viernes, 11 de abril de 2025

La novela negra es el género más dúctil que existe - Amoniaco, Carlos Augusto Casas. Ediciones B

 


Maribel Orgaz - @leerenmadrid
Los lectores de la última novela de Carlos Augusto Casas, Amoniaco (Ediciones B), dudan entre calificar a su protagonista, una asistenta llamada Isabel, de asesina o considerarla una persona corriente que un día decide impartir justicia. Augusto Casas, premio Cartagena Negra 2024 por su anterior novela: La ley del padre, ha sido periodista de investigación en TVE, Antena 3 o la Sexta, entre otras cadenas. Su primer libro, Ya no quedan junglas adonde regresar fue galardonado con algunos de los premios de novela negra más importantes del país: el Premio Wilkie Collins, el Premio Tuber Melanosporum, el Premio Novelpol, el Premio Ciudad de Santa Cruz y el Premio Tormo Negro. Llevada al cine por Luis Gabriel Beristáin fue protagonizada por Ron Perlman. El ministerio de la verdad y Leones en invierno son sus otras dos obras. 


Amoniaco es tu quinta novela, ¿hay un “universo” Carlos Augusto Casas? 

Me parece muy pretencioso decir que existe un universo Carlos Augusto Casas. Creo que eso le corresponde señalarlo a los lectores o a los críticos. Es cierto que en mis novelas se repiten una serie de temas que me interesan y de los que no me puedo desprender, como son la violencia, la venganza, la vejez, la derrota o la crítica social. Mis personajes suelen ser perdedores que se rebelan contra su condición y destino. La rebeldía salvaje frente a una sociedad que les quiere dóciles, mansos, conformistas, resignados. También me interesa reflejar los vasos comunicantes entre las altas esferas y los bajos fondos. Cuento lo que ocurre en la calle, no en Tiktok ni tampoco lo que nos dicen los telediarios.


¿La novela negra es el refugio de la narrativa, ahora que el lector busca alternativas a la ficción tradicional?

La novela negra es el género más dúctil que existe. En ella, si se hace con sentido, cabe todo. 

El lector se puede indignar, aterrar, enamorar, reflexionar, conmover… Es patente que la muerte es el tema central de la literatura, igual que en el género negro.



Isabel, la protagonista de Amoniaco es una robinhood de las asistentas o una psicópata simple y llanamente.

Ambas cosas. El hecho de robar la felicidad a los que más tienen para equilibrar un poco el mundo es la justificación que se da a sí misma para aceptar lo que hace. Pero, en realidad, a ella le encanta matar. Le hace sentirse importante por primera vez en su vida, y no está dispuesta a renunciar a ese placer por nada en el mundo. Ha descubierto quién es en realidad.


Además de escritor eres editor de novela negra. ¿Sobre qué se está escribiendo? ¿Qué les interesa a los escritores?

Lo que viene siendo habitual: muchos thrillers y pocas novelas negras. 

Los escritores que empiezan, lo que más desean es vender y tener éxito. Y los bestseller suelen ser thrillers, no novelas negras. Y es una pena. 

Son dos géneros totalmente distintos. En uno lo que prima es el misterio, la intriga, la sorpresa o el entretenimiento. Mientras que la novela negra pura es más ambiciosa ya que  pretende mostrarnos cómo es el ser humano, cómo es la sociedad donde vivimos, enseñarnos las zonas en penumbra, las que no queremos ver, las que siempre evitamos cuando caminamos por la calle.


Las series sobre true crimen han llevado a espectadores a ser lectores, o son públicos totalmente diferentes?

Es posible que en el subgénero del true crimen algo de eso haya sucedido. Lo cual es una buena noticia porque cuando alguien abre un libro hay un tonto menos en el mundo. Pero creo que los aficionados a las series o el cine negro son distintos a los lectores del género. Si penamos en las cinco mejores series de la historia fácilmente nos salen cuatro del género negro (The Wire, Los Soprano, Breaking Bad, The Shield, Black Bird, The Night Of…) En cambio, entre los lectores hay una predilección por los thrillers antes que por la novela negra, como he dicho antes. Lo que significa que el público que ve series negras no lee novela negra.


Nuestra Costa del Sol, ¿no merece un subgénero propio dentro del género negro?

