viernes, 4 de marzo de 2022

Club Lectura Mediateca Anabel Segura, Alcobendas (Madrid) - Coordinadora, Maribel Orgaz

 


Nueva temporada en el Club de Lectura de la Mediateca Anabel Segura Alcobendas (Madrid) del que soy Coordinadora. 

Nuestro club de lectura comenzó su andadura en 2017 y temporada tras temporada ha estado completo y a menudo, con lista de espera. 

Este club de lectura se dedica al cuento y los materiales se entregan fotocopiados en la biblioteca antes de cada sesión y se envían por correo electrónico. 

¿Te gustaría asistir a una sesión como oyente?  Escríbeme, info@leerenmadrid.com

¿Quieres coordinar tu propio club de lectura? echa un vistazo a este pequeño manual que publiqué en la editorial Bercimuel en versión digital. Cómo organizar un Club de Lectura.

Reuniones en 2020 y 2021 aquí

Reuniones en 2019, aquí

Reuniones en 2018, aquí  y aquí

Reuniones en 2017, aquí  y aquí.

                      Temporada 2022 

                                                               Ciclo otoño - invierno                                   

       El grupo está completo  Información Mediateca Anabel Segura, Alcobendas - Tel. 91 484 16 90 y 673 22 05 88


15 de diciembre, Funes el memorioso y Pierre Menard autor de El Quijote, Jorge Luis Borges. Un poema de Mario Benedetti.

Cerramos 2022 con uno de los escritores más apreciados de la literatura universal, el argentino Jorge Luis Borges y dos de sus cuentos más reconocidos Funes el memorioso y Pierre Menard autor de El Quijote.

De todo nuestro ciclo de lecturas es probablemente, la propuesta más singular de todas. 

Dos narraciones que la crítica ha denominado ficción especulativa y que, planteamos en nuestra reunión, si podrían también denominarse divertimentos intelectuales. Funes el memorioso trata de un hombre que tras un accidente desarrolla una memoria monstruosa que le incapacita para la vida cotidiana.

Por su parte, Pierre Menard autor de El Quijote trata de un autor de segunda fila que plantea al lector una serie de preguntas acerca de la autoría de una obra, de cómo es apreciada en el tiempo por los lectores y hasta quizá los motivos por los que no pueden producirse textos idénticos en diferentes autores. Dos quijotes, dos regentas, dos anas karenina.

Aunque minoritarios, a algunos de los asistentes les ha gustado esta propuesta de escritura quizá irónica y hasta, podría decirse, humorística pero a la mayoría pese a reconocer la  maestría de la escritura del autor, sus cuentos no logran afectarnos o conmovernos ya que parecen apelar sólo a nuestro intelecto. 

Cerramos nuestra sesión charlando acerca de la influencia de Borges en la literatura posterior a él y algunos detalles de su biografía. 

Para finalizar leemos No te rindas, un poema de Mario Benedetti.



25 de noviembre. Mariposas de Samanta Schweblin y El olor de las donas de Ottessa Moshfegh. Un poema de Rafael Cadenas. 

En nuestra penúltima reunión de la temporada leemos a dos autoras, Samanta Schweblin y Ottessa Moshfegh que tienen en común la nueva tendencia en narrativa: el cruce entre realidad y fantasía y en ocasiones, bordeando lo siniestro y el terror.

De las dos autoras, la mayoría de nosotros prefiere los dos cuentos de Samanta Swebling, Mariposas y Papa Noel duerme en casa. 

Coincidimos en que el primero de ellos, Mariposas, de apenas una página es un cuento que logra lo que Sweblin afirma que es su objetivo en la escritura: generar una emoción y que lo narrado se expanda en la imaginación del lector. Dos padres esperan a sus hijos en la puerta de un colegio y este detalle da paso a una alegoría sobre proteger hasta asfixiar y aplastar, con la mejor intención a nuestros hijos. Leemos la línea de texto en el que la autora introduce la fantasía de niños-mariposa saliendo del aula y a partir de la cual el cuento deja de ser realista y se transforma en un cuento, por así decir, fantástico. 

Del segundo cuento, Papa Noel duerme en casa, nos preguntamos acerca del punto de vista elegido para narrar un episodio navideño en el que la complicada e infeliz vida de unos padres es captada a la manera infantil por su hijo, un niño que aún cree en papá Noel, y que interpreta los hechos de una forma que da pie a chispas de humor que contrastan con situación dramática en la que su madre se sume en una depresión mirando la televisión todo el día. 

Acerca del Olor de las donas de Ottessa Moshfegh, comentamos si ese ángel de la guarda que salva a la protagonista de su intento de suicidio es real. El cuento va y viene entre la realidad y la fantasía, en el que un empleado de Dunkin Donuts acompaña hasta su casa a una mujer que ha decidido beber una botella de vodka y no despertarse más. Desde el comienzo de la noche, la protagonista percibe el dulce olor de estas rosquillas que es el de un empleado, un hombre del que no se dan más detalles al lector.

Para finalizar, leemos un poema de Rafael Cadenas, Premio Cervantes 2022


Por la mañana
leemos anestesiados
las noticias
de la guerra (cualquier guerra),
un titular
bien merece algunos combates;
cada bando
desea demostrar que Dios
está de su parte
con el argumento definitivo;
nuestros ojos recorren
las páginas
-buscamos más confirmaciones
de nuestra derrota
y el periódico trae lo que esperamos encontrar



10 de noviembre. Los veraneantes de Shirley Jackson y Circe de Julio Cortázar. Un poema de José Saramago. 

En esta primera reunión de noviembre y con motivo de la celebración del día de todos los santos, dedicamos nuestras lecturas a cuentos de suspense. En esta ocasión, de dos autores muy diferentes. en primer lugar, Los veraneantes de Shirley Jackson, una autora norteamericana fallecida con apenas cincuenta años, cada vez más leída y reconocida en lengua española gracias al incremento de su obra traducida y las diferentes versiones fílmicas de algunos de sus relatos, incluido un biopic.  

Los veraneantes es probablemente, el cuento que preferimos y del que leemos párrafos en voz alta para comentar las posibilidades de su significado. ¿Son dos urbanistas descuidados quienes quieren quedarse en una cabaña de veraneo que no reúne condiciones para afrontar el invierno?, ¿los pueblerinos que les sirven comida y combustible durante el verano, se vuelven hostiles porque no los quieren allí fuera de temporada? 
Elogiamos cómo la autora nos lleva poco a poco al horror sin que podamos señalar exactamente en qué momento un cuento que comienza con la felicidad de una pareja de mediana edad que decide continuar sus vacaciones, se torna en un relato oscuro y amenazante.

Nuestro segundo relato, Circe de Julio Cortázar ha exigido de algunos de nosotros hasta tres lecturas para captar bien cómo ha sido escrito y su significado en su totalidad. Una joven dulce y misteriosa emprende una tercera relación con un chico que la considera una víctima de las habladurías y la mala fe de sus vecinos, ya que ella no tiene nada que ver, según cree él, con la muerte de sus dos anteriores novios.

La escritura de este cuento tiene una peculiaridad y es que Cortázar hubo de obtener su titulación de traductor en un tiempo muy breve y con gran esfuerzo lo que le llevó, en sus propias palabras, a cierta neurosis con la comida: creía que podía haber insectos en ella y examinaba cada porción antes de llevársela a la boca con mucho cuidado. Escribió este cuento y según él mismo afirmó, al terminarlo, se había curado de su manía.

¿Un crimen se comete sólo de propia mano? Nos preguntamos al hilo de Circe, en nuestra reunión o también inducir a cometerlo puede considerarse un comportamiento criminal. 

Coincidimos en que la extraña chica que seduce uno tras a otro a diferentes hombres, no parece tener en la narración una enfermedad mental y también que una sola palabra, Circe, el título, nos pone sobre la pista del verdadero significado del cuento y del comportamiento de ella. Según la mitología griega, Circe es una hechicera que puede transformar los hombres en animales y bestias y les daba a beber pociones mágicas. 

Para finalizar leemos un poema de José Saramago. 


¿Qué cuántos años tengo?
¡Qué importa eso!
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso.
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso o lo desconocido…
Pues tengo la experiencia de los años vividos
y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo
otros «que estoy en el apogeo».
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice,
sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!…
¡Estás muy viejo, ya no podrás!…
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,
pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones se convierten en esperanza. -(...)



27 de octubre. Infiel de Joyce Carol Oates y Pan y Lusus naturae de Margaret Atwood. Dos poemas de K. Iribarren. 

En nuestra segunda reunión del mes de octubre leemos dos cuentos de dos autoras que, se especula, son candidatas al premio Nobel de Literatura.

Coincidimos en que estos relatos nos han gustado especialmente. El primero de ellos, Infiel de la prolífica Joyce Carol Oates refleja el mundo habitual de la autora, la violencia soterrada que los individuos y las familias mantienen en la intimidad en favor de la estabilidad social.  

Infiel trata de una mujer casada con con un granjero mayor que ella al que, hasta el momento, sólo ha dado hijas y no hijos, que quisiera tocar el órgano de la iglesia y la comunidad en la que vive lo considera una excentricidad y sufre malos tratos y un ambiente en el que se siente atrapada, lejos de su propia familia a la que ni siquiera puede ver de vez en cuando.

Leemos en voz alta algunos detalles que muestran la maestría de Oates describiendo un ambiente o cómo es capaz de dar voz a todos los personajes, incluidos los niños. El cambio en la voz narrativa sin que el lector se pierda en los acontecimientos.

