniendo la Plaza de Toros como escenario principal, reconvertida para la ocasión en "un maravilloso anfiteatro", afirma el actor Jorge Jimeno Almeida, Director de este festival. 

Cercedilla ofrecerá a sus vecinos y veraneantes, las actuaciones de Yllana y su euforizante Trash!, El perro azul y esa tierna historia de amor y humor, Globe Story y la voz y los cantos tradicionales de Ainhoa Limón, con Coser y Cantar. Además, el grupo de teatro municipal La Parrá, del que Jorge Jimeno es director, estrenará Las cenizas del señor Camacho y por si faltara algo, se ha pensado en una curiosa oferta de talleres, de teatro físico y de lucha escénica a cargo de la compañía Las Ansiadas Producciones. En esta entrevista, Jorge Jimeno invita a disfrutar de este programa bajo el cielo serrano y sus estrellas de "tres noches mágicas" y anima a que en cada municipio se forme un grupo de teatro en este tiempo de pantallas porque "nada podrá superar la satisfacción que supone reunirnos y contarnos historias".


Cuál es el hilo conductor de esta programación, qué has tenido en cuenta como factores esenciales para elaborar el cartel.

El grueso del festival está dirigido a público adulto con propuestas que pueden ser disfrutadas por toda la familia, aunque este año hemos incorporado una obra para los más peques en horario de tarde que tendrá lugar bajo la sombra de los árboles en el Parque de Pradoluengo. También allí ocurrirá un taller de teatro físico y lucha escénica, otra de las novedades de esta edición.

Durante los días del festival, la plaza de toros de Cercedilla se convierte en un fabuloso anfiteatro que acoge, bajo las estrellas del cielo serrano, tres noches mágicas de arte escénico, que este año tendrá a la música como hilo de unión.


Jorge Jimeno, Director del Festival Escena Cercedilla

Se ha incluido al grupo de teatro municipal del que eres director. Cuál es la cualidad del teatro que entusiasma tanto a la gente. Qué le dirías al ayuntamiento que aún no tiene un grupo de teatro municipal de manera estable y consolidado. 

El Festival Escena Cercedilla nace en 2024 alrededor del Grupo Municipal de Teatro La Parrá. Es tanto el interés que despierta este grupo de vecinos y vecinas de Cercedilla y alrededores que decidimos llevar su actuación de verano a la plaza de toros y así poder albergar a todo el público que moviliza. Y ya que transformábamos la plaza en un fabuloso anfiteatro al aire libre, quisimos que el evento no se quedase en una sola noche.

Tengo la suerte de dirigir a este grupo desde 2017 y es una de las mayores alegrías que este oficio me haya dado. En estos tiempos en los que las pantallas nos dominan, el teatro se empeña en demostrar que nada podrá superar la satisfacción que supone reunirnos y contarnos historias, tanto en el escenario como en el patio de butacas. Este grupo, La Parrá, se reúne semanalmente desde hace casi diez años para ensayar y disfrutar del teatro, con la ilusión de compartir la magia que se genera con el resto de vecinos y vecinas, quienes responden de manera masiva cada vez que tienen la ocasión 

Le recomiendo a todos los ayuntamientos que constituyan y apoyen un grupo de teatro municipal: las artes escénicas cubren necesidades humanas difíciles de medir pero fáciles de percibir, además de generar un espacio de encuentro intergeneracional muy interesante para todas las partes.

En qué consiste el taller de “lucha escénica”, ¿parece que el teatro puede con todo, se adapta a todo?

Este año hemos incorporado un espacio de formación a lo largo del festival con un taller de teatro físico y lucha escénica. Ojalá solo hubiera luchas y combates en los escenarios, ese lugar donde reina la empatía y los seres humanos podemos observarnos, a nosotros y a lo que nos rodea, desde otra perspectiva distinta a la habitual. El teatro se adapta y se adaptará a los tiempos para seguir demostrando que lo que nos une está por encima de lo que nos separa. 




Decía la dramaturga y directora teatral Irina Kouberskaya que para amar el teatro hay que ver buen teatro.

Desde luego, el problema está en definir qué es el “buen teatro”. Para mí el buen teatro es aquel que nos permite resonar con nuestra vivencia personal, de manera individual y colectiva. Y que eso ocurra depende de muchos factores que no siempre van asociados con aquello que los críticos culturales consideran “buen teatro”.  

Yo puedo salir de ver una representación de un gran intérprete con una gran texto y una gran dirección sin que nada de lo que allí ha ocurrido me roce. Y por contra puedo ver una representación mucho más humilde que consiga que un cosquilleo me recorra el cuerpo. Y la mayoría de las veces es imposible encontrar una explicación. El teatro tiene algo de incontrolable, de inaccesible, que es justamente lo que permite que nos transforme. 

Y luego además están los gustos personales. Hay gente que vibra con la música clásica y quienes lo hacen con el rock, y en el teatro ocurre lo mismo, aunque la mayoría de las veces nos cueste mucho más clasificarlo. 

En el III Festival Escena Cercedilla vamos a poner todos los ingredientes para que un público muy amplio pueda disfrutar de la magia del teatro en el marco incomparable que nos brinda este municipio, puerta de entrada a la Sierra del Guadarrama. 




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