Creo que sufrimos una epidemia de subgéneros dentro del mundo negrocriminal (domestic noir, rural noir, Euskal noir, Galician noir…) que en realidad, me parece que tienen más que ver con marcas comerciales para monetizar las obras de un grupo de escritores que realmente de géneros en sí mismos. No me extrañaría que aparecieran dos o tres novelas ambientadas en la Costa del Sol y algún iluminado acuñara el término Costa noir. Lo que sí tiene la Costa del Sol son muchas cosas que contar. Por todo lo que se da allí, (tráfico de droga, paro, inmigración, corrupción, violencia) es un marco espectacular para escribir novelas negras.  



jueves, 3 de abril de 2025

Érase una vez una ciudad moderna - No todo el mundo. Marta Jiménez Serrano, escritora en Biblioteca Pedro de Lorenzo (Soto del Real, Madrid)

 


Maribel Orgaz - @leerenmadrid
La escritora Marta Jiménez Serrano, autora del volumen de cuentos No todo el mundo y la novela Los nombres propios compartió la tarde de ayer con sus lectores en la Biblioteca Municipal Pedro de Lorenzo (Soto del Real, Madrid).

Fue un encuentro muy grato, en el que los diferentes clubes de lectura que habían leído No todo el mundo pudieron conocerla y charlar sobre los personajes y situaciones de los diferentes relatos que componen este libro que ya camina por su séptima edición.

Filmin es, según la autora, el cuento preferido de la mayoría de los lectores con los que va teniendo encuentros aunque hoyny asian teen también ocupa un lugar destacado. El primero trata del amor a una edad madura en la que ya creemos que algo así no ocurrirá en nuestra vida; el segundo cómo el grupo se impone sobre una pareja e impide que la relación siga adelante.

Le divierte escribir y lo hace por las mañanas, respondió a uno de los asistentes, y escribe diferentes textos a la vez hasta que uno de ellos es el que se jerarquiza en importancia sobre los demás.

"Nuestra situación es nueva", explicó, "ahora cualquier pareja tiene que negociarlo todo. Antes no era así, todo estaba establecido pero ahora decidimos el compromiso, qué haremos juntos y cuáles son nuestras condiciones y expectativas. Es algo inédito". 

Marta Jiménez Serrano fue en 2020 accésit del Premio Adonais con el poemario La edad ligera.





Donde el amor empieza

AHÍ donde dicen todos
los estudios científicos que
acaba el amor,
tres años y dos meses más tarde.
Ahí donde los artículos
de periódico lo dan por concluido,
donde terminan las pelis
donde se deja la gente.
Ahí donde según diversas
universidades de prestigio mundial
el amor no tiene ya cabida.
Ahí
exactamente ahí
es donde el amor empieza.

-**-

EDAD. Una palabra que me gusta.
Di sal. Di ven. Di quédate. Los otros
son ahora los otros. El tiempo
quedó fuera del tiempo.

Edad que no atraviesa esto que hacemos.
Di no. Di ya. Di acércate. La casa
tiene ahora sentido: es una casa. La muerte
tiene ahora importancia: no te mueras.

Edad. Una palabra que está fuera.
Edad. Los dos. Di cásate. Di vale.
El tiempo dice somos calaveras.

Yo digo aquí no hay tiempo. Nos dormimos.
Tú dices duérmete. La edad ligera
no surte efecto. El beso.
El eco contra el hueso: no te mueras.



martes, 18 de marzo de 2025

Aperitivos literarios de Enrique Vaqué Urbaneja, escritor - Casino de agricultura de Valencia


Maribel Orgaz - @leerenmadrid
Hace unos días, acudí de nuevo a los Aperitivos literarios que el escritor Enrique Vaqué Urbaneja organiza periódicamente en el Casino de Agricultura de Valencia y a los que siempre tiene la amabilidad de invitarme. 

En esta ocasión, la convocatoria tenía como tema Colombia, más allá de Gabriel García Márquez.

Fue un encuentro muy grato al que acudieron varios escritores y periodistas como Vicent Climent Gisbert del canal 8 Mediterráneo TV Premio Trayectoria Profesional, José Ballester-Olmos autor de una obra extensa y también paisajista e Isabel Barceló, escritora fascinada con Roma y bloguera de éxito con Mujeres de Roma.