El final tan sorprendente nos da pie a preguntar quién de nosotros ha sido capaz de anticipar el final porque la autora salpica la narración de pequeños detalles que ponen sobre la pista al lector pero que en ocasiones, también, le hacen dudar y le mantienen expectante hasta el final.

El título, Infiel, se refiere a una traición del afecto más que el habitual engaño en una pareja. 

El cuento nos da pie a hablar sobre el maltrato, cómo nuestra sensibilidad ha cambiado y ya no somos capaces de admitir situaciones como la de este relato y cómo ahora nos compadeceríamos de la situación de la protagonista.

Para finalizar especulamos acerca de si los traumas familiares tardan tres generaciones en desaparecer.

Con respecto a Pan y Lusus nature, nos parecen también buenos cuentos. En el primer caso, y a pesar de ser tan breve, ocupa apenas una página, nos lleva a preguntarnos sobre qué haríamos en la situación que Atwood nos plantea: en la necesidad extrema nos comportaríamos con generosidad o nuestra supervivencia estaría por encima de todo. También echamos mano de algunas de nuestras lecturas anteriores para desarrollar la idea del cuento: si daríamos ese pedazo de pan a nuestros hijos pero ¿y a otra persona? ¿y a nuestra pareja?

El segundo cuento, Lusus naturae nos parece un cuento terrible acerca de las enfermedades que en su tiempo no son comprendidas bajo la mirada de la ciencia sino de la superstición y nos lleva a preguntarnos si recientemente no hemos tenido la experiencia de que incluso ahora, ante un virus, sigue habiendo comportamientos irracionales en un tiempo en el que la medicina está generalizada.

Leemos en voz alta algunos párrafos en los que nuestra protagonista, una niña, se comporta como un espectro para lograr lo que ella quiere, vivir oculta o más bien sobrevivir en su pueblo, y a la par comportarse de manera ingenua al acercarse a una pareja de enamorados. 

Nos planteamos otras preguntas en nuestra reunión: la posible enfermedad que aquejaría a esa niña, si es comprensible que la propia familia, excepto el padre, sea aún peor que la gente del pueblo. ¿Es creíble que los padres finjan un entierro y luego la encierren de por vida en un cuarto para que ellos puedan seguir llevando una vida normal con sus vecinos?

Para finalizar leemos un poema de K. Iribarren.



Domingo, tarde
Qué hago
mirando la lluvia
si no llueve.

Una mañana de miércoles
Hace una mañana gris,
opaca, triste. Estoy
en un bar, con un café, sentado
junto al cristal que da a la calle.
La música –suave, lejana, indiscernible–
acompaña sin pedirte nada
a cambio, ni siquiera que la escuches.
Cae una llovizna suave
–y un poco torcida– que hace
que algunos de los viandantes
no se la tomen muy en serio
y se resistan a abrir el paraguas.
Aquí dentro solo estamos el camarero y yo,
y ahora mismo esto es lo más cercano
a un pequeño paraíso en la tierra.
Me siento casi como en el compartimento
de un tren. Si lo fuera
yo tendría un billete
hasta la última estación.



13 de octubre. La velocidad de los jardines de Eloy Tizón y Mi hermana Elba de Cristina Fernández Cubas. Un poema de Gioconda Belli.

Comienza la nueva temporada del club de lectura de cuentos de la Mediateca Anabel Segura. En esta primera reunión leemos dos cuentos españoles que han marcado un antes y un después: La velocidad de los jardines de Eloy Tizón y Mi hermana Elba de Cristina Fernández Cubas. 

En nuestro encuentro, varios de nosotros preferimos el ambiente extraño y oscuro, casi gótico de Mi hermana Elba, aunque reconocemos que tenemos en común, y quizá eso también contribuye a la gran sintonía con La velocidad de los jardines, con los chicos y chicas que viven su tercer curso de instituto como una frontera entre la adolescencia y las decisiones, la madurez por así decir, que marcará su futuro.

Coincidimos en que Eloy Tizón ha logrado una ambientación o una atmósfera especial con las pequeñas incidencias en un aula de secundaria. La chica guapa de clase que se enamora del compañero quizá más perezoso, la profesora que se tiene que ir en ambulancia para dar a luz. La amenaza de bomba, las radiografías y los test psicológicos. Expresiones compartidas por los chicos que nosotros como lectores y de la misma generación que Tizón utilizábamos exactamente igual que los alumnos del cuento. 

Leemos en voz alta algunos párrafos llenos de poesía y humor, en los que se mezclan las nimiedades que para chicos y chicas son lo más importante con las materias que supuestamente narran grandes acontecimientos: guerras, teorías filosóficas.

Elogiamos el final, en el que ese recuerdo podría volver a comenzar, porque está instalado, quizá como todos los recuerdos, dentro de nosotros de manera circular, en sesión continua. ¿Si recuperamos a nuestros antiguos compañeros cómo modifica eso nuestros recuerdos? ¿Es posible conservar un recuerdo embalsamado como hace Tizón y hablar sobre él o escribir sobre él, si nuestro presente lo modifica?

Nuestro segundo cuento, Mi hermana Elba, suscita muchas interpretaciones, muchos posibles significados. Fernández Cubas ha construido una historia oscura en un ambiente que en principio no brinda un marco a lo que se narra: una luminosa playa en verano, un internado anodino, compañeras mediocres. Y en todo esto se desata una tragedia. Charlamos acerca de si las niñas se ocultan de verdad, si la pequeña Elba y también su hermana no tendrán ambas algún tipo de trastorno. 

Para finalizar leemos un poema de Gioconda Belli. 


Desafío a la vejez

Cuando yo llegue a vieja

-si es que llego-

y me mire al espejo

y me cuente las arrugas

como una delicada orografía

de distendida piel.

Cuando pueda contar las marcas

que han dejado las lágrimas

y las preocupaciones,

y ya mi cuerpo responda despacio

a mis deseos,

cuando vea mi vida envuelta

en venas azules,

en profundas ojeras,

y suelte blanca mi cabellera

para dormirme temprano

-como corresponde-

cuando vengan mis nietos

a sentarse sobre mis rodillas

enmohecidas por el paso de muchos inviernos,

sé que todavía mi corazón

estará -rebelde- tictaqueando

y las dudas y los anchos horizontes

también saludarán

mis mañanas.





Ciclo ABRIL-JUNIO

5 de Junio. El baile – Irene Nemirovsky. Un poema de Orlando Mondragón. 

En nuestra última reunión del Club de Lectura de la Mediateca Anabel Segura leemos una novela corta que nos ha impactado, El baile de Irene Nemirovsky.

Al comenzar comentamos la vida de la escritora, nacida en una familia acaudalada que le dio una educación exquisita y logró  publicar con éxito pero que acabó trágicamente fallecida en un campo de concentración debido a que era judía. Se atribuye a esta novela muchos rasgos prácticamente autobiográficos como es la desatención que una frívola madre tiene con su hija a la que desprecia y un padre que se mantiene al margen dedicado a sus negocios.

Coincidimos en que ningún personaje, ni siquiera la protagonista, se alza por encima del ambiente de arribistas, nuevos ricos, frivolidad e hipocresía que impera en todas las situaciones. Los protagonistas de esta novela no tienen límite en su ambición. En realidad, sería extraño que una joven criada entre este tipo de personas pudiera ser distinta. Como cualquier adolescente ella sueña con encontrar a un chico y a veces es melodramática en sus juicios sobre lo que tiene alrededor, lo injusto que la trata el mundo y que no es querida por nadie. Aunque la descripción de la educación que recibe por parte de su madre parece más bien que tiene como objetivo humillarla y al ser tratada de esta manera, es lógico que se sienta muy desgraciada. 

Sobre la madre de la protagonista leemos algunos párrafos en los que  la va a dar de lado sin miramientos a su propia hija sólo para impresionar a otros ricos y también para que no la eclipse a ella que espera encontrar en el baile que ha organizado, un amante joven. Hará cenar a la joven sobre una tabla de planchar y la mandan a dormir en una especie de trastero mientras todos disfrutarán de una estupenda cena con músicos en un gran salón adornado con flores.

El fracaso de este baile nos parece que está muy bien narrado y la pelea final entre la madre, que antes fue pobre y tuvo que recurrir a hacer cualquier cosa para sobrevivir, significa que todos se quitan de una vez las mascaras. El padre y la madre se insultan y faltan al respeto y su origen social se muestra crudamente al lector.  Toda la comedia que venían representado se ha venido abajo.

Para finalizar leemos un poema de Orlando Mondragón, XXXIV Premio Loewe.




SUTURAS

Le pregunto: del uno al diez, ¿qué tanto te duele? La escala que le pongo enfrente tiene varias caritas dibujadas. Cuando las palabras no alcanzan es necesario recurrir a su caricatura. Desplazar el lenguaje. Le pido que señale una de ellas con el dedo. Elige la última. Las caritas están coloreadas. Rojo significa el peor dolor que hayas sentido.

***

SUTURAS

Guardo mi ropa en una bolsa de plástico. Salgo a la calle. Respiro el aire frío. Las sombras van coloreándose en mi retina. Pienso en las situaciones donde mi mano fue útil, donde no. Olvido ambas. La luz descubre un cielo saturado de tonos escarlatas.

Rojo significa el peor dolor que hayas sentido.

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Rojo significa resucitar.

8 de Junio, La parábola de la gente sencilla - Pearl S. Buck y Niña abandonada de Mo Yan, un poema de Karmelo Iribarren.

En nuestra primera reunión del mes de junio leemos dos cuentos de dos Premios Nobel de Literatura, Pearl S. Buck y Mo Yan, con una misma temática, las ancestrales costumbres de los campesinos chinos.

Nuestra primera autora, Pearl S. Buck tuvo un gran éxito en vida, enriqueciendo la opinión que se tenía en Estados Unidos sobre los orientales, según los expertos, pero poco a poco es una escritora que se ha ido dejando de lado y aunque se ha retomado como ejemplo de crítica a la situación de la mujer en la estructura social de China, su interés continúa declinando.

Charlamos acerca de si la situación del protagonista, asfixiado por una burocracia que le impide vivir tranquilamente de su esfuerzo y con su familia es comparable a otras sociedades. 

Leemos algunos párrafos acerca de lo que en el cuento se denominan superiores y que vienen a sustituir el imperio del antiguo emperador por el que el viejo campesino siente más simpatía que por los diferentes hombres que ahora, desde el poder, le impiden que su prosperidad se asiente y pueda disfrutar de sus hijos y nietos. El final nos parece demoledor y el cuento una crítica al nuevo sistema político chino que tras la revolución se impuso y que la autora vivió.

Nuestro segundo cuento, del también Premio Nobel Mo Yan, nos parece un ejemplo de toda su escritura que brota en cascada en sus narraciones, hay una trama central, un hombre encuentra a una niña abandonada en un campo de girasoles y se la lleva a casa pero el recibimiento es de hostilidad total. Sumidos en la política del hijo único, esta buena acción no es comprendida ni compartida por nadie.

Coincidimos en que este cuento es el que más nos ha impactado y la sesión se alarga tanto que no terminamos de poner en común todos los aspectos que surgen  en esta narración que incluye un vistazo sociológico al abandono de niños, un análisis de otras narraciones con el mismo tema, una reflexión acerca del desastre que significa obligar a no tener un más de un hijo en un campesinado que sólo valora tener niños varones e incluso microcuentos chinos. 

Nos preguntamos si el autor critica a la gente o al partido y su calidad humana es tal que logra ponerse en la situación de unos y otros, y señalar que las víctimas absolutas en este despropósito son otras personas que no deciden nada, los niños recién nacidos. Esta narración repleta de todo tipo de géneros y subgéneros, incluyendo picaresca y humor a veces truculento es la forma habitual de escribir de Mo Yan, un gran admirador de Gabriel García Márquez. 

Para finalizar leemos un poema de Karmelo Iribarren.



Las ciudades

Me gustan las ciudades, sus plazas,
sus calles, sus esquinas,
sentarme en la terraza de un bar
con un café delante
y dejar que pase el tiempo,
sin hacer nada, sin prisa,
observando esto y aquello,
y luego ir a alguna librería y revolver
un poco en los estantes,
y si hay río cruzar el puente
y repetir la misma operación al otro lado.
Me gusta estar solo entre la gente,
no ser nadie, no tener que ir a ningún sitio
pero poder ir a todos.
Me gusta la primera vez que me asomo
al espejo del baño del hotel,
ese momento de suspense,
recién llegado, cuando
no sabes si va a aparecer tu rostro
o el del último huésped, atrapado aún
en la memoria del azogue.
Me gustan los parques y los ríos
urbanos, pasear por ellos, a su lado,
especialmente en otoño.
Me gustan las ciudades, sí: andar,
mirar, vivir, enamorarme
de esa mujer del vestido rojo…

18 Mayo Carta de una desconocida - Stefan Zweig y un poema de Mario Benedetti. 

Nuestra lectura de esta sesión, Carta de una desconocida de Stefan Zweig es para todos nosotros quizá un buen ejemplo de cómo ha cambiado nuestra sensibilidad con respecto a la época en la que fue escrito. Hoy en día creemos que una mujer con una obsesión tan absorbente para un hombre tendría que consultar a un psicólogo.

Algunos de los participantes han sentido rechazo leyendo la entrega, hasta acabar con su vida, de una chica joven al amor idealizado de un hombre casi quince años mayor que ella.

Nuestra protagonista conoce a este hombre cuando es apenas una adolescente y durante los siguientes diez años de su vida, estará pendiente de él, incluso tendrá relaciones íntimas con él y se quedará embarazada a pesar de que en ningún momento ese hombre se habrá fijado en ella y ni siquiera sabrá su nombre. 

Coincidimos en que él no es presentado como un conquistador ni como un hombre que desprecie a las mujeres: se dedica a su profesión con todo rigor y después, su vida sentimental es libre y sin compromisos. No hace falsas promesas ni trata mal a sus parejas.

También charlamos acerca de si este comportamiento obsesivo era visto como normal en su tiempo y en cambio ahora, nos parece enfermizo y que ella debería haber estudiado y abrirse a otras personas puesto que su familia tenía la posibilidad de darle un buen futuro y enriquecer su horizonte para no hacer de una única persona, de un amor no correspondido, la ruina de su vida.

Para finalizar leemos un poema de Mario Benedetti.


    Mario Benedetti -  Kindergarten  

Vino el patrón y nos dejó su niño
casi tres horas nos dejó su niño,
indefenso, sonriente, millonario,
un angelito gordo y sin palabras.
 
Lo sentamos allí, frente a la máquina
y él se puso a romper su patrimonio.
Cómo un experto desgarró la cinta
y le gustaron efes y paréntesis.
 
Nosotros, satisfechos como tías,
lo dejamos hacer. Después de todo,
sólo dice «papá». El año que viene
dirá estádespedido y noseaidiota.


11 Mayo – Eliezer y Rebeca de Pedro Gómez Valderrama y La señorita Perla de Guy de  Mapussant y un poema de Adam Zagajewski. 

En nuestra primera reunión de la segunda temporada del club de lectura de la mediateca Anabel Segura leemos dos cuentos de autores que son la transición de una época a otra de la literatura.

En primer lugar, el singular cuento Eliezer y Rebeca del colombiano Pedro Gómez Valderrama - un escritor que representa la generación anterior a García Márquez- que a menudo elaboró relatos a partir de hechos históricos o, como en este caso, de episodios bíblicos. Leemos primero el origen de esta romántica historia de un amor imposible, que se basa en un relato del Génesis y charlamos acerca del "cabo suelto" por así decir, que Gómez Valderrama usa para fantasear sobre un siervo que ha de entregar una mujer a su señor y de la que tiene la desgracia de enamorarse.

Leemos en voz alta algunos párrafos porque tenemos diferentes opiniones acerca del significado del texto, ¿qué clase de relación tuvieron? ¿era posible que el amor de dos personas en sus situaciones sociales tan diferentes, triunfara? 

Algunas frases nos gustan especialmente y nos compadecemos del destino trágico de ambos, ella entregada a un hombre que no quiere y él con su vida arruinada vagando por una taberna en Alejandría. Nos preguntamos si esta situación es habitual en otras circunstancias y culturas incluso hoy en día, y si las diferencias sociales condicionan a las personas mucho más de lo que pudiera parecer. 

Nuestro segundo cuento, La señorita Perla de Guy de  Mapussant pertenece al comienzo del nuevo género de terror que autores como Lovecraft o Ambrose Bierce desarrollarían después plenamente.

El realismo ya no era suficiente para hablar de la época, había que ir más allá de narrar la vida de la nueva clase social, la burguesía: los escritores empezaron a pensar que no todo se explicaba a través de la razón y Mapussant elabora un relato que es una mezcla de misterio y realismo convencional, un cuento que nos parece doble porque tiene un pie en el nuevo género de terror sin abandonar del todo la realidad. 

Por un lado, una familia burguesa que intenta casar a sus hijas y cómo se cría una niña abandonada entre ellos y con ellos pero sin ser igual a ellos, y por otro, el modo misterioso en el que esta niña es recogida cuando era un bebé, cómo la encuentran en la noche, en el campo, para que sea acogida por el primero que llegue. 

El final de nuestro cuento nos lleva a preguntarnos si es adecuado o no que el amor hasta ese momento secreto o desconocido del señor y la joven recogida, ha de ser expuesto a la luz. Cómo condicionará sus vidas de ahí en adelante y si no era mejor que hubiera seguido siendo secreto, algo oculto a todos, algo que incluso no se habían declarado el uno al otro, que cada uno de ellos mantenía encerrado en sí mismo sin manifestarlo.  




Para finalizar cerramos nuestra reunión con un poema de Adam Zagajewski 

Cambios

Hace meses que no escribo

ni un solo poema.

Vivía humildemente leyendo los periódicos,

pensando en el enigma del poder

y en las causas de la obediencia.

Contemplaba puestas de sol

(escarlatas, muy inquietantes),

sentía cómo callaban los pájaros

y cómo la noche iba enmudeciendo.

Veía girasoles que agachaban

la cabeza al ocaso, como si un desatento

verdugo paseara por los jardines.

En el alféizar se iba acumulando

el polvo dulce de septiembre

mientras las lagartijas se escondían

en los salientes de los muros.

Salía a dar largos paseos,

y deseaba tan sólo una cosa:

relámpagos,

cambios,

a ti.

 

Inscripciones, Mediateca Anabel Segura. 
Tel. 91 484 16 90 y 673 22 05 88


Marzo - Abril

Miércoles - 16, 23 

31 de marzo, 10h. Salida Museo Africano

Miércoles - 6 y 20 de abril

20 de abril. El negro artificial de Flannery O'Connor, Optimistas de Richard Ford y un poema de Wendell Berry.

Nuestra última reunión de este ciclo del club de lectura de la Mediateca Anabel Segura está dedicada a dos escritores sureños de Estados Unidos: la escritora Flannery O´Connor y el escritor Richard Ford.