A Enrique Vaqué le entrevisté con motivo de la publicación de su tercera novela, Tarántula Roja (Ed. Sargantana) puedes leer aquí.

Los escritores Enrique Vaqué, Marta Querol y Francisco López Porcal forman el proyecto,Valencia ciudad literaria que presentaron en el Ateneo de Madrid y que puedes leer aquí.



Marta Querol es autora de la saga valenciana de los Lamarc, una novela-río con Elena Lamarc -empresaria adelantada a su tiempo- como protagonista. La ciudad del Turia, sus contrastes y sus convencionalismos, se convierte en un personaje más en esta aguda disección de la sociedad valenciana del siglo XX. Con su última novela El infiltrado, se adentra en un cosmos literario nuevo: el del realismo mágico y el thriller.

Enrique Vaqué es autor del thriller financiero La Tarántula Roja en el que enfrenta a dos jóvenes valencianos a una ciudad a la que deben vencer para lograr sus anhelos: Nueva York. Más tarde, México, la Costa Azul y... Valencia serán parte del peligroso recorrido de la pareja. 

Francisco López Porcal es autor del ensayo La Valencia literaria desde el espacio narrativo y de las novelas Atrapados en el umbral y La ciudad de las vanidades, ambientadas en la capital del Turia. Sus obras amalgaman el naturalismo, realismo mágico y la recreación de una Valencia con perfiles y carácter propios. 

martes, 11 de marzo de 2025

Clubes de lectura para combatir el aburrimiento y evitar la soledad - Comunidad de Madrid

 


Maribel Orgaz - @leerenmadrid
En Madrid hay una gran oferta de clubes de lectura, casi en cada biblioteca. Lo habitual es que las reuniones sean una vez al mes, que estén formados por veinte o veinticinco lectores y que haya un coordinador remunerado. Participar es gratuito y las bibliotecas prestan los ejemplares a los asistentes.

Los fondos de lectura en préstamo circulan en toda la Comunidad de Madrid e incluso pueden solicitarse de otras comunidades autónomas si se asumen los gastos de transportar los libros. Pero esto no es habitual ya que Madrid tiene una gran dotación a la que se incorporan compras de manera constante. 

Por su parte, las bibliotecas también adquieren ejemplares para sus clubes e incorporan su listado al préstamo a colectivos general de la Comunidad de Madrid. De esta forma Móstoles puede solicitar ejemplares adquiridos por Alcobendas para sus mediatecas, por ejemplo. 

Es importante que los ejemplares sean idénticos porque así en las reuniones cuando se propone releer un párrafo o comentar un detalle juntos, todos los miembros del club acuden a la página en concreto y pueden hacer la consulta de manera rápida.

Si el fenómeno de los grupos de lectores te interesa, Michèle Petit es la socióloga de la lectura que más lo ha analizado. En España, afirma, en donde la vida social es tan intensa, el club de lectura triunfa para evitar la soledad del lector. 

En mi experiencia, y en lo referido a su funcionamiento, el éxito de un club de lectura es la coordinación. Un coordinador o una coordinadora no sólo debe tener un rango muy amplio de lecturas, debe saber dinámica de grupos, mantenerse al día de las noticias culturales y diferenciar entre impartir clases de literatura y compartir una lectura. Escribí un pequeño manual al respecto e impartí un taller sobre cómo coordinar un club de lectura.

Los clubes de lectura tienen cada vez más versiones y variedades, hay casi para cada tipo de lector y me encanta recopilar información sobre nuevas propuestas y las instituciones que los organizan. Y también, acudir a alguna reunión para ver cómo funcionan. Aunque he coordinado clubes de lectura muchos años, siempre estoy interesada en aprender sobre las dinámicas de los diferentes grupos de lectores y cómo el fenómeno de los clubes de lectura evoluciona en el tiempo. 

Los citados aquí son presenciales:


Club de lectura fácil. Biblioteca Municipal Aluche. (Latina)  

Destinado al público con dificultades en la comprensión lectora o que ha perdido el hábito lector y quiera ejercitar la memoria. Asimismo, podrás combatir el aburrimiento y evitar la soledad no deseada. Y también está destinado a personas extranjeras que quieran practicar nuestro idioma. Infórmate aquí.