De O´Connor leemos, El negro artificial que ella considera su mejor cuento y su narración preferida. Coincidimos en que sus referencias al pecado, la misericordia y en general, sus firmes creencias católicas son lo que nos produce más extrañeza en el texto. Nos preguntamos si a pesar estos párrafos excesivos, la narración soporta esta injerencia de las creencias de la escritora y no disminuyen nuestro interés por este cuento acerca de cómo se enseña en el racismo y cómo se es abandonado,  rechazado, por la propia familia, por el  abuelo que le cuida, en un incidente sin importancia en plena calle: ¿actúa así  por cobardía? ¿por miedo?

Charlamos acerca de cómo un hombre que tenía un buen concepto de sí mismo, se reconoce capaz de cualquier otra vileza, en palabras de la autora,  de cualquier pecado después de renegar de su nieto, un niño de diez años, huérfano de madre y abandonado por su padre, al que cuida.

Sobre Optimistas de Richard Ford que quizá nos haya gustado más en general que el de Flannery O´Connor, nos preguntamos si ambos cuentos tienen un punto en común: el ser abandonado por quien más se ama por maldad o negligencia, quizá por simple cobardía o ignorancia. El protagonista de Optimistas es un adolescente que ve cómo su mundo se derrumba cuando su padre actúa de manera impulsiva y violenta. Este chico ve cómo su familia se destruye y tiene que salir al mundo,  comenzar una vida nueva, en soledad, sin otras capacidades o recursos que pensar, que es mejor librarse del lastre de adultos desastrosos que no saben conducir adecuadamente sus vidas. 

Cerramos nuestro club de lectura con un poema del también autor sureño, el poeta y granjero Wendell Berry.



LA PAZ DE LAS COSAS SALVAJES

 Cuando me crece una desesperación por el mundo

y me despierto de noche al menor ruido

asustado por lo que será de mi vida y la de mis hijos,

voy y me tiendo donde descansa el pato salvaje,

hermoso sobre el agua, y donde come la fabulosa garza.

Entro en la paz de las cosas salvajes

que no le imponen a sus vidas la previsión

de las penas futuras.

Entro en la presencia del agua quieta.

Y siento por encima de mí las estrellas

esperando con su luz.

Durante un tiempo

descanso en la gracia del mundo,

y soy libre.

 

6 de abril. Cordero asado de Roald Dahl y La célebre rana saltarina del distrito de Calaveras de Mark Twain. Un poema de Wislawa Szymborska. 

Para nuestra reunión de abril ponemos en común dos cuentos de humor, Cordero asado de Roald Dhal y La célebre rana saltarina del distrito de Calaveras de Mark Twain que nos impregnan de jovialidad y buen humor a todos.

Nuestro preferido es Cordero asado del célebre autor de literatura infantil, Roald Dahl. Admiramos, al leer con detalle, la construcción de este relato aparentemente fácil y cómo esta supuesta facilidad está hecha por alguien que domina bien el arte de la escritura. 

Una modélica ama de casa embarazada, esposa de un policía, tiene una reacción inesperada y se convierte en una mujer peligrosa que es capaz de vengarse de su adorado esposo sin pensárselo dos veces y sin sentir arrepentimiento. Buscamos en el texto el punto en el que la idílica situación hogareña se transforma en el escenario de un crimen y cómo provoca en el lector estupefacción e incluso carcajadas. ¿Estamos de parte de la protagonista a pesar de que sabemos de lo que es capaz?, nos preguntamos y coincidimos en que, frente a todos los compañeros del marido y casi "el mundo" que quiere ajusticiarla, ella actúa con toda la razón cuando lo que ama y cuida con total entrega le es arrebatado por el comportamiento estúpido de su marido.

De nuestro segundo cuento, La célebre rana saltarina del distrito de Calaveras de Mark Twain, coincidimos en que quizá al ser leído junto al de Dahl sale por así decir perdiendo aunque también nos parece cómico y divertido. Twain comenzó su carrera como escritor y su por fin, salida de la pobreza con este cuento que le hizo muy famoso y que ha dado lugar a un festival de la rana saltarina que se viene celebrando en California, en el pueblo en donde él ambientó su narración, desde el siglo XIX. 

Para finalizar y continuar con esta reunión llena de risas, leemos un poema de la Premio Nobel polaca, Wislawa Szymborska cuya bondadosa ironía cierra muy bien nuestra sesión de abril. 



No lectura 

A las obras de Proust
no les añaden en la librería un mando a distancia,
no podemos cambiar
a un partido de fútbol
o a un concurso donde ganar un volvo.
Vivimos más,
pero menos precisos
y con frases cortas.
Viajamos más rápido, más a menudo, más lejos,
aunque en lugar de recuerdos volvemos con fotos.
Aquí yo con un tío.
Aquel creo que es mi ex.
Aquí todos en pelotas,
así que seguramente es una playa.
Siete tomos: piedad.
¿No se podría resumir, abreviar,
o mejor mostrar en imágenes todo eso?
Una vez pasaron una serie que se titulaba La muñeca
pero mi cuñada dice que era de otro que también empezaba por P.
Además, seamos sinceros, quién es ese.
Al parecer escribió en la cama un montón de años.
Página tras página,
a una velocidad limitada.
Y nosotros con la quinta puesta
y — toquemos madera — saludables.



23 de marzo. Cuentos africanos y un poema de Albert Aoussine.   

En nuestra segunda reunión de la nueva temporada del Club de Lectura de la mediateca Anabel Segura, leemos cuatro cuentos africanos: Dulzura de Toni Morrison, Las aventuras de Sowe que es anónimo, Una experiencia privada de Chimamanda Ngozi Adichie y una simpática fábula, podríamos decir, de la literatura oral de Benin, Por qué las gallinas escarban la tierra.

Empezamos eligiendo nuestra narración favorita que coincidimos, es el cuento de Chimamanda Ngozi, Una experiencia privada en el que dos mujeres, una vendedora de cebollas con varios hijos y una moderna doctora con mejor nivel de vida, han de refugiarse de los disturbios callejos que la lucha entre musulmanes y cristianos desata por un rumor en las calles de Nigeria. Los gobernantes lejos de calmar a la población, atizan las diferencias para que obligados a vivir en la violencia no puedan reclamar mejores condiciones de vida a sus responsables políticos, divide y vencerás. Nuestro cuento, coincidimos, tiene muchos detalles que invitan a profundizar en las relaciones humanas y en las circunstancias de vida que nos condicionan más allá de nuestras decisiones individuales. Mientras fuera los hombres se matan, ellas encuentran en una mutua ayuda la manera de sobrevivir, apreciarse y preocuparse por el bienestar de la otra. Un ejemplo sobre el que reflexionar acerca de cuáles son en realidad, las diferencias más allá de la raza, las creencias religiosas o el nivel de vida. 

Nuestro segundo cuento, Dulzura es una descripción terrible de cómo los oprimidos asumen y a su vez se convierten en parte del engranaje que les condiciona su vida. Cuando una mujer de piel más clara tiene una hija más oscura, no sólo es abandonada por su marido, si no que ella misma la rechaza y convierte su infancia y adolescencia en un tormento. Toni Morrison, coincidimos, no escribe este cuento desde el arrepentimiento de la protagonista, si no más bien desde la auto-justificación y nos preguntamos si volviera a repetirse el tener una hija más oscura, si se comportaría con la niña de igual manera, creemos que sí y también nos preguntamos ¿qué otra cosa puede hacer? El final desolador es una abuela que vaticina para su hija que va a dar a luz, un destino similar porque cuando sea madre vivirá más profundamente, como ella vivió, todo el peso social de la exclusión, de ser diferente.

Cerramos nuestra reunión comentando Las aventuras de Sowe, un cuento sobre madrastras que en nuestra tradición europea es también un tema que ha dado lugar a narraciones tan oscuras como ésta. 




Para finalizar leemos Pueblo natal, un poema del autor camerunés Albert Aoussine.

Pueblo natal

 

Cuando mis pensamientos

me trasladan a mi pueblo natal,

escenas ricas en colores,

avivan mi emoción.

 

Allá, bajo los trópicos,

se vive bien en cualquier estación.

 

Los espacios son extensos, vastos

hechos a la medida de mi respiración.

Los arboles están rodeados de espeso follaje

los poderosos baobabs, sirven de abrigo

y lugares de encuentros

cuando el sol en el cenit, lanza sus rayos.

 

Las chozas agrupadas, sabiamente espaciadas,

triunfalmente saliendo de la tierra

muestran con orgullo, sus tocados de paja.

 

Allá, a lo lejos, contemplo

encantado, la sabana salvaje

mi sueño de inmensidad.

(…)

Las mujeres, con su tesón habitual,

se levantan al nacer el alba,

vestidas con simples paños…

con los colores-de todas-las estaciones.

(Fragmento) 



16 de marzo. La dama del perrito de Anton Chejov y Tres rosas amarillas de Raymond Carver. Un poema de R. Carver.

Comienza nuestra primera reunión de la temporada en el club de lectura de la mediateca Anabel segura con dos cuentos emblemáticos, dos obras maestras: La dama del perrito del gran escritor ruso Anton Chejov y el llamado chejov americano, Raymond Carver y su narración, Tres rosas amarillas que describe las últimas horas de Chejov, muerto de tuberculosis con poco más de 50 años.

Algunos de los asistentes conocían y habían leído con anterioridad, La dama del perrito pero es ahora, en esta segunda lectura cuando reparan en la cadencia de lo narrado y en aspectos que en una primera ocasión les han pasado desapercibidos. 

En el ocaso de los grandes narradores rusos, desde Tolstoi a Dostoievski, con una formación en ciencia diferente a ellos y anunciando la aparición de una nueva clase social, la burguesía rusa que al igual que la europea, no tenía en la posesión de la tierra su riqueza; surge un médico que escribe pequeños relatos para revistas sobre gente anodina: funcionarios, comerciantes, damas de provincias, artistas, hombres de finanzas; los protagonistas de La Dama del perrito.

Cuestionamos, según la escritura de Chejov, la idea de que todo detalle en un cuento tiene que ser significativo. Como en la vida misma, a veces hay incidentes u objetos, y nos preguntamos por el perrito de Ana, que no existen en un segundo significado, ¿simboliza algo su mascota? ¿sólo da pie a que los amantes se encuentren?

Leemos algunos párrafos en los que Chejov hace una crítica social a las vidas anodinas que al enamorarse, al amar, transcienden la rutina cotidiana. ¿Condena el autor el adulterio? Coincidimos en que respeta los sentimientos de ambos, los presenta al lector como sinceros e interpretamos que ambos son víctimas de una época en la que era inconcebible, en su clase social, el divorcio. Chejov, y estamos también de acuerdo en esto, no moraliza sobre la infidelidad.

En este cuento no hay final sorpresa que dé un giro a lo narrado y acaba, quizá, más como narración que como posibilidad real, abriendo una esperanza al lector, ya que ambos amantes quieren encontrar una solución a su relación clandestina que se prolonga durante años.

El segundo cuento, Tres rosas amarillas del escritor estadounidense Raymond Carver es un homenaje al escritor ruso, al que consideraba su maestro. Este cuento y el volumen de relatos en el que se incluye causó tal impacto en los lectores que en Madrid hay una librería con el mismo nombre, especializada sólo en relato y los expertos advierten que a menudo, esta ficción sobre las últimas horas de vida de Chejov es tomada como real en todos los detalles y referenciada en la biografía del escritor ruso. Se da la peculiaridad de que Carver falleció también en la cincuentena.

Para finalizar, leemos un poema de Raymond Carver que consideraba a la poesía parte esencial de su quehacer como escritor, e incluso de mayor significación que sus cuentos.

 



                                Felicidad  - Raymond Carver


Tan temprano que casi está oscuro todavía.
Me acerco a la ventana con una taza de café
y el atasco de siempre a estas horas de la mañana
en la cabeza.
Veo entonces al chico y a su amigo
calle arriba
repartiendo el periódico.
Llevan gorras y sudaderas,
uno de ellos con una bolsa al hombro.
Son tan felices
que no se dicen nada, estos chicos.
Creo que si pudieran, se cogerían
del brazo.
Es temprano por la mañana
y están haciendo esto juntos.
Se acercan, despacio.
El cielo empieza a cubrirse de luz,
aunque todavía cuelga pálida la luna sobre el agua.
Tanta belleza que, durante un instante,
la muerte o la ambición, incluso el amor,
no tienen cabida aquí.
Felicidad. Llega
de forma inesperada. Y sigue su camino, realmente.
Cualquier madrugada te lo dice.









Club de Lectura Centro de Arte, Alcobendas (Madrid) - Coordinadora, Maribel Orgaz - Alcobendas

 

Maribel Orgaz - info@leerenmadrid.com

Nueva temporada en el Club de Lectura de la Mediateca Centro de Arte Alcobendas (Madrid) del que soy Coordinadora. 

Nuestro club de lectura comenzó su andadura en 2018 y temporada tras temporada ha estado completo y con lista de espera. Nos reunimos una vez al mes y leemos ficción aunque dedicamos una sesión veraniega a nuestros propios cuentos desde que en 2019 lo propusieran los asistentes.  

¿Te gustaría asistir una sesión como oyente? Escríbeme, info@leerenmadrid.com

¿Quieres coordinar tu propio club de lectura? echa un vistazo a este pequeño manual que publiqué en la editorial Bercimuel en versión digital. Cómo organizar un Club de Lectura.

Puedes leer la temporada 2021 aquí.

Puedes leer la anterior temporada 2019-2020 aquí. 

Puedes leer la temporada 2018 aquí. 

TEMPORADA 2022 - Último martes de cada mes a las 19h.

Mediateca Centro de Arte - Inscripciones desde 9 de septiembre 

                                              Teléfono: 91 229 4940 - Extensión 4817



I Premio de novela corta Alcobendas, un poema de José Antonio Muñoz Rojas.

En nuestra reunión de noviembre leemos los dos autores galardonados en el certamen de novela corta Bachiller Alonso López que celebra nuestro municipio, Alcobendas.

El primer premio fue concedido a Arrazagales de Juan Manuel Sainz Peña, un relato sobre la guerra civil que en general, es nuestro favorito. El finalista, MiMadre de Raúl Ortega Alfonso nos lleva a preguntarnos acerca de cómo escribir sobre la miseria moral.

En este encuentro, charlamos acerca de si podría haber alternativas a los tradicionales concursos en lo que se refiere a la literatura. ¿Quizá becar a un autor durante un año al igual que se hace con los artistas plásticos en lo que se denomina en residencia? 

¿Quizá, como en otros galardones, por ejemplo, distinguir el libro mejor editado del año o seleccionar un tema y premiar lo que se considera de excelencia ya publicado? Mejor novela histórica referida a Madrid, mejor ensayo sobre literatura española, etc.

También nos preguntamos si la composición de los jurados influye en la selección de los premiados. ¿Cuál sería el perfil idóneo para poder premiar nuevas vías de expresión literaria, para distinguir nuevos temas y nuevas corrientes de escritura? 

Para finalizar leemos un poema de Jose Antonio Muñoz Rojas. 


La dicha, qué es la dicha? (La palabra
no me hace feliz, dicho de paso). Yo diría
que es sencillamente ir contigo de la mano,
detenerse un momento porque un olor nos llama,
una luz nos recorre, algo que nos calienta
por dentro, que nos hace pensar que no es la vida,
la que nos lleva, sino que nosotros somos
la vida, que vivir es eso, sencillamente eso.



25 de octubre, Ya no quedan junglas adonde regresar de Carlos Augusto Casas. Un poema de M. Eminescu. 22 de noviembre. 

En nuestra reunión del mes de octubre leemos una novela negra, Ya no quedan junglas a donde regresar, la primera obra publicada de Carlos Augusto Casas que es periodista de investigación y lector de novela negra para una editorial.

A la mayoría de nosotros, seamos o no lectores habituales de novela negra, nos ha gustado su ritmo muy rápido y que el protagonista sea inusual en el género, un hombre de setenta años, viudo y que se considera a sí mismo acabado, casi en las puertas de la muerte. Sin nada que hacer, con un hijo que vive en Estados Unidos y una debilidad física que aumenta día a día. 

Leemos algunos párrafos en voz alta en los que se combina la violencia y el humor o frases irónicas acerca de situaciones o personajes que coincidimos, en más de una ocasión, nos han hecho reír.

Las calles madrileñas son reflejadas en la novela como lugares inhóspitos para la gente pobre, despiadadas con todos aquellos ya sean viejos o mujeres sin recursos que no pueden sumarse al ritmo de productividad que exige el sistema. Asesinos, mafiosos, proxenetas, ricos sin escrúpulos. El autor presenta un mundo contrastado en el que los débiles lo son mucho y los que arrasan con todo, una multitud. 

Los de abajo se ayudan como pueden, el estamento superior está conectado y hasta cierto punto organizado: delincuentes con sicarios y todos con abogados que los protegen de las consecuencias de su actividad criminal. 

Algunas reflexiones que salpican la novela: los psicópatas son quienes gobiernan este mundo porque se ha diseñado para ellos, los crímenes han descendido porque han aprendido a ocultar los cadáveres, etc. quizá, especulamos, se deben al trabajo diario del autor como periodista y en contacto habitual con el mundo de arriba y el de abajo.  

En nuestra reunión, algunos no han conectado con lo narrado y se plantea si podría haberse extendido más en descripciones y personajes, en su psicología y en mejorar los ambientes pero como la prosa se acelera a cada página y el final es sorprendente y bien articulado con el texto, quizá sería otra novela diferente lo que se lograría al sacrificar velocidad en favor de cuidar más el estilo y aumentar por tanto las páginas. 

Para finalizar, leemos un poema del gran poeta rumano, Mihai Eminescu:




La patria de la vida es el presente,
Sólo estamos en el instante de ahora,
Estamos en la verdad. - Y el pasado
Con el futuro son sólo pensamiento.
En vano empujáis lo que tenéis delante,
En vano deseáis las cosas que vendrán.
Volved hacia vuestro interior y conoceréis
Que todo en el mundo, todo está en el presente.
Todo lo que fue o será alguna vez,
Fueron, serán sólo porque es.
¿ No sabes que tocando a un hombre
Tocas la humanidad ? La multitud es ilusión.
Di a miles de hombres la misma palabra
Y en miles despertará entonces
El mismo icono, el mismo sentido.
Signo que todos son en uno y el uno es en todos.





27 de septiembre - Llévame a casa de Jesús Carrasco. Un poema de Antonio Gamoneda. 

Celebramos nuestra primera reunión de la temporada otoño-invierno con lleno completo y lista de espera. 

La lectura de este mes, Llévame a casa de Jesús Carrasco en general nos ha gustado. Habla de una situación, qué ocurre cuando nos hacemos demasiado mayores para ser independientes, que a todos nos concierne o bien porque hemos de cuidar a nuestros padres ancianos o bien porque sabemos que al llegar a la vejez podríamos necesitar ser cuidados.