Club de Lectura Centro Cultural de China.

Se reúnen cada dos mes y hay también posibilidad de asistir virtual.  Infórmate aquí. 


Club de Lectura Literatierra, de lectura rural y naturaleza. Valle del Lozoya. 

Las reuniones son cada dos o tres meses y se celebran en el centro de Educación Ambiental del Valle del Lozoya. Si el tiempo acompaña, los encuentros se hacen al aire serrano. Infórmate aquí.


Ecoclub de lectura. Casa Encendida

Se reúnen cada dos meses y lo dirige, Ignacio Santos, al que entrevisté para la Revista El AsombrarioInfórmate aquí.


Club de Lectura Feminista. Biblioteca Luisa Carnés de Coslada.

Por la Asociación Clara Campoamor. Fundada en 1985. Infórmate aquí.


Club de Lectura Centro Sefarad

El club está coordinado por Ana Pellicer, profesora de literatura y coordinadora de Relaciones Institucionales de Centro. Infórmate aquí.


Club de Lectura Casa Árabe

Una oportunidad para acercarse a nombres de la literatura árabe y profundizar en algunos de los títulos más destacados de la literatura universal. Infórmate aquí.


...y las tertulias. 


Tertulia en latín. Biblioteca Municipal Iván de Vargas

Una tertulia como ésta, en latín, merece ser referenciada. Infórmate aquí.


Café filosófico. Café Libertad. Chueca.

Recuperar el arte de conversar. Con calma y con pasión. Desde el respeto. Una oportunidad para escuchar. Infórmate aquí.





martes, 4 de marzo de 2025

Libros para dar compañía a un español - Julián Marías, Biblioteca de la UCM

 



Hasta el 30 de abril, en la Biblioteca de la UCM y en acceso gratuito, El vuelo del Alción de Julián Marías una muestra de su fondo documental, "generosamente donado" por la familia del filósofo a la Universidad Complutense en el año 2023.

Dividida en cuatro secciones, se compone de fotografías, manuscritos y libros de Marías. Algunas piezas dan una idea acertada de la escritura quizá considerada menor en su producción filosófica pero que a tantos lectores nos ha fascinado, de humor inteligente y mirada bondadosa. 

El título del listado Libros para dar compañía a un español incluye a Benito Pérez Galdós y también Ángel Ganivet y Ramón Gómez de la Serna es representativo de esa amable y risueña ligereza con la que abordaba algunos temas.  



Julián Marías impartió clases en Estados Unidos y diferentes países europeos e hispanoamericanos, mantuvo siempre un círculo de amigos en España que le valoró y apoyó; y logró "hallar la calma dentro de sí, construir su vida y su obra y cumplir su vocación de pensador".

En esta cuidada exposición llena de afecto y admiración, se han incluido fotografías de su vida privada: "desde muy joven compartió su pasión por la filosofía con su esposa, Dolores Franco, con quien tuvo cinco hijos y fue el pilar fundamental de su vida".

Algunos detalles como sus veraneos en Soria, sólo ensombrecidos por el recuerdo de la muerte de uno de sus hijos con poco más de tres años.





jueves, 30 de enero de 2025

Literatura de naturaleza, literatura de paisaje o de un lugar - Se nos ha dado tanta belleza, Maribel Orgaz. Museo de Ciencias Naturales (Madrid)

 


Maribel Orgaz - @leerenmadrid
El pasado 28 de enero presenté en el Museo de Ciencias Naturales mi último libro publicado, Se nos ha dado tanta belleza (Colección Paseos. Editorial Tundra), y me acompañó en la tarde el biólogo, Javier Gómez Aoiz.

Es mi tercer libro de naturaleza, tras La salvaje belleza alada y Flores, el esplendor de la Tierra. (Ed. Cuadernos del Laberinto).

Se nos ha dado tanta belleza narra mi paseo favorito, al pie de Manzanares el Real, en la sierra norte de Madrid, en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. La narración describe sus valores paisajísticos, mi experiencia en él, su historia y las transformaciones que los usos de sus habitantes han ejercido durante siglos. 

En el coloquio surgieron algunos temas recurrentes en lo que se refiere a la protección de la Naturaleza, cómo visitar lugares sin ejercer presión excesiva sobre ellos o si la niñez es el mejor momento para conectar con un paisaje.