Nos preguntamos acerca de los motivos por los que el protagonista deja el pueblo, en donde a sus padres les hubiera gustado que continuara viviendo, para irse a otro país a trabajar en algo que no es muy significativo pero que a él, le parece otra nueva vida que le gusta. Quizá no haga falta un episodio traumático ni algo concreto para sentir que no se encaja en el lugar en el que se ha nacido y emigrar o irse a otro lugar, sea una buena opción para mucha gente. 

Al volver, desde Edimburgo que es donde vivía el protagonista, al pueblo por el fallecimiento de su padre, es consciente de que su madre que tiene una enfermedad degenerativa, ha estado bien atendida porque su hermana, que también se marchó de allí para trabajar, ha estado haciendo un enorme esfuerzo compaginando su vida laboral, cuidando a sus propios hijos aún niños y los viajes constantes desde Barcelona a Cruces, que así es como se llama el pueblo.

Charlamos acerca de las declaraciones del autor, en las que ha explicado que es su novela más autobiográfica, en el sentido de que él también procede de un pueblo y vivió tres años en Edimburgo, que siente fascinación por el agua, ya que procede de una zona árida y que entrenaba corriendo. También comentamos el éxito de su primera novela, Intemperie, del premio que obtuvo por la segunda y cómo se le ha incluido en la llamada corriente neorrural, una especie de continuación de la escritura de Miguel Delibes. 

Nos preguntamos si el cambio del protagonista, que en principio no tiene intención de quedarse en Cruces cuidando a su madre, está bien anticipado en el texto o si la novela cambia a un ritmo mucho más rápido tras las primeras cien páginas y cierra bruscamente. ¿Parecen sus padres de una época anterior?, opina uno de nuestros asistentes. ¿Este rasgo es atribuible a la diferencia entre la vida en el pueblo y la vida en la ciudad?

Leemos en voz alta algunos párrafos que nos han gustado: la descripción de cómo la madre dispone sus brazos en torno al vientre o cómo resume en unas líneas los cambios domésticos que se produjeron en España con el boom inmobiliario.

Para finalizar, leemos un poema de Antonio Gamoneda.

Después de veinte años
Cuando yo tenía catorce años
me hacían trabajar hasta muy tarde.
Cuando llegaba a casa,
me cogía la cabeza mi madre entre sus manos.
 
Yo era un muchacho que amaba el sol y la tierra
y los gritos de mis camaradas en el soto
y las hogueras en la noche
y todas las cosas que dan salud y amistad
y hacen crecer el corazón. +Aquí




 






22 de marzo- El hombre que plantaba árboles, Jean Giono

26 de abril - Los ingratos, Pedro Simòn 

24 de mayo - Cien noches, Luisgé Martín

21 de junio - Cuentos de verano y de creación propia. 

Nueva temporada - Inscripciones, Mediateca Centro de Arte (Alcobendas, Madrid) Teléfono:  91 229 49 40

- 27 de septiembre

- 25 de octubre

- 22 de noviembre

- 20 de diciembre


24 de mayo - Cien noches, Luisgé Martín y un poema de Ángel Valente.

En nuestra penúltima reunión de la temporada, leemos una novela que nos da pie a una sesión muy participativa, Cien noches de Luisgé Martín. En primer lugar charlamos acerca de qué cabe en una novela y si bajo este nombre se pueden incluir la variedad de textos y propuestas que hace Martín: el análisis de un estudio psicológico, la investigación de casos individuales que otros escritores han redactado para esta novela y que se incrustan en ella de manera casi anónima. 

Algunos nos ha gustado más la segunda parte que la primera y en general, debatimos acerca de cuáles son los límites en los que las relaciones íntimas han de ser detalladas. ¿Es necesario ser explícito? ¿Esa es la incomodidad que a muchos de nosotros nos produce el texto o es la crudeza con la que se detallan estas situaciones?

También nos preguntamos si la protagonista, Irene, es un personaje femenino que sólo reviste una mentalidad masculina que resulta poco creíble en su relación con los hombres, la manera en la que actúa e incluso cómo se enamora una mujer que conoce constantemente hombres.

¿Qué es lo que el autor pretendía concluir con esta novela? ¿Cuál es su, por así decir, su punto de vista sobre la infidelidad, sobre los hombres y las mujeres y sus relaciones?

La mediateca había adquirido este texto como fondo y se ofreció a este club de lectura para ser leído. Nuestras opiniones se dividen entre quienes nunca lo hubieran abordado si lo hubieran encontrado en alguna librería o en la biblioteca y quienes les ha parecido que sí tenía interés. 

Acerca de la novela se aporta en la reunión este divertido post que compartimos en la reunión. 

Para finalizar, leemos un poema de José Ángel Valente. 



El amor está en lo que tendemos...
José Ángel Valente
 
El amor está en lo que tendemos
(puentes, palabras ).
El amor está en todo lo que izamos
(risas, banderas).
Y en lo que combatimos
(noche, vacío)
por verdadero amor.
El amor está en cuanto levantamos
(torres, promesas).
En cuanto recogemos y sembramos
(hijos, futuro).
Y en las ruinas de lo que abatimos
(desposesión, mentira)
por verdadero amor.
"Breve son"   1968

26 de abril. Los ingratos de Pedro Simón y un poema de Orlando Mondragón. 

En nuestra reunión del mes de abril, en la Mediateca Centro de Arte, leemos una novela que en general nos ha gustado aunque algunos de los asistentes comentaron que nos le pareció demasiado interesante. 

Nos preguntamos, aquellos que tenemos buena opinión, si este interés se debe a que trata de la infancia de un niño de diez años en un pueblo a principio de los años 70 y entonces, muchas de las situaciones, música de aquel tiempo e incluso objetos son reconocibles por toda una generación de lectores. ¿Entenderían generaciones posteriores de igual manera esta novela? 

Charlamos sobre lo que podría interesar a un lector, como ocurre en nuestra reunión, que no ha tenido esta misma vivencia en España y repasamos lo que sería valioso como novela: la conmovedora relación de un niño con la persona que le cuida, la dura situación de una mujer sorda y pobre en un pueblo, un matrimonio a punto de romperse porque el padre tiene una amante.

Leemos algunos párrafos que están llenos de humor, sobre todo al describir las peripecias infantiles y la manera en que un niño cree entender los problemas de los mayores que le rodean que no se preocupan de dar explicaciones sobre lo que hacen. 

Pedro Simón no ha intentado idealizar la vida de pueblo y al igual que Delibes, su escritor de referencia, refleja la crueldad y la cerrazón que en ocasiones se daba en los lugares pequeños, desde ahorcar gatos a criticarse unos a otros y dar de lado a quienes eran diferentes. 

Comentamos algunos detalles de cómo crece el protagonista que hoy en día son algo del pasado: la libertad de estar todo el día en la calle, el no dar importancia a comportamientos infantiles que se han patologizado y también, no ejercer presión en los niños con expectativas de triunfo social desde que son pequeños. 

Destacamos la relación entre Emérita, la sirvienta y cuidadora de los niños, con nuestro protagonista. Ella analfabeta tendrá en él, a su profe y él, que necesita una madre, tendrá en Emérita esa mujer que le dará cuidados y protección. 

Cerramos nuestra reunión charlando acerca de cómo en la vida encontraremos eméritas, cómo despedirnos bien de nuestro pasado y de las personas que por circunstancias se ven apartadas de nuestro día a día y cómo hacerlo de manera correcta para no sentir, como se titula esta novela, que somos unos ingratos. 

Para finalizar leemos un poema de Orlando Mondragón -  Premio Loewe de Poesía 2021.




Desearía regalarle a mi padre
un hijo que no esté roto.
Un hijo
sin defectos de fábrica,
con piezas de repuesto para sus enojos,
hábil con los balones o las distancias.
Un hijo que pueda presentarles
una muchacha hermosa en la cena,
sin esta cruz de soledades en la espalda.
Un hijo pared
en el que pueda apoyarse sin miedo.
Un hijo bonsái
que crezca bajo su sombra.
Un hijo gato que no pierda el camino a casa.
Un hijo con todos los ladrillos que planeaste, papá.
No este hijo de papel,
no este hijo de vidrio
que se corta con sus propios bordes.

22 de Marzo - El hombre que plantaba árboles, Jean Giono y un poema de Jaime Sabines.  

Nuestra primera reunión de la nueva temporada del Club de Lectura Centro de Arte comienza con un pequeño gran libro de Jean Giono, un autor del que no hemos leído otras obras, aunque algunos asistentes sí habían leído El hombre que plantaba árboles e incluso en su lengua original, el francés. 

Coincidimos, nada más empezar nuestra reunión que El hombre que plantaba árboles nos ha traído un mensaje de esperanza y de belleza muy necesario. 

A nuestra reunión tiene, además, la amabilidad de asistir la concejal de Medioambiente de nuestro municipio, Cristina Martínez a la que hemos invitado para que nos hable acerca del arbolado de Alcobendas como complemento a la lectura de nuestro libro. Ella nos refirió el mapa de nuestros árboles que puede verse aquí y algunos ejemplares singulares que tenemos en el municipio, por ejemplo un abeto de Masjoan, Abies masjoanis o un abeto Douglas, Pseudotsuga menziesii. Además, uno de nuestros asistentes, Juan Orive me indica esa rareza que es un naranjo de Luisiana, Maclura pomifera del que en España es probable que sólo haya otro ejemplar en Sevilla como el que tenemos en Alcobendas. A todo ellos, tan especiales, se añaden los más de doscientos árboles del amor distribuidos en la zona de Avenida de España y Parque de Navarra que florecen tan bonitos cada primavera. 

Sobre nuestra lectura, charlamos acerca de cuántas ideas hermosas transmite el texto: nuestra capacidad individual de contribuir a mejorar el lugar en el que vivimos con nuestras pequeñas acciones sin esperar que de inmediato se nos recompense por ello, en una tranquila confianza en la bondad de la vida. 

El protagonista de El hombre que plantaba árboles, un campesino, tras la muerte de su hijo y su mujer y mientras Europa se desangra en guerras, siembra miles de bellotas en los áridos campos de la Provenza para devolver la vida al lugar que habita. Los fuertes vientos, la falta de agua e incluso el carácter de los lugareños cambian entre los nuevos árboles, entre robles y manantiales que vuelven a manar. Es muy significativo, en nuestro libro, que el renacer esté simbolizado en un tilo y bajo él una abundante fuente.

A la reunión acudimos con diferentes ediciones del libro que a pesar de no haber dado rédito económico a su autor, que participó en la I Guerra Mundial y en la carnicería de Verdún, ha contribuido a que muchas personas planten árboles inspirándose en este relato. Elogiamos que nuestro campesino plantador de árboles enseñe con el ejemplo, sin adoctrinar, sin elaborar discursos y en el anonimato. Cuando fallece lo hace en un hospicio por lo que esta inmensa tarea que le llevó décadas de su vida no le supuso una mejora material personal. 

Para finalizar, proponemos ver el corto tan reconocido y premiado basado en el libro que está disponible en youtube. 



Cerramos nuestra sesión con un poema de Jaime Sabines, Decir casa

Se mecen los árboles bajo la lluvia
tan armoniosamente
que le dan a uno ganas de ser árbol.

Bajo los truenos
y atravesados por el viento
los árboles parecen muchachas dormidas de pie
a los que el sueño de amor lleva de un lado a otro la cabeza.

Estos árboles de la ciudad, tan esbeltos y solitarios
rodeados de casas y de alambres,
se alegran bajo la lluvia en lo alto
y son la nube misma y el cielo.
Los árboles llueven esta tarde
y la barriada toda los contempla.






 



martes, 1 de marzo de 2022

Ganar el mundo - José Echegaray, Premio Nobel de Literatura en 1904 - Curso Premios Nobel de Literatura, UP Miguel Delibes (Alcobendas)

 


                                                                                         Foto: El gran Galeoto

Maribel Orgaz @leerenmadrid
"Su vocación eran las matemáticas y la Física", afirman lo expertos, "pero como profesor no ganaba lo suficiente y después del éxito de su obra El libro talonario, dimite como ministro y se dedica a escribir dramaturgia. Estuvo sin cargo gubernamental de 1874 a 1905", James H. Hoddie, hispanista.

José Echegaray, Premio Nobel de Literatura en 1904, año en el que también fueron presentados al galardón el poeta Ángel Guimerá, el novelista ruso Leon Tolstoi o el escritor Rudyard Kipling, entre otros; era un brillante ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, número uno de su promoción que encontró en el teatro una buena fuente de ingresos y que cuando a los cuarenta años tomó la pluma fue capaz de escribir de manera sistemática dos obras al año hasta su fallecimiento.

"Mi vocación eran las matemáticas, si hubiera sido rico me habría dedicado, en una casa de campo, a las matemáticas superiores pero no dan de comer. He tenido que comer con los dramas de mis obras". José Echegaray.

El teatro en su tiempo vivía el esplendor de un entretenimiento que no tenía rival. Sólo en el centro de Madrid abrían sus puertas casi treinta establecimientos, la demanda de obras nuevas era incesante y un buen negocio.

El primer Premio Nobel de Literatura español comenzó su carrera profesional como docente en la Escuela de Ingenieros pero el sueldo era escaso y buscó en otros trabajos completar sus ingresos, abrió una academia preparatoria, se encargó de diferentes obras públicas, fue elegido diputado y desempeñó cargos ministeriales. Desde Almería, en donde se ocupaba de una carretera, su primer destino como ingeniero de obras públicas, escribía a sus amigos que lo que más echaba de menos de Madrid era ir al teatro.

"Fue el mejor matemático de su tiempo", Sánchez Ron, "y aunque se haya criticado que no fue un innovador, tampoco lo fueron sus contemporáneos" pero sí logró ser su mejor divulgador. Además de 70 obras de teatro, escribió 25 tomos de esta disciplina: "con él comenzó en España la Matemática Superior". 

Con su dramaturgia, de un verso ripioso imposible para el oído moderno, Echegaray permitió que el teatro diera el salto del drama romántico al espectador moderno. De seductores de monjas, de Don Juan Tenorio, a jóvenes burgueses enamorados cuyos padres esperaban de ellos hombres de negocio competentes. "Sus tramas eran muy superiores a las de su época, sus personajes más complejos psicológicamente, el contenido era humano, la gente se reconocía en sus obras". 


"Cuando estrena el Gran Galeoto los espectadores le acompañan a casa con hachones encendidos".  José Manuel Sánchez Ron, El hombre polifacético. 


El Gran Galeoto, su obra más célebre junto a O locura o Santidad y Mariana, fue adaptada al cine en 1951 en una extraordinaria versión dirigida por Rafael Gil que confirma lo que sus contemporáneos admiraban en su teatro y que la Academia sueca destacó al concederle el Nobel: "expuso los problemas morales contemporáneos, criticó los prejuicios y ambientó su obra en el mundo del espectador".

El teatro de Echegaray también triunfó en otros países europeos y eso fue lo que posibilitó que para la Academia sueca fuera un escritor conocido. Al traducirle al sueco, alemán, inglés o francés perdía su mala versificación original y la trama aparecía con "fuerza e ímpetu, imaginación y fantasía". 

Por si aún no fuera suficiente, destacó en los cargos ministeriales que asumió: fue el impulsor del Banco de España y sentó las bases de la legislación ferroviaria. "Entró a la política por la Economía que al fin y al cabo tenía una gran parte de matemática", Sánchez Ron. 

En 1890 conoció a la actriz María Guerrero. Él tenía 58 años, ella 23. Según James H. Hoddie, gracias a ella, Echegaray captó "la importancia de la mujer", le escribió 18 obras, la primera de ellas Mariana.

Para María Guerrero cambió su manera de escribir, abandonó el verso, dejó para consternación de la crítica "la daga y la espada" y buscó un nuevo teatro más natural y realista, alejado del romanticismo antiguo. 

En 1895, dedicaba su obra Mancha que limpia a la que sería durante décadas la gran dama del teatro español: 


A la eminente actriz señorita Doña María Guerrero.
Estas líneas son, más que una dedicatoria, una restitución. Usted, con su genio incomparable, ha hecho del personaje de Matilde una prodigiosa creación, elevándose otra vez a la altura de las grandes trágicas.
Al pretender dedicarle mi drama, no hago otra cosa que entregarle lo suyo: el triunfo. Y con él, mi gratitud y mi respetuosa admiración.



José Echegaray, Premio Nobel de Literatura en 1904

Premios Nobel
Del 21 de febrero al 20 de junio
Maribel Orgaz, profesora literatura

El curso está completo







viernes, 18 de febrero de 2022

Premios Nobel de Literatura - Maribel Orgaz, UP Miguel Delibes, Alcobendas (Madrid)

 

                                                                                                                 Fotografía: NobelPrize

"Se necesita mucho trabajo y dedicación para ser un muy, muy buen escritor".  
Ellen Mattson, escritora,
Comité de selección del Premio Nobel de literatura

Desde el próximo 21 de febrero y hasta el 20 de junio impartiré un nuevo ciclo de cursos de literatura en la UP Miguel Delibes de Alcobendas todos los lunes de 17.30h. a 19h.

Si hay un momento en el que la literatura abre noticiarios y desbanca al fútbol, los sucesos y las peleas políticas es el anuncio del Premio Nobel de literatura.

Hablaremos sobre sus orígenes, los primeros Nobel en lengua española, la oportunidad de conocer excelentes autores que antes del Nobel eran desconocidos para el gran público, de los Nobel polémicos y los que han distinguido a lenguas y países que están fuera de la órbita de los grandes conglomerados editoriales. Las dificultades de los escritores en lenguas minoritarias, 

La novela y la poesía, los géneros más premiados; el inglés y el francés, las lenguas más reconocidas, los premios compartidos o los que confieren prestigio a caminos fuera del radar del establishment académico convencional como la crónica periodística, el cuento y la canción. 

Anécdotas de la ceremonia de entrega y los motivos que arguyeron aquellos que lo rechazaron. Los desafíos para  el Nobel en los tiempos de Internet, la infrarrepresentación de las mujeres y de los autores chinos, indios y africanos.

La gran fiesta de los libros, la lectura y los lectores promovida por un país de apenas 10 millones de habitantes, situado en uno de los continentes más pequeños del mundo que logra captar la atención incluso de los no lectores.


Premios Nobel
Del 21 de febrero al 20 de junio
Maribel Orgaz, profesora literatura
El curso está completo


Puedes leer sobre algunas de las clases impartidas
con anterioridad en el ciclo, Una novela Una ciudad en estos link:

                  Calles que quedan fuera de la historia - La Barcelona de Javier Pérez Andújar

                  El Aranjuez de José Luis Sampedro

 


 

 

  



martes, 15 de febrero de 2022

Una larga noche - 'Seeing Auschwitz' - Casa Sefarad y Musealia - Visita Curso literatura de UP Miguel Delibes (Alcobendas)

 


Me despierto y sufro,
no consigo dejarlo atrás.
David Olére, 
superviviente del Sonderkommando de Auschwitz

El pasado 14 de febrero visitamos como cierre del ciclo de literatura que imparto en la UP Miguel Delibes (Alcobendas), Una novela, una ciudad, la exposición Seeing Auschwitz en Casa Sefarad (Madrid). 