También fue interesante la pregunta acerca de la situación del género de la literatura de naturaleza o naturaleza escrita, que en mi opinión está emergiendo ahora, pero que al igual que la literatura infantil ha sido inexistente en nuestra tradición literaria.  

Algunas de las razones por las que el país con mayor biodiversidad de la Unión Europea carezca de una narrativa a su altura, pudieran ser la secular situación del campo español en el pasado, su pobreza y la falta de escuela, su brusca despoblación al litoral y a las ciudades como única forma de que sus habitantes se incorporasen a la modernidad. Este proceso acelerado fue traumático.  

Sin duda, es ahora cuando la mirada empieza a equilibrarse. Quizá, además de la escolarización y la mejora de la situación económica, hay que añadir, de manera paradójica, la liberación de la mirada que la destrucción de la cultura campesina trajo consigo. La sabiduría del campo de masas al límite de la subsistencia se refería antes que nada, a lo que se podía comer, cultivar o cazar. Y a destruir todo aquello que lo impidiera. 

La mirada más justa sobre nuestros territorios rurales apenas tuvo un autor, Miguel Delibes, y los imitadores posteriores, a menudo, romantizaron las condiciones de las que ellos mismos huyeron a la ciudad en busca de un horizonte más amplio, tanto profesional como vital. 

Otras miradas urbanas sobre los pueblos han continuado en el tremendismo de la brutal novela La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela. En este sentido, es cuestionable que se pueda reconocer en esta narración del Premio Nobel de Literatura 1989 un antecedente del género y creadora de escuela. 

¿Qué lugar ocupa en el destino de un campesino extremeño condenado a muerte la íntima conexión con un paisaje? La historia de la literatura española la inscribe en sus imprescindibles, el nuevo género de naturaleza escrita escucha una vez más, la sombría acusación de fatalidad, tragedia y violencia propias del mundo rural. 


Un objetivo de este género debería ser alcanzar a otros públicos al margen de los ya convencidos de que nuestro destino como especie es inseparable de la naturaleza. 

En 2017 entrevisté a Javier García, editor de la desaparecida Volcano Libros, y afirmaba:

"El objetivo [de este género] es ofrecer a los lectores obras que tienen como hilo conductor a la naturaleza, pero no desde el punto de vista de la ciencia, de la zoología o la geología, sino desde un punto de vista literario, porque estoy convencido de que la literatura es, también, una forma de conocer, amar y celebrar la naturaleza. Y la combinación de ambas cosas, la literatura y la naturaleza es más que un concepto, un género en sí mismo".

En la actualidad, nuestra literatura de naturaleza intenta abrirse paso en una oferta excesiva de traducciones de autores anglosajones que impide, más allá de lo referido a los paisajes españoles, una mejor atención a otros autores, ya sean alemanes o franceses.

Los lectores, cuyo perfil apenas está analizado, se encuentran en la mesa de novedades una omnipresencia de yellowston, guías de naturaleza turísticas y de todo tipo, publicaciones ornitológicas o desoladoras narraciones de puertourracos

¿Cómo sería, cuantificado y definido en características socioeconómicas, este perfil del lector de literatura de naturaleza en España, y en lengua española, al que se podría alcanzar?

Cómo atraer a aquellos lectores cuyo primer acercamiento al arrendajo y el lirio silvestre, al espectáculo de las miles de gaviotas que duermen en el embalse de Santillana, sólo se produce a través de la escritura.

Cómo llevarle de la naturaleza escrita al aire libre, a la esperanza y a la duda sobre el progreso tecnológico y el sistema económico en el que vivimos.

Porque ese es el núcleo y el misterio de este género literario, el de los paisajes narrados, el de la literatura del lugar. 


viernes, 24 de enero de 2025

Hay ganas de explicar qué fuimos y de dónde venimos - La década del cambio (1979-1989). Crónica de los ochenta desde Madrid - Francisco José Peña Rodríguez, investigador.