“Seeing Auschwitz” es una exposición concebida y desarrollada por Musealia en colaboración con el Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau, y en asociación con la UNESCO y ONU, que ahora llega a Madrid presentada por Centro Sefarad-Israel, con la colaboración de la Comunidad de Madrid, la Embajada de Alemania, la Embajada de Estados Unidos y la participación del Foro Cultural de Austria y el Ayuntamiento de Madrid.

Casa Sefarad tuvo la amabilidad de efectuar para nuestro grupo una visita guiada por esta muestra que se inauguró en Madrid con motivo de la conmemoración, el pasado 27 de enero de la liberación en 1945 por el Ejército Rojo de este campo de extermino.  "Aquella fecha ha quedado inmortalizada a nivel mundial como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto".

Nuestra visita siguió la narrativa cronológica del horror a través de fotografías, mapas, dibujos de los internados en Auschwitz y grabaciones de los supervivientes. 

Para finalizar, salimos al jardín en el que grandes palmeras y un soleado y templado día nos ayudaron a dejar atrás la oscuridad invernal de las cinco salas abovedadas. 


Centro Sefarad-Israel. Calle Mayor, 69 (Madrid).

Entrada gratuita.

Del 25 de enero al 15 de julio, 2022.

De lunes a viernes de 10:30h a 14:30h y de 16:30h a 20:00h.

Sábados de 10:00h a 14:00h. 

  

Centro Sefarad-Israel ofrece visitas para grupos a la exposición. Visitas guiadas este enlace.






Premios Nobel - Próximo curso
Maribel Orgaz, profesora literatura
Desde 21 de febrero
Curso de Literatura UP Miguel Delibes, Alcobendas (Madrid)
El curso está completo

viernes, 4 de febrero de 2022

Calles que quedan fuera de la historia - La Barcelona de Paseos con mi madre de Javier Pérez Andújar

 



Necesitamos palabras hermosas
estamos dispuestos a entregar nuestras almas.
  Fedor Sologub

"El barrio es un territorio emocional", explicaba en un encuentro con lectores, el escritor Javier Pérez Andújar, "pero también estaba en contra de ti". 

El pasado lunes, en el curso que imparto en la UP Miguel Delibes de Alcobendas (Madrid), Una novela, una ciudad; hablamos sobre Paseos con mi madre del escritor Javier Pérez Andújar, una mezcla de autobiografía y crónica lírica de su infancia y adolescencia en un barrio obrero catalán.

Andújar, como buena parte de la generación europea de los 60, creció en el extrarradio hiper hacinado hasta el que sus padres llegaron en busca de una mejor oportunidad. "Antes que a Barcelona pertenezco a la internacional de los bloques: viendo un vídeo del puente de Vallecas es como si viera San Adrián". 

La periferia es un paisaje configurado por bloques apiñados en medio kilómetro cuadrado en los que viven 17 mil personas. El pueblo de Pérez Andújar, San Adrián junto al río Besós era también el del crecimiento desmesurado, el de la necesidad de vivienda del millón y medio de inmigrantes interiores, de Andalucía llegaron 850.000, que buscaron en Cataluña entre 1940 y 1970 una mejora en sus condiciones de vida.

Este San Adrián de Paseos con mi madre tenía calles como grietas entre moles de cemento, el río más contaminado de Europa y una central térmica avistada desde los balcones que los vecinos llamaban chernóbil.  

“No me siento identificado con mi barrio, allí no se podía leer ni hablar de libros con nadie, lo que me interesa es el aparato cultural que me salvó y que no lo era". Publicidad en los buzones, nombres de calles, carteles en las paredes. Todo aquello que permitía salir de allí porque, en sus propias palabras, el barrio era una cárcel. "Los transportes públicos, las bibliotecas públicas, por ahí podré escaparme yo de todo esto". 

Durante semanas, Andújar recorrió los barrios por las mañanas y escribió cada tarde sobre ellos. Paseos con mi madre se estructura en 15 capítulos que describen La Mina o Ciutat Meridiana pero también sus primeras lecturas, los tebeos de Ibáñez y las reivindicaciones vecinales de un autobús o una parada de Metro, las protestas por los defectos en la construcción de las viviendas. "Barcelona vive de espaldas al mar y a su gente porque no siente nada por ellos".

De este deambular por una geografía y una época, surgen recuerdos como acompañar a su amigo Toni Disco a los concursos de pintura rápida en los que, entre ladrillos y adoquines no sabía qué dibujar para terminar ambos tomando cerveza en un bar. "Nuestros paisajes", reflexionaba Antonio López, "están muy poco pintados".  

Y a esto se añade que la literatura carece también de retratos de la periferia: hay una carencia de narrativa sobre la subcultura urbana de estos lugares, afirmaba Manuel Vázquez Montalbán. "Hay que narrar la vida que ocurre aquí", Pérez Andújar, “todas las periferias se parecen porque están hechas de la misma gente".

Qué es lo exótico, nos planteamos en clase, qué es la literatura de viajes. El llamado turismo por la miseria que hoy en día recorre en tours organizados, los vertederos de Camboya o los slum de la India, ¿podría ofrecer la visita con idéntico exotismo a estos nuevos lugares gigantescos llamados Programas de Actuación Urbanística, PAU? "Es tan fácil ser pobre en Barcelona como en cualquier otra parte del mundo".

En La Mina, en donde se grabaron películas como El Vaquilla y se dieron a conocer delincuentes juveniles como el Torete o el Fitipaldi, ahora hay una biblioteca "que significa para un barrio lo que la selva del Amazonas para todo el planeta. La gente va allí a respirar a través de las hojas de sus libros".

Antes, "todo era tangible", ¿pero hoy?, se pregunta. En dónde manifestarse en contra de las condiciones laborales o los bajos salarios. Subcontratas de subcontratas de uniones temporales de empresas que a su vez están conformadas por bolsas de inversionistas que se mueven de un negocio a otro buscando cuanta mayor rentabilidad mejor. Políticos que siguen directrices lejanas y se pliegan a intereses opacos. 

"Aprendo a leer en los carteles de las calles como llamadas perdidas, flotando igual que algas en el océano de las ciudades".

Los domingos pasea con su madre siguiendo la orilla del Besós, "en la islita hay garcetas y garzas reales, tortugas, patos, cormoranes, ranas", comienza su descripción. Antes había ratas, "con sólo cambiar una letra puede transformarse el mundo, esto es lo que saben los poetas".

A lo lejos, un barco saca arena del fondo del mar para regenerar las playas de Barcelona. Más allá de los barrios aún se construyeron bloques en medio de la nada que el escritor denomina trasbarrios, "la especulación rebañando la cazuela"; polígonos y descampados achicharrados "como si ya no valiera la pena habitar el mundo". 

Andújar visita su barrio en el que "la gente que llegó de los lugares más pobres de España ahora está cediendo su hueco a la gente que llega de los lugares más pobres del mundo" y se sabe fuera de él: "ser un desclasado me ha servido para no pertenecer a nada en la vida, y en la nada puede sobrevivir uno".

Cuando el escritor vuelve al bloque ya no reconoce a nadie, "las almas me las he llevado en los viajes". 



Sigue leyendo sobre otras clases impartidas en este ciclo.



Una novela, una ciudad
Maribel Orgaz, profesora de Literatura
UP Miguel Delibes, Alcobendas (Madrid)
El curso está completo 



 



 






 

lunes, 31 de enero de 2022

El Madrid del cambio, el Madrid del siglo XX - María Pérez Herrero, escritora


 

Hoy lunes, a las 17.30h. tendremos en nuestra clase, en el ciclo que imparto, Una novela Una ciudad a la escritora María Pérez Herrero autora de Ni locas ni tontas. Editorial Espasa Calpe.

María Pérez se documentó exhaustivamente del Madrid de principios de siglo para su novela ambientada en el Lyceum Club, una agrupación de mujeres que a imitación de las sociedades inglesas, crearon un espacio en el que continuar la educación formal que recibieron, que era de enormes carencias en aquel tiempo. 

Las mujeres del Lyceum organizaron charlas, debates y encuentros con otros pensadores, escritores y artistas. Hombres y mujeres que en su tiempo destacaron por sus obras publicadas, su aportación intelectual o su labor pionera en la renovación educativa o políticas sociales e incluso en el mundo de la empresa.

Al Lyceum Club pertenecieron Zenobia Camprubí y María de Maeztu, Victoria Kent, Clara Campoamor, Matilde Huici, Mª Teresa León, María de la O Lejárraga, Ernestina de Champourcín, Concha Méndez, Maruja Mallo, Elena Fortún, Hildegart Rodríguez o Victorina Durán.

El Lyceum Club junto al Ateneo fueron parlamentos paralelos y probablamente, los lugares más singulares para intelectuales y artistas, en donde los de reconocida trayectoria recibieron y apoyaron a los más jóvenes provenientes de todas las capas sociales que surgieron gracias a las mejoras generales en las condiciones de vida y la progresiva extensión de la alfabetización. 

Un legado diverso y cosmopolita, abierto a las vanguardias y a otros países, que fue exhaustivamente erradicado de la memoria colectiva por la dictadura franquista tras la catástrofe de la Guerra Civil. 


El Madrid del cambio
María Pérez Herrero, escritora
UP Miguel Delibes
Alcobendas, Madrid
17.30h. Acceso libre