 


El próximo 31 de enero, el investigador Francisco José Peña Rodríguez presentará su nuevo libro, La década del cambio.(1979-1989). Crónica de los ochenta desde Madrid, Editorial Cuadernos del Laberinto en la Librería Juan Rulfo (Madrid). Peña Rodríguez ha dedicado sus investigaciones históricas a la posguerra y además, se ha especializado en la novela y la poesía posteriores a 1975. Es autor, en una bibliografía muy extensa que incluye artículos periodísticos y diferentes géneros literarios, del ensayo La obra literaria de Joaquín Leguina, 1985-2006 (2013) y De Alfonso XIII a Tierno Galván. Estampas del siglo XX español (2022) que fue galardonado con el III Premio Internacional Cuadernos del Laberinto de Historia. En esta entrevista afirma "si tengo una novela que siempre recomiendo, que he releído varias veces y que me parece imprescindible en la literatura del siglo XX es Historia de una maestra, de Josefina Aldecoa". Francisco José Peña estará acompañado en la presentación de La década del cambio (1979-1989) de los ex alcaldes madrileños, Joaquín Leguina y Juan Barranco.  



Uno de tus ámbitos de investigación es la novela política de posguerra. El historiador Ángel Viñas ha afirmado que la guerra civil española ha generado una bibliografía de dimensiones asombrosas en comparación con la II Guerra Mundial. 

Coincido con Ángel Viñas, cuyo padre era albaceteño como yo, en que la guerra civil de 1936 es uno de los episodios históricos con una bibliografía asombrosa. Una de las claves es que la guerra fue un acontecimiento de interés internacional, pues implicó a favor de Franco a Alemania e Italia y a Rusia y a las Brigadas Internacionales como apoyo de la República, además de la actitud pasiva de Francia e Inglaterra. Pero también la prensa internacional y los intelectuales del momento pusieron su mirada en España, en una lucha que se entendió como la confrontación en el campo de batalla entre democracia y fascismo. Pero es que además aquel conflicto tuvo connotaciones económicas, religiosas, nacionalistas, culturales... En ese sentido, cualquier aspecto de la vida de los españoles se vio afectado por la guerra. Por el contrario, la II Guerra Mundial fue una lucha entre países: entre democracia y fascismo-nazismo. Y, salvo peligrosos nostálgicos en EE.UU. y Europa, todo el mundo está ─o debería estar─ de parte de Churchill y Rooselvet. 

En cuanto a la novela española desde la transición, en mi tesina doctoral elaboré un catálogo de novelas editadas entre 1975 y 2003 que tienen como tema la guerra, y ya entonces me pareció un canon respetable. Desde la muerte de Franco han visto la luz títulos tan singulares como Días de llamas, de Juan Iturralde; La guerra del general Escobar, de José Luis Olaizola; o Soldados de Salamina, de Javier Cercas, por citar algunas. 



También has publicado en el género biográfico sobre Josefina Aldecoa, Álvaro Pombo o Vicente Molina Foix, entre otros. ¿Cuál es el punto común de todos ellos para que les hayas dedicado tu atención?

Confieso que esos nombres me los sugirió mi profesora en la Facultad, y ahora amiga, Carmen Valcárcel. Ese fue el punto de partida no solo para su inclusión en el diccionario de la RAH, sino también de la lectura de sus obras. Los tres tienen rasgos muy singulares y una estética muy personal, pero todos ellos me parecen imprescindibles en el canon de la literatura de la democracia. Creo que Álvaro Pombo (Premio Cervantes 2024) posee una voz poética muy singular, pero también es un narrador de primer orden, con temas que solo él puede aportarnos. A su vez, Molina Foix resulta muy particular: es bueno como narrador o guionista, es magnífico como poeta, novísimo de los de José María Castellet, y es excelente como ensayista. Pero si tengo una novela que siempre recomiendo, que he releído varias veces y que me parece imprescindible en la literatura del siglo XX es Historia de una maestra, de Josefina Aldecoa. Cualquier docente debería leerla alguna vez en su vida, y aunque parezca una autora desconocida, estuvo en el grupo fundador de la revista Espadaña y forma parte de la Generación del 50. 



El próximo 31 de enero presentas un nuevo libro, La década del cambio en España (1979-1989), y una de las figuras reivindicadas es Tierno Galván  ¿Necesita ser mejor conocido? Personalmente, creo que sus bandos son singulares. 

Indudablemente, Enrique Tierno Galván fue un alcalde muy popular en los ochenta; por ejemplo, en las elecciones de 1983, cuando cosechó una rotunda mayoría absoluta, subió en zonas tradicionalmente conservadoras como el barrio de Salamanca, donde yo viví veinte años. Ahora bien, hablamos de un político de un alto perfil intelectual, indiscutible antifranquista, pragmático en el pacto con otros sectores de la oposición y aunque una parte del grupo de Suresnes lo intentó arrinconar, o jubilar, supo gestionar Madrid con solvencia y desempeñó el cargo con altura de miras y entidad política. Sí que es conveniente no olvidarlo, tenerlo presente y entender que en el pasado hubo otras formas de desempeñar los cargos políticos. Y, efectivamente, sus bandos son joyas literarias, pero también de la Historia de Madrid, aunque su pluma fue más allá y tocó palos como el ensayo legal, el género memorialístico o la crítica literaria, desde un punto de vista casi filosófico. Como suele recordar a menudo Juan Barranco, Tierno es además el autor del preámbulo de la Constitución de 1978. 


Esos años son los de la movida madrileña, que según afirmas se dio en varias ciudades y que en Valencia acabó con la “ruta del bacalao”. ¿En qué acabó en Madrid?

Creo que una manifestación contracultural tan fuerte como la movida de los ochenta terminó definitivamente con el nacimiento de otra corriente contracultural como la ruta del bakalao, con ‘k’, que además tenía su base en la movida levantina. Igual esto resulta algo polémico, pero ambos son momentos de contracorriente muy fuertes. Pero yendo a la pregunta: creo que la movida madrileña estaba prácticamente en fase de decadencia hacia 1986. La unión de consumo de drogas y movida fue letal, pero las autoridades actuaron con decisión cuando también hubo un fallecido por una pelea absurda en la puerta de la discoteca Rock-Ola. Ahora bien, con una mirada cultural, creo que todo cambió al morir algunos magníficos artistas y también con la carrera en solitario de otros. Eso sí, varios de sus miembros más reconocidos siguen en la brecha: Alaska, como una show-woman televisiva y radiofónica; el Gran Wyoming, presentando un programa diario en La Sexta con excelentes datos de audiencia, o Pedro Almodóvar, que se ha convertido en un clásico del cine posmoderno. 


La estética de los 80 es ahora moda, este revival, ¿a qué crees que se debe? Incluso hay un “look” de oficina de aquellos años con nombre propio: corpcore.

Efectivamente, parece que vuelve. La moda es una de las cuestiones culturales más cíclicas, y del mismo modo que tuvimos un revival de chaquetones y pantalones de campana setenteros hace poco tiempo, ahora vuelve el gusto por aquella estética que creo que no se va a quedar en el corpcore de oficina, porque también vuelve el cuero en pantalones y chaquetas. Por otra parte, creo que quienes nacieron a finales de aquella década o en los 90 miran atrás con la necesidad de explicarse a sí mismos, por eso también surgió mi libro La década del cambio en España (1979-1989). Si nos fijamos bien, las series Las Abogadas y Asuntos Internos, o el documental La última noche de Sonia Martínez ─de quien hablo en mi libro─, son una mirada hacia la transición y los ochenta con ganas de explicar qué fuimos y de dónde venimos en un tiempo en el que resurgen las rancias ideologías extremistas del siglo XX. 


De las decenas de protagonistas de aquella década que citas en tu libro, ¿quién, de todos ellos, necesitaría una revisión mejor? 

El propio libro ya reivindica a algunos como Joaquín Leguina, Juan Barranco o Sabino Fernández Campos, y por otra parte creo que pongo en valor algunas figuras de gran valía en el centroderecha como Álvarez del Manzano y Ruiz-Gallardón. Y, como decía antes, Tierno Galván resulta crucial para entender, por ejemplo, la mayoría absoluta del PSOE en 1982. La transición y los ochenta son un logro colectivo del pueblo español, que además sufrió los envites de la violencia política, del terrorismo, del golpismo o las crisis económicas o sanitarias ─como el caso de la colza o el Sida─. España le debe mucho a Adolfo Suárez y a Felipe González, pero también a sí misma, aunque quizás la revisión más necesaria ─y a lo mejor no necesariamente benévola─ es la que afecta al papel de Juan Carlos I.